El Gobierno nacional anunció que no aplicará incrementos en los precios de referencia de la gasolina corriente y del Acpm durante septiembre de 2026; la medida busca aliviar el impacto económico sobre los hogares colombianos y responder a la situación de las comunidades afectadas por el terremoto del 10 de agosto, que tuvo una magnitud de 7,4.
La decisión fue adoptada de manera conjunta entre el Ministerio de Hacienda y Crédito Público, en cabeza de Miguel Gómez Martínez, y el Ministerio de Minas y Energía, liderado por María Nohemí Arboleda, entrando en vigencia de forma inmediata el 29 de agosto.
Según explicaron las entidades gubernamentales, el objetivo central es evitar que el alza en los combustibles incremente los costos del transporte de alimentos, medicinas y bienes de primera necesidad. Asimismo, la estabilidad en los valores facilita el desplazamiento de los equipos de socorro y la ayuda humanitaria hacia los municipios perjudicados por el sismo.
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Gobierno busca evitar un aumento en los costos de transporte
A través de un comunicado oficial, las carteras ministeriales precisaron el alcance de la norma para todo el territorio nacional: “Detrás de esta decisión está el propósito de apoyar, especialmente, a las familias afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto. Mantener sin aumentos los precios de la gasolina y del Acpm durante septiembre evita que el costo de transportar alimentos, medicinas y ayuda humanitaria recaiga sobre quienes más perdieron”.
“En momentos como este, debemos actuar coordinadamente. Y no basta con un anuncio, haremos seguimiento para que estos precios se cumplan en el país”, se lee en el documento.
El Ministerio de Minas y Energía señaló que la medida generará un ahorro estimado de $152.600 millones para la Nación al cierre de 2026, según las condiciones actuales del mercado, los biocombustibles y la Tasa Representativa del Mercado (TRM), valor de referencia que indica cuánto cuesta un dólar estadounidense en pesos colombianos.
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En contraste, el reporte oficial señaló que la falta de actualización de dichos indicadores entre mayo y agosto impidió generar un ahorro previo cercano a los $58.000 millones.
Así quedan los precios del combustible en las principales ciudades
Con esta resolución, el precio promedio de la gasolina corriente en las 13 ciudades principales se mantiene en $15.878 por galón. En Bogotá, el valor de referencia continuará en $16.331; en Medellín, en $16.251; y en Cali, en $16.339.
En la Costa Caribe, Barranquilla y Cartagena registran una tarifa de $15.921 por galón, mientras que Montería se ubica en $16.076. Las tarifas más bajas del país corresponden a Pasto, con $14.288, y Cúcuta, con $14.251 por galón.
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Respecto al diésel o Acpm, el precio promedio en las 13 principales capitales se sitúa en $11.320 por galón. En la capital del país, la tarifa fija es de $11.616, en Medellín de $11.806 y en Cali de $11.763.
Otras ciudades intermedias como Villavicencio presentan un valor de $11.711; Bucaramanga, $11.706; Pereira, $11.703; Manizales, $11.768; e Ibagué, $11.771. En Cúcuta, el galón de diésel se cotiza en $9.486 y en Pasto en $9.656, de acuerdo con el reporte de los ministerios.
El Gobierno recordó que estos valores corresponden a los precios de referencia fijados conjuntamente con la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg). Por lo tanto, el costo final en las estaciones de servicio puede presentar variaciones según los márgenes de distribución e impuestos locales.
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¿Por qué suben los precios de la gasolina y el Acpm?
Los precios de la gasolina y el Acpm pueden subir para reducir el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc), que acumula costos cuando el Gobierno mantiene los precios nacionales por debajo de los valores internacionales; también influyen el precio del petróleo, el dólar y los impuestos.
Antes del terremoto del 10 de agosto, el Gobierno contemplaba subir el precio del Acpm entre $1.000 y $2.000 por galón y mantener ajustes mensuales en la gasolina, dependiendo del petróleo y la TRM.
El objetivo era reducir gradualmente los subsidios a los combustibles y evitar que el Estado siguiera destinando grandes cantidades de dinero para mantener bajos los precios. La congelación anunciada para septiembre modificó temporalmente ese plan.
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