La plenaria del Senado de la República sometió a votación una proposición para evacuar el recinto del Congreso tras el sismo de 5,1 grados de magnitud registrado con epicentro en el departamento de Santander, el 26 de agosto de 2026.
La propuesta para abandonar el edificio fue negada por la mayoría de los parlamentarios presentes, por lo que la sesión continuó su desarrollo regular en la capital del país, lo que dejó perplejos a muchos líderes políticos.
El temblor ocurrió a las 11:45 a. m., según los reportes oficiales del Servicio Geológico Colombiano (SGC), y comenzó a percibirse en el recinto legislativo hacia las 11:53 a. m.
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Cuarenta minutos después del evento telúrico, la senadora Carolina Corcho, del Pacto Histórico, impulsó la votación formal para ordenar la salida de los congresistas y del personal asistencial del salón.
Al momento de registrar el resultado en el recinto, un total de 54 senadores hicieron parte activa de la decisión institucional. Un grupo de 30 congresistas votó por la opción del ‘No’, mientras que 24 respaldaron la opción del ‘Sí’, quedando totalmente archivada la orden de desalojo preventivo del Capitolio Nacional.
Reacciones y rechazo de lo que ocurrió en el recinto legislativo
La representante a la Cámara Cathy Juvinao rechazó de manera contundente la decisión tomada en el recinto legislativo durante la contingencia sísmica.
A través de su cuenta oficial en la red social X, la congresista reaccionó de forma directa a la noticia del resultado de la votación escribiendo: “El Senado de Macondo”.
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Cabe destacar que Macondo es un lugar imaginario creado por el escritor colombiano Gabriel García Márquez y constituye el escenario central de varias de sus obras, especialmente de Cien años de soledad; de ahí que la legisladora hiciera referencia a este pueblo.
Por su parte, la senadora Esmeralda Hernández, integrante de la bancada del Pacto Histórico, se pronunció en la misma plataforma digital para criticar la pedagogía institucional y la pedagogía de prevención ante el riesgo.
“Esto solo pasa en el Senado: se tuvo que someter a votación una proposición para decidir si evacuábamos o no después del sismo que se sintió en Bogotá, como establecen los protocolos ante una posible réplica, por el miedo a que luego los senadores no quieran volver a trabajar. Ese es el Congreso que tenemos”, afirmó la senadora Hernández en el momento exacto en que se votaba.
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El manejo dado a la propuesta de evacuación dentro de las instalaciones del Capitolio Nacional generó posturas críticas por parte de analistas jurídicos y exservidores públicos en las plataformas digitales.
El abogado y exedil de la localidad de Chapinero Germán Ricaurte cuestionó que las medidas básicas de protección ante desastres naturales deban someterse a votación parlamentaria durante una emergencia activa: “Vivimos en un país de imbéciles”.
Por su parte, el exministro de Agricultura durante la administración del expresidente Iván Duque Andrés Valencia se refirió al procedimiento utilizado por los congresistas para resolver la continuidad de la sesión plenaria.
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“En el país de Santander, tienen que pasar estas cosas”, posteó el exministro en la misma red social.
¿Por qué es tan grave lo que pasó en el Senado?
La controversia sobre la aplicación de los protocolos de evacuación en el Congreso de la República se produjo apenas 16 días después del terremoto de magnitud 7,4 registrado con epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó.
Ese desastre natural dejó a miles de personas damnificadas y severas pérdidas materiales en diferentes regiones del territorio colombiano, razón por la cual las autoridades mantienen el estado de alerta general.
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A pesar de las recomendaciones técnicas emitidas para la atención de desastres, las cuales sugieren despejar edificaciones antiguas ante eventuales réplicas en Bogotá, la votación mayoritaria del Senado impidió la salida de los congresistas, asesores y trabajadores del salón de plenarias.
El panorama genera preocupación debido a los diferentes movimientos telúricos que se han registrado recientemente. Aunque el sismo no afectó a Bogotá de la misma manera que a Santander, existe la posibilidad de que estos fenómenos generen réplicas de igual o mayor intensidad, por lo que la prevención resulta fundamental.
En ese contexto, surge el cuestionamiento sobre si el Congreso está tomando las medidas necesarias para proteger la vida de los funcionarios.
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