Continúa la investigación por la muerte de Yenifer García Valencia, el caso que se presentó el sábado 15 de agosto de 2026 y en el que la mujer fue sedada durante una sesión de tatuaje en su propia casa, ubicada en el barrio La Resurrección, en la localidad de Rafael Uribe Uribe (sector de San Jorge, suroriente de Bogotá).
Debido a que se conoció (por parte del concejal Jairo Avellaneda, del Pacto Histórico) que otro joven llegó junto al tatuador y que, según el reporte preliminar, era el anestesiólogo que le habría suministrado varias sustancias a Yenifer, pero que en realidad resultó siendo un auxiliar de enfermería, familiares de la mujer de 33 años —que se dedicaba a la confección de chaquetas— revelaron los momentos de zozobra que se vivieron la mañana del sábado, luego de que ella no despertó.
Su esposo le contó a Citynoticias de las 8 que Yenifer acusó mucho dolor y él consultó con el tatuador para ver qué se podía hacer para minimizar las dolencias en la segunda sesión del tatuaje, que había sido un regalo de él hacia ella, y que tenía planeado dejar hecho para recuperarse días antes del viaje familiar que tenían programado para Santa Marta (Magdalena).
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Los últimos minutos con vida de Yenifer García: “Me duele mucho”
“«Ya, amor, me duele mucho la espalda. Estoy embalada con este tatuaje porque ya me duele mucho. Yo no sé qué hacer». Entonces, yo le decía a Roberto (el tatuador): «Hermano, mire a ver qué cremas tiene o qué podemos hacer. Dígame y yo lo compro, ¿sí? Con tal de que ya no sienta el dolor». Roberto me dice que no, que él (auxiliar de enfermería) no utiliza nada de anestesia", comentó el esposo de Yenifer al recordar las últimas palabras de su compañera de vida y madre de tres hijos.
Sin embargo, hubo una llamada que se realizó en medio de este momento, tal y como describió la pareja de la mujer, luego de que habló con una de las amigas más cercanas de Yenifer, y que vive en Estados Unidos. “Ella dice: «Venga, yo hablo con Yahir (...)». Sí, entonces, yo le digo a ella: «Bueno, ¿qué tan seguro es?», y dice: «No, que él aplica anestesia, pero es anestesia local»”, recordó el hombre, al precisar que no fue anestesia general.
Una de las hijas de Yenifer también relató lo que le dijo el tatuador a ella cuando su mamá no reaccionaba.
“Cuando yo me asomo así y veo que el tatuador sale, entonces, yo me vine para acá y yo dije: «¿Qué pasó?» Y me dijo: «No, su mamá no nos responde». Él bajó corriendo por las escaleras y yo le dije: «¿Qué, cómo así?» Me asomé, o sea, me quedé viéndolo mientras bajaba las escaleras un momentico y ahí volteé a ver acá al cuarto. Cuando volteé, mi mamá estaba boca arriba y el anestesiólogo le estaba haciendo RCP (reanimación cardiopulmonar). Me dijo: «No, es que su mamá no nos responde». Y entonces, la cogió y la sentó. Y le cogía la cara y le decía: «Yen, no me asuste». Y yo (...) no sabía qué hacer", contó la joven.
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La llegada de los paramédicos y la reacción del tatuador: la petición del “anestesiólogo” a una de las hijas
Minutos antes del mediodía, y tal y como quedó consignada en la cámara de seguridad ubicada en la entrada de la vivienda, se ve cómo el esposo de Yenifer regresa en medio de la preocupación, al darse cuenta que habían llegado paramédicos a su residencia, temiendo lo peor.
“Y cuando yo llegué, parqueé el camión y llegué corriendo las escaleras, el tatuador estaba afuera llorando y se cogía la cabeza. Yo le dije: «Dígame que no me le pasó nada». Y entonces, él llorando, me decía: «¡Suba, suba, suba rápido!». Entonces, yo ya cuando yo llego acá y la veo que está botada en el piso y paramédicos por un lado, un reguero de gente. Entonces, yo lo que hago es tirarme al piso y me tiro a cogerle la mano. Y yo empiezo a gritarle que: «¡Fuerte, fuerte, mi amor, no nos vaya a dejar!»”, contó el hombre, que solo pide justicia.
Sin embargo, uno de los detalles que más han generado impacto se reveló por parte de la misma hija de Yenifer, luego de que el supuesto anestesiólogo, en medio de los intento en vano por reanimarla, le hizo una petición.
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“El anestesiólogo me dijo: «Ayúdame a sentir si tu mamá tiene pulso». Y yo... le cogí la mano a mi mamá, pero yo estaba temblando y yo no le sentí nada. Entonces, le hice acá (le tomó el pulso en el cuello), pero tampoco, estaba temblando y no le sentí nada”, dijo la joven, que minutos después cuando le consultó a su tía (Claudia) cómo estaba su mamá, solo recibió como respuesta que “ella estaba muerta”.
Los hallazgos de los familiares de Yenifer García en el cuarto y en el baño
Otro de los elementos que hacen parte central de la investigación por parte de las autoridades fueron los elementos que se encontraron detrás de la cama en la habitación donde se llevó a cabo la sesión de tatuaje.
“Nosotros, incluso en el baño, no entiendo por qué lo hizo (el anestesiólogo), de esconder una jeringa en la rejilla del baño”, agregó el esposo de Yenifer.
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En la recámara también se encontraron estas sustancias:
- Dormicum Midazolam 5 mg/5 mL
- Tapón de Heparina Luer lock Sterile EXP: 10/2027
- Ketamina Clorhidrato Solución inyectable 50 mg/mL 10 mL, y que en su presentación hace una clara alusión: “USO INSTITUCIONAL”.
- Un empaque de POLVO ESTÉRIL PARA RECONSTITUIR A SOLUCIÓN INYECTABLE
Por todo lo anterior, la familia de Yenifer espera celeridad en las pesquisas para que se haga justicia y que el caso no quede impune.
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