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Estas son las 8 posibles cuencas clave para el fracking en Colombia: concentran un gran potencial de gas natural

Autoridades y empresas buscan agilizar los procesos regulatorios y atraer inversiones para fortalecer la producción local, mientras la demanda energética del país sigue en aumento y la experiencia internacional aparece como un factor relevante para el desarrollo del sector

El fracking es una de las alternativas planteadas para desarrollar los yacimientos no convencionales de gas y petróleo en Colombia. - crédito EFE/EPA/Larry W. Smith
El fracking es una de las alternativas planteadas para desarrollar los yacimientos no convencionales de gas y petróleo en Colombia. - crédito EFE/EPA/Larry W. Smith
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Con la llegada del gobierno de Abelardo de la Espriella, se reactivó la expectativa de recuperar la autosuficiencia en gas natural en Colombia por medio de la explotación de yacimientos no convencionales utilizando la técnica de fracking.

De acuerdo con El Tiempo, el sector energético sostiene que el país, tras más de quince años de debates regulatorios, políticos y ambientales, se encuentra preparado para implementar este método. Especialistas consultados por el diario coinciden en que el subsuelo colombiano concentra un potencial considerable de hidrocarburos no convencionales, distribuido en ocho cuencas principales.

Las 8 cuencas con mayor potencial en Colombia

Según explicó el experto energético Sergio Cabrales según el diario, estas son las ocho cuencas identificadas con mayor proyección para la producción de gas natural y petróleo mediante fracking:

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1. Sinú-San Jacinto: Lidera el potencial de gas con hasta 66 terapiés cúbicos (tpc).

2. Valle Inferior del Magdalena: Cuenta con 18 tpc de gas.

3. Cesar-Ranchería: Suma más de 10 tpc según Cabrales, aunque Alberto García, presidente de Drummond Energy, eleva la cifra a 23 tpc y 4.000 millones de barriles de crudo.

4. Valle Medio del Magdalena: Acumula hasta 13 tpc y 7.000 millones de barriles de petróleo, y según García, podría alcanzar 8 tpc y 12.000 millones de barriles.

5. Catatumbo: Identificado con 1,4 tpc de gas natural.

6. Valle Superior del Magdalena: Estimado en 7 tpc.

7. Cordillera Oriental: Con un potencial petrolero de 3.900 millones de barriles.

8. Caguán-Putumayo: Hasta 700 millones de barriles de petróleo no convencional.

Las cifras, reportadas por el medio, surgen de estimaciones de la industria y proyecciones técnicas.

El aumento de la demanda y la disminución de la producción de algunos campos impulsan el debate sobre nuevas fuentes de gas natural en Colombia. - crédito Colprensa
El aumento de la demanda y la disminución de la producción de algunos campos impulsan el debate sobre nuevas fuentes de gas natural en Colombia. - crédito Colprensa

Prioridades operativas y logísticas

El presidente de la Fundación Xua Energy, César Vera, recalcó según el medio, que la estrategia inicial debe enfocarse en las áreas de mayor potencial y donde existe mayor conocimiento geológico y operativo, lo que permitiría una rápida puesta en producción. Vera destacó la experiencia de Drummond en la cuenca Cesar-Ranchería, así como la ubicación estratégica del Valle Medio del Magdalena, dada su cercanía a la red de infraestructura nacional.

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Sergio Cabrales señaló que el Magdalena Medio reúne condiciones logísticas e industriales favorables, como el corredor férreo Santa Marta-La Dorada, el puerto fluvial de Barrancabermeja, el gasoducto Ballena-Barrancabermeja y la red de oleoductos hacia Coveñas. Estas condiciones permitirían reducir los costos logísticos frente a otras regiones del país.

No obstante, Vera puntualizó que a medida que Colombia avance en su curva de aprendizaje, deberá explorar alternativas en el Valle Inferior del Magdalena, Sinú-San Jacinto, el Piedemonte, áreas offshore y proyectos de recobro mejorado.

Proyectos piloto: situación actual y experiencia internacional

El proceso de fracking en Colombia tuvo como punto de partida los proyectos piloto Kalé y Platero en Puerto Wilches (Santander), adjudicados en 2020 y 2021 a Ecopetrol y ExxonMobil, respectivamente. Ambos proyectos están suspendidos desde 2022, según confirmó Juan Carlos Hurtado, presidente encargado de Ecopetrol.

Hurtado indicó que Kalé podría reactivarse una vez se consoliden las condiciones legales, financieras y ambientales, mientras que Platero permanece a la espera de una licencia ambiental congelada desde hace cuatro años.

Durante este periodo, Ecopetrol ha mantenido una alianza con Occidental Petroleum (Oxy) en la cuenca del Permian (Estados Unidos), lo que ha permitido la formación de profesionales capacitados en yacimientos no convencionales. Además, operadores como GeoPark han adquirido experiencia en Vaca Muerta (Argentina), lo que facilitaría la adopción de estas técnicas en Colombia, según informó El Tiempo.

La presidenta de Naturgás, Luz Stella Murgas, declaró: “Colombia no necesita los pilotos. Tenemos una tecnología comprobada en Estados Unidos y Argentina”. Murgas sugirió que la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) debería reconvertir contratos para otorgar de forma directa el derecho de exploración y explotación a Ecopetrol una vez se obtengan las licencias ambientales.

Ecopetrol ha adquirido experiencia en yacimientos no convencionales mediante su trabajo con Occidental Petroleum en la cuenca del Permian, en Estados Unidos. - crédito REUTERS/Eli Hartman
Ecopetrol ha adquirido experiencia en yacimientos no convencionales mediante su trabajo con Occidental Petroleum en la cuenca del Permian, en Estados Unidos. - crédito REUTERS/Eli Hartman

Urgencia energética y retos financieros

El viceministro de Energía, Armando José Cuello, advirtió según el diario, que más del 30% del gas consumido en Colombia es importado, por lo que el aprovechamiento local de yacimientos no convencionales y el fracking es clave para fortalecer la seguridad energética. “La seguridad energética no debe pelear con la sostenibilidad; ambas deben ir de la mano. Seremos muy rigurosos para que las cosas se hagan, pero que se hagan bien”, afirmó Cuello.

El presidente de Andeg, Alejandro Castañeda, explicó al medio que, si bien el megaproyecto offshore Sirius aportará cerca de 400 millones de pies cúbicos diarios hacia 2031, la demanda nacional de gas crecerá entre 4% y 5% anual y la producción de los campos actuales cae rápidamente. Por eso consideró indispensable destrabar el fracking y avanzar en la construcción de nuevas terminales de importación.

El exvicepresidente ejecutivo operativo de Ecopetrol, Alberto Consuegra, detalló que la perforación de un pozo piloto puede costar hasta 100 millones de dólares, y solo con el avance en la curva de aprendizaje se podría bajar a 15 millones de dólares por pozo, lo que requeriría cerca de 1.500 millones de dólares anuales para desarrollar cien pozos. Consuegra enfatizó que cien pozos no resolverán de inmediato la escasez de gas, por lo que recomendó mantener apuestas simultáneas en el Piedemonte Llanero, priorizando consultas previas y consensos comunitarios.

En materia de inversiones, el presidente de Drummond Energy calculó que estos proyectos podrían atraer hasta 10.000 millones de dólares en los próximos cuatro años. Sin embargo, advirtió que los plazos de retorno superan los periodos presidenciales, y la inestabilidad jurídica y política genera una “incertidumbre gigantesca” que aleja a los inversionistas.

El desarrollo de los yacimientos no convencionales podría requerir inversiones de gran escala para la perforación y puesta en producción de los pozos. - crédito REUTERS/Luisa González
El desarrollo de los yacimientos no convencionales podría requerir inversiones de gran escala para la perforación y puesta en producción de los pozos. - crédito REUTERS/Luisa González

García comparó el fracking con una obra civil: “Como los edificios o las casas, se pueden hacer bien o se pueden hacer mal; pero, dado el volumen de operaciones que se requieren en Colombia, estas cosas se deben y se tienen que hacer bien”, afirmó en El Tiempo. Recordó además que, mientras Argentina consolidó Vaca Muerta, Colombia lleva siete años de debates parlamentarios que han frenado el desarrollo del sector.

Según los líderes empresariales y gremiales consultados, la ruta inmediata exige reiniciar la actividad en los contratos existentes, expedir o modificar licencias ambientales y garantizar estabilidad jurídica para poner en marcha el desarrollo de los recursos del subsuelo colombiano.

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