El proyecto de ley Bogotá 500 años ya llegó al Congreso de la República, impulsado por el representante a la Cámara José Jaime Uscátegui, del Centro Democrático, y el apoyo de congresistas de varias bancadas, en pro coordinar a la Nación, el Distrito y Cundinamarca de cara al aniversario que la capital cumplirá en 2038. La iniciativa fue radicada ante la secretaría de la Cámara de Representantes y se espera que sea sometida a votación por el legislativo.
La idea propone establecer instrumentos de coordinación entre el Gobierno, la ciudad y otras entidades territoriales vinculadas a proyectos estratégicos de interés nacional y regional; crear la Comisión Nacional de Coordinación Bogotá 500 Años; formular un plan especial de conmemoración y una Agenda Estratégica Bogotá 2038; y definir mecanismos de financiación y seguimiento para llevar a cabo las acciones propuestas.
“¡Quedó radicado el Proyecto de Ley Bogotá 500 Años! Con las firmas de congresistas de diferentes partidos, presentamos esta iniciativa para impulsar la coordinación entre la Nación y el Distrito y planificar los grandes proyectos estratégicos que Bogotá necesita rumbo a sus 500 años”, expresó Uscátegui a través de sus redes sociales, en las que expresó su satisfacción por lograr el consenso de cara a este proyecto colectivo.
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La radicación quedó firmada por representantes del Centro Democrático, Pacto Histórico, Alianza Verde, Salvación Nacional y el Partido Liberal Colombiano, del grupo de 18 congresistas de la circunscripción de Bogotá.
Entre los firmantes aparecen, además de Uscátegui, representantes como Heráclito Landínez, Daniel Briceño, Gabriel Becerra, Nelly Patricia Mosquera, María del Mar Pizarro, Luz Marina Gordillo, María Fernanda Carrascal, Jesús Salim, Laura Daniela Beltrán (Lalis), David Cote, Claudia Romero, Jairo León Vargas, Daniel Monroy, Catherine Juviano, Mauricio Toro, Carol Borda y Bleidy del Carmen Pérez.
¿Qué plantea el proyecto de ley Bogotá 500 años?
El articulado de esta iniciativa señala que la ley busca establecer instrumentos de coordinación, articulación y concurrencia entre la nación, el distrito y las demás entidades públicas territoriales relacionadas con proyectos estratégicos de interés nacional y regional, con ocasión de los 500 años de Bogotá, que se celebrarán el 6 de agosto de 2038; es decir, dentro de 12 años.
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También se establecen mecanismos de planeación y coordinación institucional, cultural, educativa, patrimonial, turística, ambiental, urbanística y de memoria histórica, orientados al fortalecimiento de Bogotá como capital de la República. Además, dispone que los entes nacionales, regionales y locales coordinen políticas, programas y proyectos relacionados con el desarrollo de la ciudad y su integración funcional y territorial con la región.
Esa coordinación, según el proyecto, deberá regirse por principios como concurrencia, coordinación, subsidiariedad, autonomía territorial y colaboración armónica. La iniciativa además crea la Comisión Nacional de Coordinación Bogotá 500 Años como instancia de articulación, seguimiento y coordinación.
La integración de esa comisión incluiría al presidente de la República o su delegado, algunos de los ministerios, el Departamento Nacional de Planeación (DNP), la Alcaldía Mayor de Bogotá, el Concejo de Bogotá, la Gobernación de Cundinamarca, un representante de la Corporación de Universidades del Centro de Bogotá y otro de la Academia Colombiana de Historia, según quedó consignada en la iniciativa radicada por Uscátegui.
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Los ejes de la celebración de los 500 años de Bogotá
Entre las funciones de la comisión figuran formular el Plan Especial de Conmemoración Bogotá 500 Años, coordinar acciones del Gobierno nacional, el Distrito Capital y otras entidades participantes, y recomendar proyectos estratégicos de infraestructura cultural, patrimonial, turística, educativa, ambiental y urbana.
El proyecto también le asigna la promoción de investigaciones, publicaciones, exposiciones, archivos, museos, rutas históricas y actividades pedagógicas sobre la historia de Bogotá. A eso suma la recuperación y divulgación del patrimonio material e inmaterial, la participación ciudadana y comunitaria, al igual que la gestión de cooperación nacional e internacional y la presentación de informes sobre estos aspectos, considerados cruciales.
A su vez se promueve una Agenda Estratégica Bogotá 2038 con una agenda cultural, artística, académica, pedagógica y cívica de carácter conmemorativo. También incluye programas de memoria histórica y patrimonio documental, estrategias de promoción nacional e internacional de la ciudad, proyectos de espacio público, cultura ciudadana, sostenibilidad urbana y mecanismos de coordinación, seguimiento, financiación y rendición de cuentas.
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En materia presupuestal, el proyecto autoriza al Gobierno a incorporar las apropiaciones de acuerdo con sus competencias, las disponibilidades presupuestales y el marco fisca de mediano plazo. Las actividades podrían financiarse con recursos del Presupuesto General de la Nación, del Distrito, cooperación internacional, aportes privados, donaciones, convenios interadministrativos y recursos de entidades descentralizadas y fondos sectoriales.
La apuesta política detrás de la visión Bogotá 2038
Los promotores de la iniciativa han insistido en que la conmemoración no debe agotarse en actos simbólicos. “Los 500 años no pueden improvisarse. Debemos comenzar desde ahora a construir un proyecto colectivo, serio y responsable que reúna a diferentes sectores políticos, sociales y académicos”, planteó Uscátegui en la mesa de trabajo previa a la radicación del proyecto de ley, que ahotra deberá surtir su discusión en el Congreso.
En ese encuentro, los participantes discutieron asuntos como educación, protección del páramo de Sumapaz, nuevas líneas del metro, infraestructura, recuperación del río Bogotá, seguridad alimentaria, bilingüismo, desarrollo urbano y cooperación internacional. Con ese primer encuentro empezó la planeación sobre retos de ciudad como sostenibilidad ambiental, movilidad regional, cambio demográfico y equidad social.
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