Tras el terremoto en la mañana del lunes 10 de agosto en Cali, que dejó familias sin seres queridos, mascotas, viviendas y negocios, comenzaron a aparecer espacios de contención emocional para quienes siguen en las zonas afectadas, con iniciativas centradas en acompañar a las víctimas durante el duelo y el proceso de reconstrucción personal y material.
Una de ellas es “Abrazos aquí”, instalada en los alrededores del edificio Vanessa, uno de los puntos donde se concentran ciudadanos golpeados por el sismo.
Allí, según Noticias Caracol, la propuesta nació como una respuesta directa a una necesidad que no era solo material: muchas personas llegaban buscando ser escuchadas. La psicóloga que acompaña a las víctimas en ese lugar contó al medio que la idea surgió después de ver a personas “desgarradas con dolor” y llorando.
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“Estuve aquí y miré a muchas personas que se desgarraban con dolor, llorando. Miré que necesitaban un abrazo. Los acompañé y de verdad se necesita de un abrazo para dar fortaleza. No pude dormir toda la noche pensando qué voy a hacer, entonces dije: ‘Voy a poner ‘abrazos aquí’ y este día resultó’”, relató.
En los alrededores del edificio Vanessa se instaló un espacio de contención emocional. La dinámica también reunió a distintos actores de la ciudad. Voluntarios, integrantes del Ejército, agentes de tránsito y otros ciudadanos se sumaron al acompañamiento de quienes enfrentan las consecuencias del movimiento telúrico.
La misma profesional explicó que el gesto se amplió con otro mensaje breve, escrito en un cartel: “Ánimo”. Según dijo, la reacción de quienes se acercan suele ser inmediata: “Solamente es indicar el letrero y la gente llega y te dice: ‘Sí, vamos para adelante, vamos, vamos’. Y no hay nada más. Y esto es lo que hacemos, les damos ánimo’”.
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Donatón de abrazos y solidaridad caleña
En este contexto, un ciudadano identificado como Aeropirata decidió ofrecer algo distinto: abrazos gratuitos para quienes más lo necesitan. El gesto no tardó en llegar a quienes permanecen en las zonas afectadas. Con carteles que decían “Abrazos aquí” y “Ánimo”, el impulsor de la iniciativa se acercó a víctimas, voluntarios y rescatistas, invitando a detenerse unos segundos y recibir apoyo emocional. Muchos aceptaron el ofrecimiento, encontrando en ese contacto una pausa frente al dolor y la incertidumbre.
La propuesta de @aeropirata busca recordar a las familias damnificadas que, más allá de la ayuda material, el acompañamiento emocional puede ser un pilar para seguir adelante. La iniciativa recalca la importancia de la cercanía humana y las palabras de aliento cuando el entorno parece desmoronarse.
En un video difundido en redes sociales, el caleño resumió su motivación: “Igual que los edificios también estamos rotos, mirémonos a los ojos y juntemos nuestros corazones en un abrazo para poder continuar”. La grabación muestra cómo preparó los materiales para su recorrido: “Palitos, tiza, cartulina y corazón. Seguimos”, escribió mientras organizaba los carteles que luego llevó consigo a las calles de Cali.
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En momentos en que la emergencia ha modificado la rutina de la ciudad, la escena de los abrazos gratuitos se ha convertido en un recordatorio de que la solidaridad emocional es tan necesaria como cualquier otro tipo de ayuda. La reacción de los transeúntes, muchos de ellos visiblemente afectados, evidencia el valor de estos gestos en medio del desastre.
Frente al reto de reconstruir hogares y reparar sueños, los colombianos asumen no solo la recuperación material, sino también un proceso de sanación emocional. El terremoto dejó heridas profundas, pero iniciativas como ‘Abrazos aquí’ y la donatón de Salomón demuestran que la solidaridad puede ser el primer paso en la reconstrucción del tejido social.
La respuesta ciudadana reafirma la vigencia de un refrán que cobra fuerza en medio de la emergencia: “Cuando un colombiano cae, siempre habrá otro dispuesto a ayudarlo a levantarse”. En Cali, la solidaridad se expresa en gestos simples, pero cargados de significado, en los que un abrazo puede ser el primer ladrillo para empezar de nuevo.
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