La Secretaría de Salud de Bogotá advirtió sobre la importancia de identificar de inmediato las señales de alarma que requieren atención médica tras un sismo, ya que algunas lesiones pueden no ser evidentes al principio y poner en riesgo la vida si no se atienden a tiempo.
Ante cualquier emergencia de este tipo, la ciudadanía debe comunicarse con la Línea 123 para situaciones críticas, la Línea 137 para orientación y direccionamiento en salud, y la Línea 106 para apoyo en salud mental.
El médico urgenciólogo de la Subred Integrada de Servicios de Salud Sur Occidente, Manuel Paternina, resaltó que, tras un sismo, es fundamental vigilar cualquier cambio en el estado de salud, especialmente después de golpes o caídas.
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Los signos de alarma incluyen pérdida de conocimiento, confusión, somnolencia excesiva, convulsiones, dificultad para respirar, dolor intenso en el pecho o sangrado que no se detiene, síntomas que pueden indicar lesiones graves y requieren valoración médica urgente. También deben considerarse señales como traumatismos en la cabeza acompañados de vómito persistente, dolor intenso, alteraciones visuales, dificultad para hablar o pérdida de fuerza.
Fracturas evidentes o sospechadas, heridas profundas, amputaciones, quemaduras graves, lesiones eléctricas, inhalación de humo y exposición a sustancias químicas son motivos de consulta inmediata. Las caídas desde altura, aplastamientos o impactos producidos por objetos pesados pueden ocasionar daños internos no visibles de inmediato. El dolor intenso en el cuello o la espalda, pérdida de sensibilidad, hormigueo o dificultad para mover brazos o piernas, son otras señales que requieren atención médica prioritaria.
En estos casos, la Línea 137 está disponible para orientar y dirigir a la persona hacia la atención adecuada. Si la situación amenaza la vida, la persona está atrapada o se requiere respuesta inmediata de los organismos de emergencia, debe activarse la Línea 123.
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Grupos vulnerables: especial vigilancia
Después de un sismo, es crucial vigilar cuidadosamente a niñas, niños, mujeres gestantes y personas mayores, en especial si han sufrido golpes o traumatismos. Cambios en el estado de conciencia, dificultad para respirar, sangrado, dolor intenso o deterioro rápido del estado general son señales de alerta que justifican solicitar valoración médica.
Para heridas superficiales o golpes menores que no presenten signos de alarma, pueden aplicarse primeros auxilios y mantener observación. Si aparecen nuevos síntomas o la condición empeora, se debe buscar atención profesional de inmediato.
Antes de ayudar a una persona lesionada, es indispensable verificar que el entorno sea seguro y no existan riesgos por réplicas, caída de objetos, daños estructurales, fugas de gas o afectaciones eléctricas. “Si sospecha de una lesión de columna, no debe mover innecesariamente a la persona. Solo debe movilizarse si permanecer en el lugar representa un peligro inmediato, como un incendio, un derrumbe o una explosión. Proteger nuestra propia seguridad antes de prestar ayuda también evita que aumente el número de personas lesionadas”, expresó el doctor Paternina.
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Claves para el cuidado emocional tras un sismo
La salud mental es fundamental en el proceso de recuperación después de una emergencia. Experimentar miedo, angustia o confusión es una reacción normal ante un evento de alto impacto. Para recuperar la calma y estabilidad emocional, las autoridades recomiendan realizar ejercicios de respiración profunda, conectarse con el presente utilizando los sentidos, retomar rutinas diarias progresivamente y buscar apoyo en personas de confianza o en canales oficiales si la situación lo sobrepasa.
Es indispensable consultar solo fuentes oficiales de información, evitar la propagación de rumores y no sobreexponerse a noticias que puedan incrementar la ansiedad. Para quienes requieren apoyo profesional, la Línea 106 y la línea celular 300 754 8933 están disponibles las 24 horas para acompañamiento en salud emocional.
En los primeros auxilios psicológicos, la clave es escuchar, contener, respirar junto a la persona, permitir la expresión de sentimientos y brindar seguridad.
Actuar con calma y seguir las recomendaciones
Después de un sismo, actuar con serenidad, reconocer las señales de alarma y evitar desplazamientos innecesarios contribuye a que los servicios de urgencias puedan priorizar a quienes lo requieren. La Secretaría de Salud insiste en seguir las indicaciones de las autoridades y organismos de emergencia, y en permanecer atentos a cualquier cambio en el estado de salud de las personas afectadas.
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Priorizar tanto la salud física como la emocional garantiza una respuesta integral ante la contingencia y fortalece el bienestar individual y colectivo. Ante cualquier duda o situación de riesgo, los ciudadanos deben utilizar los canales oficiales de atención y confiar en la orientación de los profesionales de la salud.
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