La crisis emocional y física causada por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el lunes 10 de agosto ha tenido un impacto visible en la calidad del sueño de miles de personas.
Por este motivo, la neuróloga Vanessa Benjumea compartió un video en redes sociales para acompañar y orientar a quienes, desde entonces, no han podido descansar de manera adecuada.
Sus recomendaciones buscan ayudar a quienes sufren insomnio, despertares nocturnos o ansiedad durante la noche, síntomas que, según la especialista, son respuestas normales del cerebro tras vivir un evento percibido como amenazante.
PUBLICIDAD
“Puede que te esté costando conciliar el sueño o que te estés levantando varias veces en la noche o que estés levantándote en la madrugada a pensar alrededor de todo esto. Y te quiero decir que esto es una respuesta frecuente luego de vivir un evento que el cerebro percibe como amenazante”, explicó la especialista, poniendo en palabras la realidad de quienes permanecen en estado de vigilancia y alerta aún días después del sismo.
Benjumea detalló que durante el día es más fácil dispersar la mente gracias a las ocupaciones cotidianas, pero que en la noche, con el silencio, el cerebro da paso a pensamientos de preocupación y ansiedad.
“El cerebro empieza a preguntarse: ¿Y si vuelve a temblar? ¿Cómo estarán los otros? La sensación de culpa. Y, por eso, estos días no se trata solamente de obligarte a dormir, porque es necesario para estar mejor o para descansar o para que tu cerebro esté gradualmente más tranquilo”, señaló la neuróloga.
PUBLICIDAD
Para la especialista, la clave está en crear rutinas nocturnas que envíen señales de seguridad al cerebro de manera repetida antes de acostarse.
Entre sus principales recomendaciones, la neuróloga aconsejó que la habitación esté oscura, silenciosa y fresca, debido a que la oscuridad facilita la producción natural de melatonina, hormona fundamental para regular el sueño y “con eso tu reloj biológico empieza a sincronizarse mejor; ayuda a que hagas inducción de sueño”, puntualizó Benjumea.
Otra sugerencia relevante es evitar el consumo de noticias y la exposición a información sobre el terremoto al menos una hora antes de dormir.
“Sé que quieres saber qué está pasando y eso es comprensible. Tú y yo estamos en lo mismo. Pero exponerte constantemente a ese flujo continuo de información, de temblor, videos, imágenes, personas sufriendo alertas, conversaciones, lo único que hace es mantener activo nuestro sistema de vigilancia”, advirtió la especialista, y de paso recordó que, aunque la intención sea estar informado, el exceso de estímulos mantiene al cerebro en alerta y prolonga la dificultad para conciliar el sueño.
PUBLICIDAD
La epileptóloga también recomendó reducir el uso de pantallas electrónicas antes de acostarse.
“Intenta bajar las pantallas una hora antes de acostarte. No solo por la luz esta azul y brillante que emiten las pantallas, sino por ese contenido que, eh, consumimos sin filtro de toda esta información”, añadió, haciendo hincapié en el impacto que tienen tanto la luz como el contenido en el sistema nervioso.
Como parte de la rutina nocturna, Benjumea propuso crear un pequeño ritual antes de dormir.
“Una ducha con agua caliente que baje la temperatura central más fácil y te ayude en la inducción de sueño. Música tranquila con sonidos binaurales. Por ejemplo, que te coloques audífonos mientras que haces un ciclo de respiración cuatro, siete, ocho con aromaterapia, por ejemplo, de lavanda. Lee unas páginas de un buen libro que te guste mientras te tomas una aromática de manzanilla. No tomes café después de las dos o tres de la tarde. Habla con alguien que te haga sentir seguro. Escribe las tareas del día siguiente, lo que vas a hacer y una cosa que puedas hacer, por ejemplo, para ayudarle a los otros”, fueron varias de las sugerencias por parte de la especialista.
PUBLICIDAD
La neuróloga aclaró que no se deben hacer todos estos pasos al mismo tiempo, cada noche, pero sí comprometerse con al menos una de las acciones que envíen señales de seguridad al cerebro.
“Repite señales de seguridad para tu cerebro. A través de esa repetición tu cerebro va a aprender que sí es posible bajar, apagar gradualmente ese sistema de alarma”, concluyó la epileptóloga.
PUBLICIDAD