Tras el terremoto del lunes 10 de agosto en Colombia, que deja más de 200 fallecidos y obligó a ordenar desalojos preventivos en viviendas y edificios inestables, las autoridades y organismos de socorro insisten en una regla básica: salir de inmediato cuando se emite la orden y llevar solo documentos esenciales, medicación y un kit de emergencia para pasar las primeras horas fuera de casa.
Si una familia debe abandonar su vivienda, lo primero que debe llevar son copias de cédulas, registros civiles o pasaportes de todas las personas del hogar, guardadas en una bolsa impermeable.
También deben incluirse las escrituras del inmueble o los contratos de arrendamiento, además de los carnés de seguros médicos y de vacunación.
Ese conjunto de papeles permite identificarse, acreditar la tenencia de la vivienda y facilitar trámites sanitarios o de asistencia. La recomendación se extiende a conservar copias digitales de esos documentos, de modo que sigan disponibles si se pierden o dañan los originales.
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Entre las pertenencias básicas se suman los medicamentos de uso diario, el teléfono celular con sus cargadores, dinero en billetes de baja denominación y las llaves de la casa o del vehículo. La indicación general es no intentar rescatar objetos prescindibles ni demorarse recogiendo pertenencias que no sean imprescindibles.
Según Cruz Roja, cuando llega una orden de evacuación no debe esperarse “por si la situación mejora”, porque permanecer en la zona supone un riesgo para la población. La organización recomienda cerrar la casa, desconectar electricidad y gas, bajar las persianas y cerrar puertas y ventanas si el tiempo lo permite antes de salir.
La entidad también aconseja usar calzado adecuado y seguir únicamente las rutas de evacuación definidas por las autoridades, ya que los servicios de emergencia pueden haber cerrado carreteras o desviado el tráfico. Durante el proceso, pide informarse solo a través de canales oficiales y no difundir rumores ni datos sin confirmar.
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Entre otros de los elementos que se recomiendan tener listos figuran agua potable para al menos tres días, alimentos no perecederos, botiquín, linterna, radio portátil con pilas, silbato, dinero en efectivo, llaves de repuesto, ropa de cambio, manta y artículos básicos de aseo. La preparación también incluye respaldos digitales de papeles clave en una memoria USB o en la nube, para no depender solo de documentos físicos.
La medida cobra especial importancia en ciudades como Cali, Pereira, Manizales y Quibdó, en las que se han adelantado desalojos preventivos en inmuebles afectados por el sismo, así como en municipios cercanos. El objetivo es retirar a las personas de estructuras que podrían colapsar y evitar nuevas víctimas.
Un desalojo preventivo por evacuación es una orden de seguridad emitida por la autoridad competente para sacar a la población de una zona con peligro inminente. En este caso, se aplica a casas o edificios que quedaron inhabitables o presentan inestabilidad tras el terremoto.
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El kit debe estar listo antes de la emergencia
La preparación empieza antes del sismo y no en el momento de la evacuación. En su guía sobre riesgo por sismo, Bomberos Bogotá recomienda reunir con anticipación un kit con suministros de comunicación, iluminación, alimentación, primeros auxilios, higiene, protección y herramientas básicas.
La lista incluye radio, pilas, linterna, velas, fósforos y pito para comunicación e iluminación; provisiones y agua, con revisión periódica de las fechas de vencimiento; botiquín y medicamentos; y copias de documentos personales y de la vivienda. También sugiere guardar cobija delgada, bolsas plásticas, navaja, cinta y cuerda en un lugar de fácil acceso.
La entidad señala que el morral de emergencia funciona como apoyo dentro de una preparación más amplia. Todos los integrantes del hogar deben conocer el plan familiar, las salidas, los lugares seguros y las rutas de evacuación.
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Ese plan también debe prever qué hacer si la familia se separa durante la emergencia. La Cruz Roja recomienda acordar de antemano un punto de encuentro y pensar cómo se asistirá a personas mayores, con discapacidad o movilidad reducida, niños pequeños o personas que viven solas.
Si hay mascotas, la recomendación es llevarlas siempre que sea posible, con correa, comida y documentación veterinaria. Anticipar esos detalles reduce el tiempo de respuesta y evita improvisaciones cuando la evacuación debe hacerse en pocos minutos.
Los organismos de emergencia coinciden en que el criterio central no es acumular la mayor cantidad de objetos, sino disponer de elementos útiles para cada familia y tenerlos listos cuando se necesiten. Un morral preparado con anticipación y ubicado en un sitio accesible puede marcar la diferencia entre una salida ordenada y una exposición innecesaria al riesgo.
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