El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el lunes 10 de agosto dejó escenas de destrucción en varias regiones, pero también relatos de solidaridad que emergieron entre el miedo y la incertidumbre. Entre ellos, destaca la experiencia del pediatra Germán Somoyar en la Clínica Panamericana de Apartadó, Antioquia.
Mientras el personal sanitario y los pacientes evacuaban la clínica, Somoyar y sus colegas se enfrentaron a la tarea de rescatar a los recién nacidos internados en el sexto piso.
El propio pediatra relató: “En ese momento el terremoto inicialmente era leve, pero luego fue incrementando su intensidad y ahí empezó la gente a evacuar la clínica enseguida”, recordó en el medio regional El Colombiano.
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La escena en la unidad neonatal fue decisiva. Somoyar afirmó: “Luego corrí a la unidad neonatal en ese sexto piso y ahí teníamos una tarea más difícil, porque había 10 recién nacidos que teníamos que evacuar rápidamente”.
El pediatra comentó al medio mencioando que solo contaba con tres enfermeras, quienes se encargaron de sacar de a dos bebés cada una, mientras él mismo intentaba llevar a dos en sus brazos.
El médico reconoció la reacción de sus compañeros ante la emergencia: “Me asomé y vi que había dos compañeros médicos que estaban evacuando. Yo los llamé para que me ayudaran, cada uno con los bebés que quedaban, hasta lograr evacuarlos a todos”.
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En medio del temblor, la confusión se apoderó de algunos familiares. “En ese momento había dos mamás que estaban paralizadas por el pánico y no sabían qué hacer: una estaba en el piso abrazando al bebé, y la otra estaba de pie completamente paralizada. A ellas les indiqué la dirección para evacuar”, relató Somoyar, quien lleva tres años ejerciendo como pediatra tras graduarse de la Universidad Nacional.
Impacto del terremoto y reacción hospitalaria
El sismo, cuyo epicentro se localizó a solo 12 kilómetros de San José del Palmar, a una profundidad de 103 kilómetros, se sintió particularmente fuerte en las zonas altas del edificio hospitalario. Somoyar lo describió así: “Estaba con mis compañeros en un sexto piso y allá se sentía mucho más el terremoto”.
La emergencia puso a prueba la capacidad de respuesta del hospital. Aunque lograron evacuar a los 10 recién nacidos de la habitación, otros bebés en cuidados intensivos no pudieron ser trasladados por el riesgo que implicaba. “Nosotros sacamos en brazos solo a los recién nacidos. Incluso, uno había nacido hoy mismo. Pero los que estaban en cuidados intensivos se quedaron con una compañera que se llama Andrea. Justamente, ella estaba intubando a otro paciente en el momento del terremoto”, detalló el pediatra.
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El edificio donde se encontraba la clínica no sufrió daños estructurales tras el sismo. Germán Somoyar y sus colegas permanecieron más de una hora fuera del hospital, a la espera de que se confirmara la seguridad del lugar.
La evacuación de la Clínica Panamericana de Apartadó durante el sismo fue liderada por el pediatra Germán Somoyar y un grupo reducido de enfermeras y médicos, quienes lograron sacar sanos y salvos a los diez recién nacidos internados en el sexto piso. La rapidez de su reacción evitó una tragedia mayor en una de las zonas más afectadas por el movimiento telúrico.
El episodio evidenció tanto el miedo que atravesaron pacientes y personal, como la respuesta solidaria y profesional del equipo sanitario. “Yo apenas vi que la gente estaba evacuando, enseguida corrí a las habitaciones donde estaban los pacientes de pediatría, que eran más grandes. A ellos les indiqué que fueran saliendo”, relató Somoyar. Su experiencia, según confesó, marcó un antes y un después en su carrera: “Nunca había sentido un fenómeno que no pudiera controlar con mi conocimiento y mis propias manos”.
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Esta acción la celebró el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, “estas tragedias nos ponen a prueba de diferentes maneras: en medio de tanto dolor y miedo se dan actos de heroísmo como el del médico Germán Somoyar. Este pediatra, de la Clínica Panamericana de Apartadó, es ejemplo de sacrificio y humanismo que nos llena de esperanza. Dios ayude a Colombia”.