El presidente electo Abelardo de la Espriella ratificó que planea posesionarse en una guarnición militar en el sur del país y pidió al nuevo Congreso de la República que habilite las condiciones para que ese acto se realice desde el 20 de julio. Según dijo, se trata de un compromiso asumido ante los votantes: “En cumplimiento de la promesa hecha al pueblo colombiano”.
En su mensaje, De la Espriella enmarcó la decisión como un gesto hacia las Fuerzas Armadas y la memoria nacional, definiendo la ceremonia como “homenaje solemne a los héroes de la Patria y a los uniformados que defienden la democracia”.
En paralelo, planteó que el papel del Legislativo será determinante desde el inicio del nuevo periodo y pidió que el trámite se realice bajo reglas institucionales: “A partir del 20 de julio, deberá actuar con responsabilidad patriótica, dentro de la Constitución y la ley, para permitir que esa promesa se cumpla”.
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El líder del movimiento Defensores de la Patria también fijó condiciones para el vínculo político con el parlamento, al exigir que las conversaciones sean públicas y sin acuerdos reservados: “La relación entre el Gobierno entrante y el Congreso deberá construirse de cara al Pueblo, sin negociaciones bajo la mesa, sin politiquería y con respeto por el mandato expresado en las urnas”.
Sobre el formato de la ceremonia, De la Espriella anticipó que buscará un acto sobrio y con carga política, asegurando que “la posesión de la Patria Milagro será austera, simbólica y coherente con el nuevo rumbo que eligió Colombia”.
Presidente Petro prohibió el uso de bases militares para la posesión de Abelardo de la Espriella
Ad portas del cambio de gobierno, el presidente de la República, Gustavo Petro, ordenó que ningún establecimiento militar o policial se use para la ceremonia de posesión prevista para el 7 de agosto de 2026, en medio de un nuevo choque con el equipo del presidente electo Abelardo de la Espriella.
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Petro comunicó la decisión en X y sostuvo que mantiene la autoridad sobre instalaciones militares y policiales hasta el juramento presidencial: “Los cuarteles militares y policiales están bajo mis órdenes hasta el momento que el nuevo presidente jure y, por tanto, hasta ese momento soy el comandante supremo de las Fuerzas Militares. Ningún oficial da el saludo militar a un civil sino cuando este sea su comandante supremo”.
Con ese argumento, impartió una instrucción para impedir que una guarnición sea escenario de la transmisión del mando. “Luego, en servicio de mis facultades constitucionales y legales, ordeno que ningún establecimiento militar sirva para una posesión de un presidente de la República de Colombia”, escribió.
El saliente jefe de Estado también afirmó que la Carta Magna y las leyes colombianas determinan que el presidente electo adquiere plenamente esa condición cuando presta juramento ante el Congreso de la República reunido en sesión plenaria. “La transmisión del mando al nuevo presidente es bajo las leyes de la República y la Constitución, y esas normas establecen que el presidente se posesiona ante el Congreso en sesión plena”, dijo.
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En otro mensaje, agregó que “la ley dice cuál es la sede del Congreso de la República, donde deben debatirse las leyes del pueblo y no de las mafias o de los extranjeros; en los cuarteles no se hacen leyes, se hacen acciones de seguridad y defensa del pueblo y su vida”.
Por su parte, Diego Alejandro González, secretario general del Senado, detalló las condiciones para que la propuesta del mandatario electo pueda efectuarse, sin que hayan incumplimientos en la normativa colombiana.
Inicialmente, el funcionario, en diálogo con Blu Radio, indicó que la Constitución Política de 1991 cuenta con varias líneas específicas que, en su percepción, podrían dejar en manos de los congresistas la decisión final sobre la realización del acto presidencial.
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“El artículo 140 constitucional establece que la sede del Congreso es la capital de la República (Bogotá), pero también establece a renglón seguido que las cámaras podrán, por acuerdo entre ellas, trasladar su sede a otro lugar. Entonces, hemos explicado, frente al procedimiento que ellos nos solicitan allí, es que uno de los caminos sería la presentación de una proposición, tanto en el Senado de la República como en la Cámara de Representantes, donde se apruebe que el Congreso en pleno pueda sesionar para posesionar al presidente electo en un lugar distinto al Capitolio Nacional”, expresó González al citado medio de comunicación.