La comunicadora Érika Zapata, rostro habitual de las noticias regionales en Noticias Caracol, se sinceró sobre una experiencia personal que sorprendió a sus seguidores.
En una conversación grabada para el pódcast Los parceritos, conducido por Lokillo Florez y Jotapé, la periodista habló con apertura sobre su primera relación amorosa y el desenlace inesperado que tuvo.
Zapata es conocida en la televisión colombiana por su lenguaje espontáneo y su capacidad para conectar con el público desde la cotidianidad. Esa misma transparencia la trasladó al ámbito personal, al narrar cómo se animó a iniciar su primer noviazgo a los 28 años. Comentó que el vínculo, que duró cerca de ocho meses, la llevó a experimentar no solo su primer beso, sino también situaciones de incomodidad en la dinámica de pareja.
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“Yo me iba con ese man a un restaurante y ya me daba hasta pereza, porque nunca pagaba la cuenta; a mí ya me daba vergüenza y le decía: ‘Tome, pague usted y se quedaba con las vueltas’. Me iba con él y me tocaba tanquearle; también a mí no me gastaban nada, muchachos”, relató, haciendo evidente la desigualdad en las responsabilidades económicas durante la relación.
La periodista también reveló que la confianza se quebró al descubrir que su pareja seguía en contacto con una expareja y que incluso tuvo un hijo con ella mientras sostenía la relación con Zapata.
“Yo me empeliculé, me llamaban por la noche por WhatsApp y con eso tenía, estaba ilusionada con eso (...) Ese man me engañó a mí y hasta embarazó a una vieja”, expresó. La ruptura no solo fue dolorosa, sino que vino acompañada de palabras hirientes: “Finalmente, él me trata mal, me hace sentir mal con sus comentarios: ‘No estoy preparado para salir con una persona como tú’”. Zapata, sin dar nombres, describió a su expareja como el “diablo”.
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Este episodio afectó emocionalmente a la periodista, quien reconoció que la tristeza impactó en su ánimo y su trabajo. Sin embargo, subrayó el respaldo recibido por parte de sus colegas en Noticias Caracol, en especial el consejo de un camarógrafo que la animó a valorar su esfuerzo y logros: “Me dijo: ‘¿Usted está llorando por eso, Érika? Usted todo lo que ha obtenido, todo lo que ha logrado... el que perdió es él, usted vale mucho la pena’”.
“Ella tan charra, la amo”, “pobrecita, no la merecen”, “ese hombre que ella quiere va a llegar”, “Erika te admiro mucho”, “como le van a hacer eso, qué pesar”, “ella merece un man igual de único que ella”, son algunos de los comentarios que se fueron sumando en redes sociales.
El impacto de Érika Zapata en la televisión colombiana ha estado marcado por su autenticidad y un estilo narrativo que se aleja de los patrones tradicionales del periodismo televisivo.
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Su popularidad en Noticias Caracol comenzó a consolidarse cuando sus crónicas regionales, especialmente desde Antioquia, se viralizaron en redes sociales gracias a su capacidad para contar historias con un lenguaje cotidiano y cercano. Expresiones propias de la vida diaria, como “estirar trompa” o “mero gentío”, la convirtieron rápidamente en tendencia y permitieron que distintos públicos, desde campesinos hasta profesionales urbanos, se sintieran identificados con su manera de informar.
La periodista, oriunda de Santa Elena, Antioquia, también ha defendido su decisión de no maquillarse frente a las cámaras, argumentando que busca proyectar una imagen auténtica y sin artificios, como explicó en una entrevista reciente. Este rasgo, sumado a su sencillez y naturalidad, ha sido fundamental para el respaldo que ha recibido de los televidentes y para su permanencia en la pantalla.
A pesar de las críticas y del rechazo inicial de algunos colegas por su forma de hablar y vestir, Zapata se mantuvo firme en su estilo, encontrando en el público y en su familia el apoyo necesario para transformar el lenguaje informativo y acercar las noticias a una audiencia más amplia.
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