El exsenador Gustavo Bolívar, cercano al presidente Gustavo Petro, advirtió que en poder del jefe de Estado está el frenar el empalme con el gobierno entrante y pediría acompañamiento internacional si el presidente electo Abelardo de la Espriella insiste en hablar de una eventual extradición del mandatario:
“Si mi sucesor amenaza con extraditarme, de la nada, sin haber cometido delitos, sin un proceso de por medio, sin una solicitud de extradición; sin un juicio, solo por odio, detengo empalme y pido a la Cidh y otros organismos internacionales que sirvan de garantes para que el nuevo Pte se comprometa a no perseguir a la oposición”, dijo Bolívar.
El pronunciamiento lo hizo en su cuenta de X, después de que Carlos Alonso Lucio, uno de los líderes del equipo de empalme del presidente electo, afirmara días atrás que en un eventual gobierno de De la Espriella se buscaría la extradición del mandatario si hay motivos para hacerlo.
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Bolívar también definió su postura bajo el rótulo “CRIMEN DE ODIO” y escribió: “Antes Petro es muy demócrata”, antes de reiterar su llamado a la intervención de instancias internacionales como garantes frente a un eventual cambio de poder.
Equipo de Abelardo de la Espriella insiste en extraditar a Petro
El debate en Colombia sobre la posibilidad de extraditar a Gustavo Petro una vez termine su mandato presidencial ha tomado fuerza tras las palabras de Carlos Alonso Lucio, coordinador del proceso de empalme del presidente electo Abelardo de la Espriella. En entrevista con Cambio, Lucio dejó clara la postura del próximo gobierno ante un eventual pedido internacional: “El presidente lo ha dicho con claridad. Y la respuesta es que él sí extraditaría a Gustavo Petro”.
La controversia adquirió mayor relevancia cuando Lucio enfatizó que existen suficientes denuncias para que el actual jefe de Estado responda ante la justicia. “Petro ha delinquido”, acusó el exsenador, señalando las denuncias interpuestas ante la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes por hechos ocurridos durante el mandato.
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En medio de la discusión, surge un interrogante central: ¿puede un presidente colombiano extraditar a su antecesor solo por voluntad política? La respuesta es negativa. La extradición en Colombia es un proceso estrictamente judicial y diplomático, que requiere la solicitud formal de una autoridad extranjera y no depende de una simple decisión presidencial.
Los límites legales de la extradición en Colombia
Jaime Arrubla, exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia, explicó a El Colombiano que ningún presidente puede decidir unilateralmente enviar a un ciudadano colombiano a ser juzgado en otro país. Arrubla sostuvo: “Todo lo que dice el doctor Lucio no tiene ningún sentido, porque la extradición no es de aquí para allá. La tiene que pedir un tribunal o una corte extranjera que requiera a la persona por una investigación criminal”.
La ley colombiana establece que la extradición solo puede activarse cuando existe una investigación penal en curso en el extranjero y una acusación formal contra la persona requerida. En el caso de Estados Unidos, por ejemplo, se exige la existencia de un indictment —una acusación emitida por un gran jurado o una corte federal— para proceder con la solicitud.
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En síntesis, aunque el próximo mandatario pueda expresar su disposición a firmar una extradición, el proceso está delimitado por procedimientos legales y diplomáticos que trascienden las declaraciones públicas de cualquier figura política. El destino judicial de un expresidente solo puede definirse si una autoridad extranjera lo solicita formalmente y presenta los cargos correspondientes ante la justicia colombiana.
Mientras tanto, la polémica sobre el futuro judicial de Gustavo Petro se mantiene abierta, alimentada tanto por las acusaciones políticas como por los estrictos límites impuestos por la Constitución y la ley del país.