La desaparición de una mujer colombiana en territorio mexicano encendió las alarmas entre sus familiares y las autoridades de ambos países.
Se trata de Mónica Núñez Marín, oriunda de Medellín, cuyo paradero se desconoce desde la madrugada del domingo 5 de julio de 2026, luego de abordar un vehículo solicitado mediante una aplicación de transporte en el Estado de México.
Ante la falta de noticias sobre su ubicación, la familia activó una búsqueda internacional que ya cuenta con la emisión de una Circular Amarilla de Interpol, un mecanismo utilizado para facilitar la localización de personas desaparecidas, especialmente cuando se presume que podrían encontrarse fuera de su país de origen.
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La desaparición de la colombiana ha generado preocupación debido a que las últimas imágenes que compartió antes de perder contacto mostraban que viajaba acompañada de varias personas en el vehículo en el que se desplazaba hacia su residencia, según confirmó el medio Alerta Paisa.
Según explicó su hija en el medio mencionado, Ximena Moreno Núñez, Mónica había viajado meses atrás a México con el propósito de encontrar mejores oportunidades laborales y llevaba un tiempo desempeñándose como trabajadora en una oficina dedicada al préstamo de dinero. Además se conoció que residía en el municipio de Huehuetoca, ubicado en el Estado de México.
De acuerdo con el relato entregado por su familia, la noche de su desaparición había compartido con una amiga en la alcaldía La Magdalena Contreras. Al finalizar el encuentro decidió regresar a su vivienda junto a su mascota, una perrita criolla llamada Lulu, pese a que, según contaron sus allegados, le sugirieron permanecer allí debido a la hora y a la duración del trayecto.
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“Ella estaba con una amiga en La Magdalena Contreras, ahí fue cuando pidió el Uber. Se supone que iba para la casa, en Huehuetoca, específicamente en San Miguel de los Jagüeyes. Ella dijo que se quería ir para la casa porque estaba con la perrita. La amiga le decía que no, que estaba muy tarde y que el trayecto duraba aproximadamente una hora. Cogió el Uber y desde ahí ya no se sabe absolutamente nada”, relató su hija, según la información recogida por Alerta Paisa.
Antes de desaparecer, Mónica Núñez mantuvo contacto con sus familiares a través de redes sociales. Inicialmente publicó un estado en el que aparecía dentro del vehículo junto a Lulu. Horas más tarde compartió otro video en el que, según explicó su familia, se observaban al conductor, un copiloto y, aparentemente, otra persona que también viajaba en el automóvil.
Poco después realizó una videollamada con un familiar que reside en España. Durante la conversación mostró a las personas con las que se desplazaba y aseguró que, una vez llegara a su vivienda, volvería a comunicarse. Sin embargo, ese mensaje nunca llegó y desde entonces no volvió a responder llamadas ni mensajes.
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La familia también logró rastrear la última ubicación emitida por el teléfono celular de la mujer mediante una aplicación de localización. Según explicaron, el dispositivo registró como último punto el municipio de Cuautitlán Izcalli, también en el Estado de México.
Después de ese momento, el equipo dejó de enviar señales, por lo que sus allegados consideran que pudo haber sido apagado, quedarse sin batería o perder conexión.
Frente a la desaparición, los familiares interpusieron denuncias tanto ante las autoridades colombianas como mexicanas. Paralelamente reportaron el caso ante la Comisión de Búsqueda de México y adelantaron las gestiones necesarias para que Interpol emitiera una Circular Amarilla, herramienta internacional que busca facilitar la ubicación de personas desaparecidas mediante la cooperación entre los países miembros de la organización.
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La activación de este mecanismo permitirá que las autoridades de diferentes naciones tengan acceso a la información del caso y colaboren en las labores de búsqueda e identificación, en caso de que exista algún reporte sobre la colombiana fuera de las zonas inicialmente rastreadas.
Mientras avanzan las investigaciones, la familia continúa realizando gestiones con organizaciones de apoyo, activistas y autoridades de ambos países con el objetivo de ampliar la difusión del caso y acelerar las labores de localización.
Sus allegados reiteraron el llamado para que cualquier persona que haya visto a Mónica Núñez Marín o tenga información que permita establecer su paradero la entregue de inmediato a las autoridades competentes en Colombia o México.
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