La revaluación del peso encendió alertas en el sector agroexportador colombiano, que ve amenazada su competitividad por el menor valor en pesos de los ingresos obtenidos en dólares. Durante 2026, el peso colombiano se consolidó entre las monedas de mejor desempeño de América Latina, con una apreciación de 22,6%.
La apreciación del peso pone bajo presión a las agroexportaciones porque los exportadores venden en dólares, pero reciben menos pesos por esas ventas mientras los costos siguen en moneda local. La diferencia afecta ingresos, rentabilidad y empleo rural, según el diagnóstico de la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (Anif) y de los gremios del sector.
Y es que la Tasa Representativa del Mercado (TRM) pasó de $4.308 el 1 de enero de 2025 a $3.334 al 6 de julio de 2026. La variación implicó una reducción de $974 y equivale a una apreciación de 22,6%. En el último año, la tasa de cambio cayó 23%, de acuerdo con los gremios. Dicha medición junto con la apreciación de 22,6%, por lo que ambas cifras conviven como cálculos cercanos, pero no idénticos.
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Impacto sobre ingresos, rentabilidad y empleo rural
Anif advirtió que la fortaleza de la moneda nacional, aunque refleja un mejor desempeño relativo, también generó dificultades para las empresas exportadoras, sobre todo, en el agro. La entidad que preside José Ignacio López apuntó que “la apreciación del peso reduce el valor de los ingresos en pesos por las ventas al exterior denominados en la moneda norteamericana”.
“Así, los principales sectores agroexportadores del país como café, flores, banano, palma de aceite, azúcar, aguacate, entre otros, han manifestado su preocupación por la acelerada apreciación del peso y las afectaciones sobre la competitividad externa de Colombia. Un ejemplo de este efecto se observa en el sector cafetero”, anotó.
Para el café, el informe planteó un ejercicio de sensibilidad sobre la tasa de cambio. Por cada variación de $100, el valor de las exportaciones cafeteras registra un impacto de $34.000 millones, si el volumen exportado se mantiene constante.
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El efecto, según la entidad:
- Altera la liquidez en moneda nacional
- Reduce los márgenes de rentabilidad.
- Limita la capacidad de competir frente a países con monedas más depreciadas.
- Impacta la producción y al trabajo rural.
“De esta manera, la persistente apreciación del peso configura un escenario retador para estos sectores, pues la reducción de ingresos puede comprometer en el corto plazo la estabilidad en la producción y la sostenibilidad del empleo rural, donde se generan cerca de 2,5 millones de empleos formales, directos e indirectos”, indicó.
Lo que advierten los gremios sobre divisas, costos y aranceles
La preocupación ya quedó plasmada en un pronunciamiento conjunto de Asocolflores, Augura, Fedepalma, Fedecafé y Asocaña. En ese grupo también aparecen Avocados for Colombia, Corpohass y otros gremios del sector. Los gremios advirtieron que la apreciación acelerada del peso afecta la competitividad exportadora del país y pone en riesgo el empleo, las ventas externas y el ingreso de divisas. El argumento parte de una ecuación de costos e ingresos.
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Dichos sectores reciben pagos por exportación en dólares, pero cubren salarios, transporte, energía, insumos e impuestos en pesos. Por eso, cada dólar exportado hoy equivale a menos moneda local, sin que la estructura de gastos baje en la misma proporción.
Por medio de un comunicado, los gremios señalaron que la presión no se limita a la rentabilidad empresarial. También indicaron que alcanza al empleo, la producción regional y la generación de divisas. Precisaron que “estos sectores representan USD10.258 millones en divisas y cerca de 2,5 millones de empleos formales, directos e indirectos, en el campo colombiano. Esa es la base productiva que hoy está en riesgo”.
La advertencia incluyó otros factores que, según las organizaciones, agravan el efecto cambiario. “A la apreciación cambiaria se suman mayores costos laborales y logísticos, nuevas exigencias regulatorias en los mercados internacionales, y un arancel de Estados Unidos que podría incrementarse de 10% a 12,5% para productos como flores, tilapia fresca, azúcar y aguacate transformado”, dijeron.
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Qué plantea Anif para reducir la dependencia cambiaria
Frente a ese escenario, Anif sostuvo que el sector necesita mirar más allá de la coyuntura cambiaria y enfocarse en la competitividad estructural y la mitigación del riesgo.
Dicha entidad planteó mejoras de productividad, inversión en transformación e industrialización y la obtención de certificaciones sostenibles.
La apuesta, según ese enfoque, pasa por vender productos con mayor valor agregado y ampliar la canasta exportadora. Esa ruta aparece como una opción para que el agro resista mejor los ciclos del dólar y reduzca su dependencia de la ventaja cambiaria.
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