Las preocupaciones por un posible racionamiento de agua en Bogotá volvieron a surgir ante la posibilidad de un fenómeno de El Niño de fuerte intensidad. Sin embargo, el Acueducto de Bogotá envió un mensaje de tranquilidad y aseguró que hoy la ciudad cuenta con mejores condiciones para enfrentar un periodo prolongado de sequía.
La gerente de la entidad, Natasha Avendaño, explicó que el panorama es diferente al de hace dos años gracias al nivel actual de los embalses y a las mejoras realizadas en la infraestructura del sistema de abastecimiento. Por eso, descartó que exista un riesgo inmediato de volver a aplicar cortes programados del servicio. “Bogotá está mucho mejor preparada”, afirmó la funcionaria durante una entrevista con Blu Radio, al comparar la situación actual con la que llevó a implementar el racionamiento en abril de 2024.
Uno de los factores que respalda esa afirmación es el estado de las reservas hídricas. De acuerdo con Avendaño, el Sistema Chingaza registra un nivel de llenado superior al 67%, mientras que los demás embalses se encuentran por encima del 70%, cifras considerablemente más altas que las registradas cuando comenzó la emergencia el año pasado.
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La gerente explicó que, además de contar con mayores reservas, Bogotá fortaleció su capacidad de respuesta gracias a la optimización de la planta de tratamiento de Tibitoc. Esta obra permite aprovechar una mayor cantidad de agua proveniente del agregado norte y disminuir la extracción desde Chingaza, lo que ayuda a conservar el recurso durante los meses de menor lluvia.
“Estamos mejor preparados. Tenemos buenos niveles en el Sistema Chingaza”, reiteró Avendaño, quien señaló que la operación del sistema fue ajustada hace varios meses para anticiparse a un eventual fenómeno de El Niño. Mientras el abastecimiento genera un parte de tranquilidad, los usuarios comenzarán a notar un cambio en sus facturas. Desde finales de julio empezará a reflejarse un incremento en la tarifa del servicio de agua, que será cercano al 6,7% en promedio.
Según explicó la gerente, este ajuste no obedece a una decisión del Acueducto de Bogotá, sino a la entrada en vigencia de la nueva metodología tarifaria definida por la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA), que actualiza los costos de referencia vigentes desde 2014. “Nosotros lo único que hacemos es aplicar la metodología tarifaria”, afirmó Avendaño, al señalar que la empresa simplemente cumple con la regulación establecida por la autoridad competente.
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La nueva fórmula incorpora costos asociados a inversiones e infraestructura necesarias para garantizar la calidad y la continuidad del servicio en los próximos años. En términos prácticos, el incremento representará cerca de 4.900 pesos mensuales adicionales para un hogar promedio en Bogotá, aunque el valor final dependerá del consumo registrado en cada vivienda.
La gerente también aclaró que el esquema de facturación no tendrá modificaciones y seguirá siendo bimensual. Las primeras cuentas con el nuevo cálculo comenzarán a llegar a finales de julio, mientras que desde septiembre todas las facturas reflejarán completamente la actualización tarifaria.
El anuncio del aumento coincidió con las dudas de muchos ciudadanos sobre un posible regreso del racionamiento, una medida que marcó buena parte de 2024 debido a la reducción de las reservas en Chingaza. Frente a ese escenario, Avendaño fue enfática al descartar nuevas restricciones en el corto plazo. “No, señor. Nosotros hemos venido en los últimos meses siendo muy enfáticos en que Bogotá está mucho mejor preparada”, aseguró.
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Aunque el comportamiento del clima seguirá siendo determinante durante los próximos meses, el Acueducto considera que las acciones implementadas desde el año pasado fortalecieron la capacidad de respuesta de la ciudad frente a escenarios de sequía. Con mayores niveles de almacenamiento, una infraestructura optimizada y una operación ajustada para cuidar las reservas, la entidad sostiene que Bogotá está en mejores condiciones para enfrentar un eventual fenómeno de El Niño sin recurrir nuevamente al racionamiento del servicio.