Colombia recibe USD 38 millones diarios en remesas y acumuló USD 5.638 millones entre enero y mayo de 2026, un alza de 5,9% frente al mismo período de 2025 que confirma el peso de estos giros en el consumo de los hogares y en la oferta de divisas del país, de acuerdo con cifras del Banco de la República.
Ese flujo ya equivale al 50,2% del ingreso de divisas registrado por la balanza cambiaria entre enero y mayo, según un informe de Anif, y muestra una relevancia mayor en un año en el que la inversión extranjera directa se desaceleró y los flujos de inversión de portafolio mantuvieron salidas de capital.
Mayo cerró con USD 1.189 millones en remesas, frente a USD 1.096 millones en el mismo mes de 2025. El dato implicó un aumento cercano al 8,5% anual y convirtió a ese mes en el número 24 consecutivo con ingresos superiores a USD 1.000 millones.
PUBLICIDAD
La secuencia mensual también mostró estabilidad: enero registró USD 1.020 millones, febrero y abril volvieron a superar el umbral de USD 1.100 millones, y marzo marcó el máximo del año con USD 1.226 millones. Ese registro de marzo fue además el máximo histórico señalado por el centro de pensamiento.
El cambio no es solo de magnitud, sino de permanencia. Desde mediados de 2024, prácticamente todos los meses superan USD 1.000 millones, una barrera que años atrás era excepcional.
Si la comparación se extiende a 2024, el salto es mayor: en mayo de ese año Colombia recibió USD 960 millones. En dos años, el ingreso mensual aumentó cerca de 24%.
PUBLICIDAD
Según Anif, en 2025 el país recibió USD 13.098 millones en remesas, con un crecimiento de 10,5% frente al año anterior. Esos recursos representaron el 2,87% del Producto Interno Bruto.
El informe también sostiene que el aumento de los giros está relacionado con la salida neta de colombianos al exterior, una tendencia visible desde 2022. Solo entre enero y mayo de 2026 se registraron cerca de 120.000 salidas netas, principalmente hacia Estados Unidos y España.
Estados Unidos concentró el 48,2% de las remesas recibidas por Colombia en el primer trimestre de 2026. España ocupó el segundo lugar con 17,7%, mientras Chile se ubicó como el tercer origen y el primero en América Latina.
PUBLICIDAD
La distribución territorial de estos recursos también está altamente concentrada. Valle del Cauca encabezó la recepción en el primer trimestre de 2026 con USD 861 millones, equivalentes al 25,7% del total nacional.
Le siguieron Cundinamarca, con USD 546 millones y 16,3%, y Antioquia, con USD 541 millones y 16,2%. Junto con Risaralda y Atlántico, esos cinco departamentos reunieron el 66,7% de las remesas que ingresaron al país en ese período.
El efecto sobre los hogares también es medible. El Centro de Estudios Económicos Anif indicó que estos recursos representan actualmente el 3,3% del ingreso disponible de las familias y el 3,6% de su consumo, por encima de los niveles observados en 2016.
PUBLICIDAD
Buena parte de esos envíos se destina a alimentación, educación, salud, vivienda y pago de obligaciones financieras. Por esa vía, las remesas sostienen la demanda interna y apoyan el comercio local en regiones con alta dependencia de estos recursos.
Asobancaria señaló que los giros no solo funcionan como ingreso corriente para los hogares, sino que cada vez se canalizan más hacia productos financieros orientados al ahorro, la inversión y la compra de vivienda.
La industria financiera y el sector de la construcción ya desarrollan productos específicos para quienes reciben remesas desde el exterior.
La fortaleza de estos flujos no elimina los factores de riesgo. Anif advirtió que una eventual reducción de las remesas podría desacelerar el consumo de los hogares, afectar el comercio local y restar dinamismo económico, sobre todo en los departamentos donde estos recursos tienen mayor peso.
PUBLICIDAD
Entre los factores que podrían moderar el crecimiento durante el resto de 2026 aparecen la evolución del mercado laboral en los países emisores, posibles cambios en la política migratoria de Estados Unidos y la apreciación del peso colombiano.
El informe precisa que esa apreciación promedió 14,8% en 2026 y reduce el equivalente en moneda local de los giros recibidos.
El centro de pensamiento también advirtió que un flujo externo constante puede influir en la participación laboral al reducir incentivos para ingresar al mercado de trabajo en algunos departamentos.
PUBLICIDAD
Aun con esos riesgos, sostuvo que las remesas se consolidaron como un componente permanente de la economía colombiana y como un indicador del bienestar de millones de hogares que dependen, en mayor o menor medida, de esos envíos desde el exterior.