El presidente de la República, Gustavo Petro, respondió en la tarde del domingo 5 de julio de 2026 a los señalamientos de Carlos Alonso Lucio, que lidera del equipo de transición del nuevo Gobierno.
Lucio reiteró que el mandatario saliente “debe ser juzgado” y añadió que el mandatario electo, Abelardo de la Espriella, no dudaría en extraditarlo a Estados Unidos en caso de que el saliente gobernante sea pedido por la justicia norteamericana.
En sus declaraciones a través de la red social X, el jefe de Estado insistió en que acudirá a instancias legales contra todo aquel que, según él, atente contra su buen nombre. “Pondré mis denuncias y demandas civiles por calumnia e injuria a toda persona que se atreva a usar sus odios y complejos a través del delito contra mí, mi familia o el progresismo”, expresó el primer mandatario, al que le restan 33 días en la Casa de Nariño.
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La controversia entre ambos, Petro y Lucio, se intensificó luego de que el segundo insistiera en que el expresidente debe enfrentar la justicia, en la entrevista dada a la revista Cambio. Un diálogo en el que también anticipó que el próximo Gobierno denunciará cualquier irregularidad detectada durante el empalme, incluso aquellas que él mismo ha señalado ante la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes.
"Mucha gente me decía “tienes razón jurídicamente y es cierto que Gustavo Petro ha delinquido, pero no podemos hacer el juicio político porque se nos incendia el país”. ¿El juicio político es un piropo o es un mandato constitucional? ¿Qué dice la constitución? Dice que cuando el presidente delinque debe ser juzgado", reafirmó el político, pareja sentimental de la designada ministra de Educación, la exfiscal Viviane Morales.
Y sobre la posible extradición de Petro, fue incluso más severo. “El presidente lo ha dicho con claridad. Y la respuesta es que él sí extraditaría a Gustavo Petro. Allí hay dos temas sobre la mesa. La extradición no es un tema que surge en la justicia colombiana, sino que está en los tratados y en los convenios de Colombia con Estados Unidos", remarcó Lucio, al agregar que, a su juicio, el presidente “ha delinquido”.
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El origen de la controversia entre Gustavo Petro y Carlos Alonso Lucio
La tensión entre el Gobierno saliente y el equipo de transición del presidente electo, De la Espriella, escaló tras las recientes declaraciones de Lucio, en el que además de señalar de que Petro debe ser juzgado, “el cambio de época que estamos viviendo tiene que tener (sic) un límite con la impunidad”; una frase con la que pretendió acuñar la lucha que emprenderá la administración entrante frente a hechos de corrupción.
Lucio también defendió la preparación de lo que denominó el Arca de Noé, una estrategia anticipada para el empalme, y criticó la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) como un “monstruo presupuestal”. Lo llamativo de este choque mediático es que ambos, Petro y Lucio, hicieron parte del Movimiento M-19, organización al margen de la ley que firmó la paz con el Estado en 1990, tras un complejo proceso de negociación.
“Gloria a Dios porque en medio del diluvio nos permitió construir un Arca de Noé para Colombia. No se trata de una metáfora menor, no se trata de una frase bonita o de un adorno retórico. El Arca de Noé es una de las imágenes más poderosas de la historia espiritual de la humanidad”, afirmó Lucio al citado medio sobre este proceso de empalme que inicia, al hacer un paralelismo con la descripción hecha en la Biblia.
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En su respuesta, Petro arrancó con una delicada acusación. “La cercanía entre Abelardo y Lucio se debe a que ambos fueron defensores de los paramilitares”, apuntó el gobernante.
A su vez, prosiguió con denuncias sobre el hostigamiento sufrido por sus padres y señaló a seguidores de Abelardo de la Espriella. “A mi madre de 83 años, Clara, la alcaldesa de Cajicá le dijo ‘bruja y vieja HP’. Mi madre vive en Cajicá antes que la alcaldesa en Cajicá, lograron sacar al coronel de la policía del pueblo solo porque le prestaba seguridad”, relató el saliente presidente en su extenso mensaje en X.
Sobre su padre fue incluso más allá. “A mi padre de 92 años, diabético y viviendo solo en su apartamento del Nicolás de Federmán en Bogotá, después de trabajar toda su vida con honestidad, los vecinos abelardistas del barrio le hicieron plantón contra él y lo insultaron”, destacó el jefe de Estado, sobre las persecuciones que habrían sufrido, según él, su familiares ante lo que sería la creciente polarización.
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Así se defendió Gustavo Petro de los señalamientos en su contra
En efecto, el gobernante vinculó estos hechos a una ola de odio y persecución política. “No busquen nombres para llamarle a esta fase del odio que metieron en la mente de millones con los dineros de (Benjamin) Netanyahu y el narcotráfico nombres raros, esto que comienza ya lo vivió Colombia y la Humanidad antes: se llama fascismo”, afirmó Petro, al replicar la columna de María Jimena Duzán, denominada El arca de Noé.
El exmandatario sostuvo que “el fascismo colombiano que llega al poder no tuvo las mayorías de Colombia” y defendió la legitimidad del progresismo, pese a que perdió la contienda del pasado 21 de junio, aunque fuera solo del 0,96%. “Las mayorías de Colombia son progresistas y lo demostremos en nuestro informe al mundo”, agregó el primer mandatario, aunque su candidato, Iván Cepeda, fue derrotado.
Además, instó a sus seguidores a evitar cualquier reacción violenta, al reiterar que la respuesta debe ser judicial y pacífica. “Ningún(a) progresista debe responder con violencia, en ninguna parte del país, solo pasamos a acciones judiciales que incluyen la nulidad de las elecciones. Y que tendrán su tiempo”, remarcó el presidente en sus afirmaciones, que como era de esperarse causaron fuertes reacciones en las redes sociales.
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En otro de los apartes, y en reacción a uno de los recientes anuncios del presidente electo De la Espriella, sobre la reacción de bloques de defensa para la seguridad urbana, Petro propuso la formación de “guardias de la libertad desarmadas” en comunidades progresistas y campesinas amenazadas por bandas armadas, al señalar que “las armas son las redes” y que la resistencia debe apoyarse en la solidaridad entre pueblos.
“Las comunidades deben estar en todo momento articuladas a redes informáticas que incluyen la policía y el ejército, y entre sí, cuando una comunidad sea agredida las comunidades vecinas deben llegar a ayudarlas. La resistencia es solidaridad”, indicó el mandatario, que argumentó que si el nuevo gobierno atenta contra los derechos logrados, la ciudadanía tiene derecho a defenderlos en todo el país.
“Pasamos a la fase de resistencia activa, si el gobierno entrante agrede los derechos logrados, el pueblo tiene el derecho de defenderlos en todo el país y en todas las calles”, dijo el gobernante, que en ese orden de ideas expresó que la persecución por razones políticas constituye un delito. “La persecución a un grupo civil con identidad política es un crimen contra la humanidad y sus instigadores serán procesados”, puntualizó.
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En consecuencia, concluyó que “no habrá impunidad y habrá todo un pueblo ante el estado que se deje gobernar de criminales”. Así pues, reiteró en que las acciones judiciales serán la vía principal para enfrentar las amenazas y ataques. “Y por tanto ante la infinidad de amenazas en redes y sitios públicos actuaremos judicialmente”, acotó Petro, que está dispuesto a ir hasta las últimas instancias ante los señalamientos.