Fabio Arjona Hincapié, designado como próximo ministro de Ambiente para el Gobierno de Abelardo de la Espriella, ya está arrojando luces sobre cómo sería su trabajo en la cartera y cuál es el balance que está recibiendo de la administración saliente, que contó con tres nombramientos: Susana Muhammad González, Lena Yanina Estrada e Irene Vélez Torres.
Un día después del anuncio de su participación en el gabinete de los Defensores de la Patria, el eventual funcionario criticó la gestión ambiental de la gestión aún vigente. De la misma manera, cuestionó la efectividad de las políticas implementadas y el contraste entre el discurso ambientalista y los resultados en materia de protección ecológica.
En entrevista con Blu Radio, Arjona afirmó que “en lo ambiental ha sido el discurso. El deterioro ambiental de este gobierno es tremendo. Decir que soy ambientalista porque tengo un discurso que habla de medioambiente a la realidad es tremendo”, dijo.
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Para ilustrar sus señalamientos, sostuvo que los índices de deforestación “se encuentran desbordados” en el territorio nacional y que estas falencias se deben a un factor crucial que, ha su juicio, impidió la intervención gubernamental.
“El principal factor de deterioro ambiental es el control sobre el territorio. No tenemos ninguno. Eh, la minería criminal está desbordada. El 90 % del oro que el país saca es de, de, de minería criminal”, dijo Arjona Hincapié.
Por qué fue “discurso” la gestión ambiental durante el Gobierno Petro
Según el biólogo marino y ambientalista nacido en Montería, el eje de las propuestas del gabinete de Gustavo Petro de “ralentizar la explotación de hidrocarburos como política ambiental” no tiene resultados en la práctica, porque aumentan otras amenazas para el equilibrio medioambiental.
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“Decir que con eso vamos a salvar el planeta y estamos contribuyendo a que el principal factor de deterioro ambiental se exacerbe, que es la pobreza”, aseguró.
Explicó que este flagelo y las necesidades sociales básicas continúan siendo el motor de “acciones depredadoras humanas” que a su vez, podrían atentar contra el medioambiente.
“Si es el último manatí en la faz de la Tierra y mi hijo tiene hambre, adiós manatí. Entonces, yo creo que eso hay que tomarlo con pinzas. Y del discurso al hecho hay mucho trecho”, aclaró.
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Según Arjona, la política de la transición energética “fue cero”
El próximo ministro explicó que Colombia depende de sus exportaciones de commodities energéticos y mineros —materiales tangibles que se pueden comerciar, comprar o vender por ser insumos—, y que, debido a la aparente falta de implementación de la política, fueron frenadas.
“Las exportaciones se han ralentizado y son los temas que sirven para la transición energética, que entre otras cosas, ha sido cero. No solamente ralentizamos los hidrocarburos, sino que no tenemos un solo mega instalado en términos de energía no convencional”, alegó.
Agregó que 16.000 megas “que estaban dispuestos para La Guajira en un potencial de más de 70.000 por el viento que tenemos allá salieron corriendo porque no encontraron condiciones regulatorias ni sociales, a veces exacerbadas por el mismo gobierno, para implantarse”, explicó durante la entrevista.
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De manera que insistió en que una cosa es utilizar el medioambiente en el discurso político, y otra, muy diferente, es ejecutar políticas sostenibles, y que la primera no determina que un gobierno sea medioambiental.
“Decir que este gobierno fue ambiental porque simplemente hablaba del medioambiente en lugar de hablar de la real sostenibilidad es bastante equivocado”.
Frente a las críticas que califican a Abelardo de la Espriella y su equipo de “antiambientalista”, el próximo líder de la cartera aclaró que considerar la sostenibilidad como opuesta al crecimiento económico es una falacia.
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