La estructura criminal Los Pepes, dirigida por Digno Palomino, decidió retirarse de los diálogos de paz con el Gobierno nacional en Barranquilla y el Atlántico, una ruptura que instala dudas sobre la continuidad de la política de Paz Total en la región pocas horas después de la elección de Abelardo de la Espriella como presidente electo y cuando el futuro de esos acercamientos quedará en manos de la próxima administración.
La salida se conoce antes de una reunión prevista para este miércoles 24 de junio en Bogotá, a la que viajará un grupo de facilitadores de paz del Gobierno en Barranquilla para evaluar con el Alto Comisionado para la Paz el destino de las negociaciones con las bandas criminales del Atlántico. El dato fue informado por Caracol Radio, que citó una fuente de alta credibilidad.
Según esa versión, la decisión de la organización obedeció a presuntos desacuerdos surgidos durante el desarrollo de las mesas, en especial por las expectativas y condiciones planteadas por su máximo cabecilla.
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La retirada representa un nuevo tropiezo para un proceso que buscaba reducir los índices de violencia en Barranquilla y el área metropolitana.
Los Costeños siguen en el proceso y la mesa formal aún no se instala
Mientras Los Costeños se mantendrían vinculados a los acercamientos con el Gobierno, la mesa formal de diálogo todavía no ha podido instalarse.
Camilo Pineda, delegado nacional del Gobierno para los diálogos de sometimiento a la justicia con estructuras criminales en Barranquilla y el Atlántico, confirmó que no se alcanzó un acuerdo con Los Pepes y que la otra organización sí ratificó su disposición a acogerse a un proceso de sometimiento.
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En declaraciones a Emisora Atlántico, el funcionario resumió el estado de las conversaciones: “Con Los Pepes no hemos llegado a un acuerdo, mientras que Los Costeños confirmaron su sometimiento”.
Pineda explicó que el retraso en la instalación de la mesa respondió, entre otros factores, al proceso electoral y a las restricciones derivadas de la ley de garantías. Esas circunstancias, dijo, impidieron avanzar en aspectos administrativos necesarios para poner en marcha de manera oficial el espacio de negociación.
La afirmación responde de forma directa al punto central de la crisis actual: hoy no existe un acuerdo con Los Pepes, la mesa sigue pendiente y solo Los Costeños mantienen su compromiso con el proceso de sometimiento a la justicia. Esa es la situación con la que el Gobierno saliente llega a la transición política.
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Las treguas entre las dos bandas se firmaron el 2 de octubre de 2025 y el 20 de enero de 2026
El retiro de Los Pepes ocurre después de dos treguas suscritas con Los Costeños para disminuir los delitos de alto impacto en el departamento. La primera se firmó el 2 de octubre de 2025 y la segunda el 20 de enero de 2026, acuerdos que permitieron una reducción temporal de los enfrentamientos entre ambas estructuras.
El proceso había sido presentado como parte de la llamada paz urbana en Barranquilla y su área metropolitana, con el objetivo de reducir la violencia y promover el sometimiento de organizaciones criminales a la justicia ordinaria. La ruptura de una de las partes altera ese esquema en uno de los momentos de mayor incertidumbre política.
Pineda también rechazó los cuestionamientos surgidos durante la campaña presidencial sobre un posible uso político de estas conversaciones.
El delegado sostuvo que las gestiones del Gobierno permitieron despejar esa acusación y declaró: “Logramos desmentir que esta negociación estaba al servicio de un determinado candidato presidencial”.
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La continuidad de los acercamientos dependerá ahora de las decisiones del próximo Gobierno nacional, que podrá mantener, modificar o suspender la estrategia de diálogos de sometimiento impulsada en los últimos años. Según explicó el funcionario, esa definición marcará el futuro inmediato de los procesos de paz urbana en el Atlántico.