La fiebre del Mundial ha llevado a cientos de colombianos a viajar hasta México para acompañar a la selección nacional en sus partidos. Pero, más allá del fútbol, muchos han compartido en redes sociales situaciones curiosas que han vivido durante su estadía. Uno de los relatos más llamativos provino de Angel Linero, quien narró en su cuenta de TikTok cómo se libró de un intento de robo aplicando una táctica poco convencional.
Según Linero, todo ocurrió cuando regresaba de un Oxxo cercano a su alojamiento. “Ey, me iban a atracar en México y me salvé por ser ¡colombiano! Marica, me pasó hace veinte minutos. O sea, todavía estaba nervioso, pero ya estoy bien”, contó en su video.
El hombre detalló que notó la presencia de un sujeto sospechoso al salir del hotel, pero decidió actuar con normalidad. Tras hacer su compra, esta persona cruzó la calle y le lanzó la típica pregunta: “Brother, ¿tienes...? Eh, güey, ¿tienes la hora?”.
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Fue entonces cuando recordó un consejo escuchado en el metro: “Aquí le tienen mucho respeto al acento paisa y que normalmente los grupos al margen de la ley que operan aquí tienen mucho paisa. Entonces, el man dijo: ‘No, güey, habla paisa y ya’”. Linero no dudó en seguir la recomendación: “¿Qué es lo que pasa, gonorrea? ¿Que es lo que te equivocaste conmigo? Ahhh”. El presunto ladrón reaccionó sorprendido: “No, güey, cálmate, cálmate, cabrón”.
Linero concluyó: “Me tranquilicé de una. Y de verdad, marica, me salvé de ser atracado por ser colombiano. Nunca estuve tan, tan orgulloso de ser colombiano. Así que ya saben, si están fuera del país, hablen paisa por si las moscas”.
En los comentarios, los usuarios reaccionaron con humor: “No noté el acento paisa. Otros afirmaron que eso no era un robo: “El tipo yéndose sin saber la hora”, también se refirieron a su acento: “El costeño lo confunden en otros países con venezolano”.
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La mayoría estuvieron de acuerdo con que Linero nunca logró el acento paisa: “Con ese revuelto de acento, el man se asustó, no supo ni de dónde eras”, y “fueron palabras paisas con acento costeño; te salvaste porque el mexicano no los diferencia”. Otros bromearon: “El señor que le pidió la hora: qué raros son los colombianos’”, y “Le salió mejor el mexicano que el paisa”.
El fenómeno migratorio colombiano en México presenta matices complejos. Los registros oficiales reportan 20.253 colombianos, aunque cálculos alternativos, considerando a quienes no cuentan con documentación regular, indican una cifra cercana a los 18.735 residentes de acuerdo con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Distintos informes de medios como Telemundo y El País, en los últimos años, han registrado a exmilitares originarios de Colombia que han sido contratados como mercenarios por cárteles mexicanos. Su presencia se ha identificado especialmente en Michoacán, donde han utilizado tácticas de guerra irregular y dispositivos como minas antipersona en enfrentamientos con fuerzas de seguridad y rivales.
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A la par, se ha detectado la creación de redes de préstamos informales llamados gota a gota que suelen ser dominantes en la Ciudad de México. Este sistema, administrado principalmente por ciudadanos colombianos, caracterizado por la usura, la extorsión y la violencia, se vincula con organizaciones criminales como La Unión de Tepito y el Cártel Jalisco Nueva Generación (Cjng).
La participación de colombianos en el crimen organizado en México abarca desde funciones de sicariato hasta el manejo de estructuras financieras ilícitas, así como su integración en redes de narcotráfico y lavado de activos. No obstante, No existe claridad sobre el origen regional predominante dentro de la comunidad por lo que la recomendación de un acento falso no siempre puede funcionar.