La presentación de Shakira durante la ceremonia inaugural del Mundial de Fútbol 2026 no solo dio de qué hablar por su espectáculo en el estadio Azteca de México, también por una inesperada polémica que se tomó las redes sociales.
Tras su aparición en el escenario interpretando Dai Dai junto al artista Burna Boy, algunos internautas comenzaron a difundir teorías asegurando que quien realmente se presentó no habría sido la barranquillera, sino su reconocida doble artística: Shakibecca.
Aunque no existe evidencia que respalde estas especulaciones, el nombre de Shakibecca rápidamente se convirtió en tendencia en plataformas como TikTok, Instagram y X, donde cientos de usuarios debatieron sobre el parecido físico entre ambas y compartieron comparaciones de videos y fotografías.
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La mujer detrás de este personaje es Rebeca Maiellano, una ciudadana venezolana que desde hace varios años ha construido una carrera como imitadora y tributo oficial no reconocido de Shakira. Gracias a su impresionante parecido con la intérprete de Hips Don’t Lie, la creadora de contenido ha logrado captar la atención de miles de seguidores alrededor del mundo.
A través de sus redes sociales, Rebeca ha mostrado el trabajo que realiza para acercarse lo más posible a la imagen de la estrella colombiana. Además de replicar su estilo, vestuario y peinados, ha tomado clases de canto para perfeccionar un tono de voz similar y ha dedicado horas de ensayo a estudiar las coreografías más emblemáticas de la artista barranquillera.
Durante la promoción del álbum El Dorado en 2017, Shakira manifestó públicamente su admiración por el talento de Rebeca Maiellano, luego de ver algunos videos en los que la venezolana interpretaba sus canciones. El reconocimiento de la artista colombiana representó un impulso importante para la imitadora, que ya comenzaba a ganar notoriedad en redes sociales gracias a su sorprendente parecido físico y vocal con la barranquillera.
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La historia de Shakibecca comenzó cuando tenía apenas 12 años, edad en la que familiares y amigos empezaron a destacar su similitud con la intérprete de Antología. Desde entonces se dedicó a perfeccionar su homenaje a Shakira, participando en diferentes concursos de talento en Venezuela y México.
Con el paso de los años, ha llevado su espectáculo tributo a escenarios de países como Colombia, Brasil, Guatemala, Estados Unidos y su natal Venezuela, consolidándose como una de las imitadoras más reconocidas de la cantante colombiana.
De hecho, el fenómeno de Shakibecca alcanzó un nuevo nivel de popularidad cuando fue vista compartiendo con Shakira durante uno de los conciertos de la gira Las mujeres ya no lloran en México. Las imágenes de ambas juntas sorprendieron a los asistentes, que destacaron el enorme parecido físico entre las dos.
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La venezolana siempre ha insistido en que su intención es rendir homenaje a Shakira y reconocer el impacto que ha tenido en su vida y carrera artística. Sin embargo, en varias ocasiones su trabajo ha generado opiniones divididas entre los fanáticos de la colombiana.
Mientras algunos admiran la dedicación y el nivel de detalle con el que interpreta a la cantante, otros consideran que en ciertos momentos ha cruzado la línea entre la admiración y la imitación excesiva e incluso que podría tratarse de un tipo de “obsesión”.
Las recientes teorías surgidas tras la inauguración del Mundial 2026 se apoyan principalmente en percepciones subjetivas de algunos usuarios que afirmaron notar diferencias en la apariencia y el lenguaje corporal de la artista durante su actuación. Entre los argumentos más repetidos estuvieron el uso de gafas oscuras durante parte del show y la creencia de que sus movimientos no eran idénticos a los de presentaciones anteriores.
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No obstante, estas versiones carecen de sustento y hasta el momento, ni la FIFA, ni el equipo de Shakira, ni la propia cantante se han pronunciado sobre los rumores que circulan en internet. Además, varias celebridades han compartido fotos en el backstage junto a la barranquillera.
Mientras tanto, seguidores de la barranquillera han recordado que han transcurrido 16 años desde su primera presentación en un Mundial, en Sudáfrica 2010, por lo que es natural que tanto su imagen como algunos aspectos de su puesta en escena hayan evolucionado con el tiempo.