La muerte de siete perros a raíz de un ataque repentino de abejas dejó una profunda huella en las familias en el municipio de Palmira (Valle del Cauca). La situación se agravó cuando los dueños de los animales —todavía consternados— reclamaron a Celsia, empresa de energía, una compensación y explicaciones claras sobre lo ocurrido.
El incidente se desencadenó el 5 de mayo de 2026 en el barrio El Sembrador, cuando técnicos de la compañía trabajaban en la red eléctrica del sector.
La maniobra para dispersar un enjambre, que se encontraba en un poste de la Carrera 18 con Calle 16, terminó con el ingreso masivo de abejas a varias viviendas. Las picaduras a los animales fueron inmediatas y letales.
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Vecinos como Valentina Amaya y Doyner Velásquez señalaron al diario regional El País que los días previos al hecho ya se habían realizado inspecciones en el lugar.
Velásquez relató: “En la esquina donde está la caseta del vigilante, hay un poste. Y ahí estaba el enjambre de abejas; supuestamente ellos ya han revisado eso, es decir, ya habían visto las abejas allí”.
Durante el ataque, los residentes intentaron socorrer a los animales, pero la rapidez con que las abejas invadieron las casas hizo imposible evitar el desenlace fatal. “Los vecinos intentábamos ayudar a los perritos porque también nos preocupaba nuestra integridad. Pedíamos colaboración para sacarlos o llevarlos a una veterinaria, pero nadie nos ayudó”, manifestó Amaya.
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De acuerdo con los testimonios recogidos, una de las residentes, desesperada, solicitó el traje de protección a los trabajadores para intentar salvar a los caninos. Aunque uno de los empleados accedió, los intentos de rescate resultaron infructuosos para varios de los animales. El hecho generó indignación en la comunidad, que cuestionó la respuesta y el apoyo brindado por la empresa durante y después de la emergencia.
Los afectados presentaron el caso ante la Personería de Palmira, bajo el radicado 2026113795, solicitando que se esclarezcan los hechos y se asuma responsabilidad por las pérdidas y las secuelas emocionales. La comunidad también pidió una compensación económica que permita cubrir los gastos veterinarios derivados de la emergencia.
¿Qué dijo Celsia?
Desde la perspectiva de la empresa, la situación fue calificada como una “contingencia extraordinaria e imprevisible asociada al comportamiento agresivo de la colonia”. Celsia argumentó que en las inspecciones previas no se detectaron señales que anticiparan el desenlace.
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“Teniendo en cuenta que lo prioritario es la atención de los perros, se informa que la empresa contratista asumió su responsabilidad y se hará cargo de la atención veterinaria para cada caso”, comunicó la compañía tras activar sus protocolos de emergencia.
No obstante, vecinos y dueños de los caninos contradicen la versión oficial. Según voces recogidas por medios locales, “fueron ellos quienes asumieron los gastos veterinarios y que Celsia no cubrió ningún costo derivado de la atención de las mascotas”.
La polémica escaló cuando varias familias elevaron una petición ante la Personería Municipal de Palmira. Buscan acompañamiento institucional y presionan para que la empresa responda por las pérdidas, mientras alegan que el apoyo prometido por Celsia no se materializó.
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Celsia sostuvo que sus técnicos “actuaron conforme a los procedimientos establecidos y que la situación correspondió a un hecho extraordinario no atribuible a la operación”. Además, indicó que brindó apoyo para rescatar a un perro en estado crítico, trasladándolo a un centro veterinario.
Vecinos reiteran que no recibieron advertencia previa sobre la intervención y que la reacción de las abejas fue inmediata y devastadora. La emergencia dejó a varias familias con la sensación de desprotección y con dudas sobre la responsabilidad de la empresa en este tipo de eventos.
El caso permanece abierto ante las autoridades locales, mientras las partes esperan una resolución que aclare las responsabilidades y determine si corresponde o no algún tipo de compensación por las pérdidas sufridas.
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