Una comisión humanitaria recibió en Catatumbo a 13 personas liberadas por el ELN, identificadas como combatientes de las disidencias de las Farc que permanecían secuestradas en esa región de Norte de Santander, en un episodio que vuelve a mostrar la crisis de orden público que persiste en una de las zonas más golpeadas por el conflicto armado en Colombia.
La entrega se hizo a una misión integrada por la Defensoría del Pueblo, la Iglesia católica y la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia.
Tras la recepción, los integrantes de la comisión entrevistaron a los liberados para verificar sus condiciones físicas y emocionales.
De acuerdo con la información suministrada en la misión, las personas liberadas manifestaron encontrarse, en principio, en buen estado de salud.
Hasta el momento, las autoridades no habían entregado mayores detalles sobre las circunstancias de la retención y que se esperaba un pronunciamiento oficial en las horas siguientes.
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La comisión estuvo conformada por la Defensoría del Pueblo Regional Norte de Santander, encabezada por el defensor regional Ever Pallares; la Iglesia católica, representada por monseñor Orlando Olave Villanoba, obispo de la Diócesis de Ocaña; y la Misión de Verificación de las Naciones Unidas.
De acuerdo con información preliminar, estas personas habrían quedado retenidas en medio de los enfrentamientos entre el ELN y las disidencias de las Farc. Esa referencia ubica la liberación dentro de la disputa armada que desde hace tiempo afecta al Catatumbo.
Durante la jornada, los participantes resaltaron el valor de este tipo de operaciones en medio del conflicto armado. Los mediadores presentes expresaron: “La misión humanitaria del Catatumbo los recibe complacida al seno de su comunidad. Por tal razón, apreciamos este evento humanitario y de paz del ELN”.
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Las organizaciones que integran la comisión señalaron que estas acciones son relevantes para proteger la vida y la dignidad de las personas afectadas por la violencia en la región.
También reiteraron el llamado al ELN para que libere de manera incondicional a todas las personas que continúan privadas de la libertad y respete las normas del Derecho Internacional Humanitario.
Esta liberación se dio en medio de la crisis humanitaria que atraviesa el Catatumbo, donde persisten los enfrentamientos entre grupos armados ilegales. Esa situación se mantiene bajo seguimiento de las autoridades y de los organismos humanitarios que monitorean lo que ocurre en la zona.
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Tropas del Ejército Nacional frustraron un atentado del ELN en carretera entre Cesar y Norte de Santander
Tropas del Ejército Nacional frustraron un atentado del ELN en la Ruta Nacional 70, corredor que conecta a los departamentos de Cesar y Norte de Santander, tras ubicar siete artefactos explosivos improvisados en el sector de Piletas, jurisdicción del municipio de Río de Oro, Cesar.
Según investigaciones preliminares, los dispositivos iban a ser usados por integrantes del frente Camilo Torres Restrepo para atacar a la población civil, la infraestructura vial y a las tropas con presencia en el corredor.
“Los soldados ubicaron siete artefactos explosivos improvisados de fabricación artesanal, que pertenecerían al grupo armado organizado ELN y que, al parecer, serían empleados para ejecutar una acción criminal sobre la Ruta Nacional 70″, dice en una publicación hecha por el Ejército a través de sus redes sociales.
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El Ejército indicó que, de activarse, habrían causado afectaciones a los usuarios de la vía y consecuencias irreparables para comunidades de la región.
Asimismo, la operación se realizó en el desarrollo del Plan Ayacucho Plus, cuando el Batallón de Infantería N° 15 adelantaba labores ofensivas en la zona. El hallazgo fue posible por información de inteligencia militar, de acuerdo con las autoridades.
Del mismo modo, las autoridades informaron que los explosivos se fabricaron de manera artesanal con material tipo R-1 y contenían grapas, fragmentos de vidrio y cemento. Los artefactos eran recipientes metálicos cilíndricos de unos 90 centímetros de largo por 28 centímetros de diámetro, con una estructura diseñada para concentrar energía al momento de la detonación.
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