La ballena piloto rescatada en Tasajera, Magdalena murió hacia las 4:00 a. m. del jueves 4 de junio en el Centro de Rescate de Fauna Marina, después de recibir atención veterinaria especializada, según confirmó la Corporación Autónoma Regional del Magdalena.
La muerte del cetáceo abrió una necropsia y un análisis de muestras biológicas para establecer la causa exacta de su deterioro y aportar datos científicos sobre esta especie en el Caribe colombiano, de acuerdo con Corpamag.
El ejemplar medía aproximadamente 3,3 metros y pesaba cerca de una tonelada, y su traslado al centro de rescate tomó varias horas por sus dimensiones y por las condiciones logísticas, según Corpamag. La entidad identificó al animal como una ballena piloto o calderón de aletas cortas del género Globicephala sp.
PUBLICIDAD
La emergencia comenzó el miércoles 3 de junio por la mañana, cuando pescadores de Tasajera encontraron al cetáceo varado en la orilla. La comunidad intentó devolverlo al mar varias veces, pero el animal regresó de forma repetida a la playa.
Ese comportamiento puede estar asociado con problemas de salud, debilidad o desorientación en mamíferos marinos, según los especialistas de Corpamag.
La autoridad ambiental añadió que los varamientos recurrentes en cetáceos suelen derivar de enfermedades, debilidad extrema o alteraciones neurológicas que dificultan la orientación y el desplazamiento en mar abierto.
PUBLICIDAD
El protocolo de rescate se activó con la intervención de un equipo técnico de la Fundación CIM Caribe y el Centro de Vida Marina, organizaciones que trabajan en alianza con Corpamag en la atención de fauna marina en la región.
En el centro, el cetáceo recibió valoración clínica completa, hidratación, tratamientos de soporte, análisis diagnósticos y toma de muestras biológicas, según la corporación.
Durante la noche y la madrugada permaneció bajo observación veterinaria permanente. Corpamag informó en su comunicado oficial: “Los hallazgos preliminares indicaron que el cetáceo ingresó con una condición física severamente afectada, situación que podría estar relacionada con los reiterados eventos de varamiento registrados antes de su rescate”.
PUBLICIDAD
“Los casos recurrentes de encallamiento en cetáceos suelen estar asociados a enfermedades, debilidad extrema, alteraciones neurológicas u otras condiciones que afectan su capacidad para orientarse, desplazarse y permanecer en mar abierto. En muchos casos, estos mamíferos llegan a las costas cuando su estado de salud ya se encuentra gravemente comprometido, por lo que los episodios de varamiento suelen ser una manifestación de problemas previos que requieren evaluación especializada”, se agrega en el documento.
Tras la muerte del ejemplar, el equipo técnico practicó la necropsia recolectando muestras biológicas que serán analizadas por especialistas. De acuerdo con Corpamag, esos estudios también permitirán obtener información genética y poblacional sobre los mamíferos marinos que habitan el Caribe colombiano.
Las ballenas piloto, también llamadas calderones, suelen desplazarse en grupos familiares de entre 10 y 50 individuos y prefieren aguas tropicales y subtropicales profundas, donde se alimentan principalmente de peces y calamares.
PUBLICIDAD
“Habitan principalmente aguas profundas tropicales y subtropicales y se alimentan de peces y calamares. Su presencia ha sido documentada en diferentes sectores de la costa del Magdalena, incluyendo la Bahía de Gaira, El Rodadero, el Parque Nacional Natural Tayrona, Cinto, Guachaquita y otras áreas marinas de la región”, se añade en el comunicado.
La presencia de esta especie ha sido documentada en la Bahía de Gaira, El Rodadero, el Parque Nacional Natural Tayrona, Cinto y Guachaquita, según el texto oficial difundido por la autoridad ambiental.
El caso de Tasajera se suma a esos registros y activó atención veterinaria, estudios científicos y seguimiento institucional, de acuerdo con Corpamag. Las entidades participantes también destacaron la intervención de la comunidad pesquera local, que reportó el varamiento y colaboró en todas las etapas del operativo.
PUBLICIDAD
“Este caso evidencia la importancia de la articulación entre las autoridades ambientales, la comunidad y las organizaciones dedicadas a la conservación marina para responder oportunamente a eventos que involucren fauna silvestre y generar información científica clave para la protección de las especies que habitan los ecosistemas marinos del Caribe colombiano”, concluye el comunicado de Corpamag.
Corpamag, la Fundación CIM Caribe y el Centro de Vida Marina señalaron que la reacción de los pescadores facilitó la llegada del equipo especializado y la activación inmediata de la respuesta institucional. Ese apoyo fue parte del operativo desde la detección inicial del cetáceo hasta su traslado al centro de rescate.