El 4 de junio se confirmó, luego de que el Gobierno sancionó la Ley 2578 de 2026, que el 9 de julio será el Día de la Virgen del Rosario de Chiquinquirá, conocida por los religiosos como la patrona del país.
La figura de la Virgen de Chiquinquirá ha ocupado un lugar central en la tradición religiosa y cultural de Colombia. Su origen se remite al siglo XVI, cuando Alonso de Narváez, un pintor español radicado en América, recibió el encargo de crear una imagen mariana para la capilla de Suta, en la actual Boyacá.
Narváez pintó la imagen sobre un lienzo de algodón y la instaló en la capilla, donde tras años de exposición al sol y la humedad, la pintura perdió su color y nitidez. Durante casi dos décadas, la imagen permaneció en estado de deterioro, hasta que, en 1586, María Ramos, una mujer de origen español, notó que la pintura recuperó su colorido original de manera inexplicable, lo que se interpretó como un milagro.
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La restauración espontánea del cuadro marcó el inicio de una devoción masiva. Numerosos testigos afirmaron observar cómo el lienzo, antes casi ilegible, retomó sus contornos y colores a plena luz del día, ese hecho se considera el primer milagro asociado a la Virgen de Chiquinquirá y ha sido recogido en documentos históricos y testimonios de la época.
La devoción a la Virgen de Chiquinquirá se extendió y su santuario se convirtió en destino de peregrinación. El 9 de julio de 1919, la Iglesia católica reconoció oficialmente a la Virgen como Patrona de Colombia, evento conmemorado con una coronación solemne. Desde esa fecha, los creyentes participan en esa fecha de diferentes ceremonias.
El cuadro original de la Virgen de Chiquinquirá se resguarda en la basílica de la ciudad homónima, en Boyacá. El lienzo mide aproximadamente 1.25 por 1.05 metros y representa a la Virgen María de pie, con el Niño Jesús en brazos y acompañada por san Antonio de Padua y san Andrés Apóstol, figuras clave para la tradición católica.
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Muchos creyentes atribuyen a la Virgen de Chiquinquirá una amplia lista de milagros. Entre los relatos más difundidos están curaciones de enfermedades consideradas incurables, protección ante desastres naturales y favores concedidos a familias que han confiado en su intercesión. El santuario conserva exvotos, ofrendas y placas que expresan el agradecimiento de los devotos por supuestas intervenciones milagrosas.
Las celebraciones en honor a la patrona movilizan a miles de personas cada año. El 9 de julio se realiza una de las festividades religiosas más concurridas, con procesiones, misas y actos culturales en Chiquinquirá y en otras ciudades de Colombia. Estos eventos atraen también a visitantes de diversos países.
El cuadro de la Virgen de Chiquinquirá ha sobrevivido a eventos que han puesto en riesgo su integridad. Se han reportado intentos de robo y daños accidentales, pero la imagen se mantiene como símbolo de identidad y fe para millones de colombianos. El santuario que resguarda la pintura se considera uno de los principales centros religiosos de América Latina y ha recibido visitas de papas y dignatarios internacionales.
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Entre las curiosidades que rodean a la Virgen de Chiquinquirá figura el hecho de que su imagen también es venerada en países como Venezuela y Ecuador, donde existen réplicas y templos dedicados a esta advocación. El fenómeno de su restauración ha sido objeto de debates tanto en el ámbito religioso como científico, sin que exista una explicación unánime sobre lo sucedido en 1586.
El reconocimiento de la Virgen de Chiquinquirá como símbolo nacional se refleja en diversos ámbitos, incluyendo la música, la literatura y el arte popular. Compositores, poetas y pintores han dedicado obras a su figura, y su imagen aparece en sellos postales, monedas y piezas de artesanía.
El próximo festivo dedicado a la Virgen de Chiquinquirá busca reforzar la memoria histórica y la tradición religiosa del país, permitiendo que nuevas generaciones conozcan la historia y el significado de una devoción que ha perdurado a lo largo de más de cuatro siglos.
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