En un nuevo pronunciamiento, como parte de la respuesta institucional a los graves señalamientos del presidente de la República, Gustavo Petro, la Registraduría Nacional del Estado Civil aseguró el jueves 4 de junio de 2026 que el censo electoral y los software usados en la primera vuelta presidencial no fueron modificados, tal y como lo afirmó el jefe de Estado, y mostró las evidencias que comprobarían la legitimidad de la jornada efectuada el 31 de mayo.
La entidad, a través de su titular, Hernán Penagos, sostuvo que la integridad de la información quedó acreditada con la verificación del código hash del archivo de la División Política Electoral (Divipole) y de los programas auditados en etapas previas y posteriores a la votación. Con esto, la autoridad electoral destacó la coincidencia del mismo código en tres momentos del proceso para el archivo básico: el 26 de mayo, el 31 de mayo, día de la contienda, y el 4 de junio.
Según la Registraduría, esa trazabilidad demuestra que el archivo con la información de mesas por puesto de votación en Colombia y en el exterior no fue alterado. “Con esta información y revisada la metadata, hemos podido probar y comprobar ante organizaciones políticas, órganos de control y observación internacional que el 26 de mayo no se llevó a cabo ningún tipo de modificación, ni al software electoral, ni al censo electoral, ni a la Divipole”, dijo Penagos.
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La explicación se presentó en una reunión efectuada en la sede central de la entidad con partidos políticos, la Contraloría General de la República, la Procuraduría General de la Nación, misiones de observación electoral y delegados del Ministerio del Interior. Allí, las organizaciones pudieron constatar, según precisó la entidad, que ni los software ni el censo fueron cambiados, como lo denunció el jefe de Estado a través de sus redes sociales.
Este nuevo pronunciamiento llegó después de que Petro hizo delicadas acusaciones, pues afirmó en uno de sus mensajes en la red social X que para la jornada el censo habría pasado de 41.421.973 a 42.307.373 ciudadanos, con 885.409 cédulas adicionales reportadas en el sistema y que, en consecuencia, el número de mesas habría aumentado de 120.527 a 122.020; con una diferencia de 1.493. De esta forma, la autoridad electoral quiso dar claridades al país.
La Registraduría basó su defensa en la trazabilidad del archivo Divipole
La entidad explicó que el archivo básico de la Divipole contiene la información de las mesas por cada puesto de votación habilitado dentro y fuera del país. Para sostener que no hubo alteraciones, señaló que el código hash del archivo fue el mismo en el documento compartido a los auditores de los partidos políticos el 26 de mayo, en la verificación realizada en el Centro de Recepción Telefónica el 31 de mayo y en el archivo descargado el 4 de junio.
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“Este código, que se conoce como código hash, da prueba de que cualquier descarga que se lleve a cabo de ese tipo de archivos no puede ser alterada porque los códigos hash siempre serán los mismos. Si ustedes verifican inclusive el peso de esos archivos, verán también que tampoco se modifica”, agregó Penagos en su intervención, que desestimó, una vez más, la serie de denuncias que han surgido sobre la legalidad del proceso por parte del presidente de la República.
El identificador usado en la comprobación fue el a9cd520c962ffd357637ade618f20d21c41b7325776e2310d67f84e67907e17d. De acuerdo con el ente, la coincidencia de ese registro antes, durante y después de la jornada electoral certifica a todas luces que el archivo no fue adulterado, como no solo expresó Petro, sino también algunos medios de comunicación nacionales que hablaron del tema.
De esta forma, la defensa oficial no se limitó al archivo del censo y de las mesas, pues la Registraduría afirmó que la trazabilidad aplicada a los software en las distintas etapas del programa general de auditorías abarcó la disposición y comprobación de la versión final de los programas auditados el 11 y el 25 de mayo, el registro y custodia o congelamiento el 28 de mayo, y el registro de los sistemas con verificación de versión congelada el 30 y el 31 de mayo.
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“Lo que sí hicimos fue entregarle en un acto de transparencia a las organizaciones políticas copia de los archivos y deja inclusive la traza del momento y la hora en que fueron dispuestos. Usted puede descargar estos archivos una, 100 o 100.000 veces y nunca se modifica el código hash y, al contrario, queda la traza de los momentos en que fueron descargados", refirió el registrador, que entregó con ello un parte de tranquilidad a los ciudadanos.
El escrutinio cerró con reclamaciones por debajo del 0,7 %
En paralelo con la defensa técnica, la Registraduría informó que el 100% del escrutinio a cargo de los jueces de la República ya concluyó en el país y que también se consolidaron los resultados en el exterior. En cuanto a las reclamaciones presentadas, las mismas no superaron el 0,7 % del total de mesas instaladas en el territorio nacional, con lo que se desvirtuaron los datos presentados por el primer mandatario sobre aparentes irregularidades en las mesas.
En su balance, Penagos indicó además que el escrutinio se desarrolló de forma eficiente y sin contratiempos y agradeció el trabajo de los jueces en cerca de 3.000 comisiones escrutadoras. Y con ello reiteró la invitación a organizaciones políticas, órganos de control y misiones de observación para revisar la información sobre puestos y mesas de votación que, según la entidad, fue puesta a disposición de los auditores de los partidos el 26 de mayo.
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