Mientras la agenda de conciertos en Colombia sigue sumando nombres a su calendario, se conoció el regreso al país de una agrupación de culto responsable de definir el desarrollo de la música indie durante tres décadas.
Se trata de la banda Blonde Redhead, que sumó a Colombia a su gira de conciertos del segundo semestre del año que recorrerá tanto Norteamérica como América Latina.
La cita con el público colombiano tendrá lugar el próximo 2 de octubre de 2026 en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán de Bogotá, y forma parte del ciclo de conciertos organizados en el recinto por parte del Instituto Distrital de las Artes (Idartes).
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Las entradas, de acuerdo con lo publicado por la tiquetera responsable, Tuboleta, están en un rango de precios entre los 149.000 y los 269.000 pesos. Cabe señalar que estos valores no incluyen los costos adicionales por servicio de la empresa.
Blonde Redhead: del culto a la viralidad en plataformas digitales
Formado en Nueva York en 1993, este grupo surgió por iniciativa de los hermanos gemelos italianos Amedeo Pace (guitarra, bajo, teclados y voz) y Simone Pace (batería, teclados), nacidos en Milán y criados en Montreal —donde estudiaron jazz en el Berklee College of Music de Boston—. A través de amigos en común conocieron a Kazu Makino (voz, teclados y guitarra rítmica), una estudiante de cine japonesa, con la que decidieron formar este proyecto que desde el principio destacaría por su atrevimiento y osadía, a menudo alejado de fórmulas comerciales de cualquier tipo.
Sus primeros álbumes estuvieron marcados por la influencia del noise rock, por esos días con cierto reconocimiento gracias al trabajo de bandas como Swans o Sonic Youth. De hecho, el baterista de esa banda, Steve Shelley, produjo el debut homónimo en 1994 y fue el sello Smells Like —de su propiedad— el que los lanzó al mercado. Al año siguiente apareció su sucesor, La Mia Vita Violenta, también bajo ese sello, y con sus dos álbumes posteriores Fake Can Be Just as Good (1997) y In an Expression of the Inexpressible (1998) se afianzaban como uno de los grupos consentidos del indie neoyorkino.
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Con el paso de los años, Blonde Redhead comenzó a incorporar más elementos a su sonido, pasando a mostrar un sonido más melódico y ligado a las atmósferas etéreas del dream pop. Melody of Certain Damaged Lemons (2000) fue el primer indicio, algo que se ratificó con la publicación de Misery Is a Butterfly (2004), mientras que en 23 (2007) mostraron una sonoridad con más texturas y distorsiones propias del género shoegaze, siendo reconocido como su obra maestra.
Ese tono atmosférico se mantuvo luego en Penny Sparkle (2010), a lo que siguió un cambio hacia un sonido minimalista e íntimo en Barragán (2014) que les valió el reconocimiento de la crítica musical. Tras la gira promocional, se tomaron un descanso que coincidió con su pico de popularidad, gracias al éxito viral de For the Damaged Coda, tema originalmente publicado en Melody of Certain Damaged Lemons que apareció en la serie animada Rick & Morty, lo que les permitió llevar su sonido a un público más numeroso del que jamás tuvieron.
La banda regresó con Sit Down for Dinner (2023), su décimo álbum de estudio, lanzado a través del sello Section1. Dos años después reimaginaron todos los temas de dicha producción en The Shadow of the Guest (2025), en versiones grabadas junto al Brooklyn Youth Choir, relecturas de inspiración ASMR, y hasta sumaron una versión mariachi de For the Damaged Coda.
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Antes de la viralidad, Blonde Redhead realizó una visita a Bogotá en 2012, en la que brindó dos conciertos. El primero se realizó en el hoy desaparecido local Armando Récords, y el segundo tuvo lugar en el Festival Rock Al Parque, donde generaron reacciones positivas de los asistentes pese a no ser el tipo de propuesta musical que tenía cabida habitual en el evento.