La Universidad de Antioquia vivió momentos de tensión durante la mañana del miércoles 4 de mayo de 2026, cuando encapuchados generaron disturbios tanto dentro como en los alrededores del campus.
El hecho llevó a la suspensión inmediata de todas las actividades académicas y administrativas, en medio de detonaciones y enfrentamientos.
Un grupo estimado de 30 personas, según la versión oficial, ingresó al campus tras la circulación previa de un panfleto firmado por la autodenominada Alianza Clandestina Antifascista.
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Los encapuchados, armados con dispositivos de fogueo y paintball, lanzaron artefactos explosivos y bombas molotov contra la fuerza pública, lo que obligó a la intervención del Undmo (antiguo Esmad).
La Administración distrital movilizó a la fuerza pública para retomar el control del lugar y garantizar la seguridad en el sector. Durante la jornada, las autoridades capturaron a dos personas señaladas de participar en los disturbios, uno de ellos portando un objeto que generó alarma entre los uniformados.
Detalles de alias Cuervo
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, fue contundente al referirse a la captura de uno de los implicados: “uno de los terroristas que ayer se tomaron la UdeA. No es estudiante de la UdeA. Yo estoy del lado de la comunidad académica de la Universidad, no del lado de los que le hacen daño”.
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Gutiérrez anticipó que la identidad visual del capturado se mantendría oculta hasta que se legalizara el procedimiento: “Sé que me van a decir: porqué no le muestran la cara? La mostraremos una vez pase la legalización de captura. Es por temas judiciales. En nuestra Alcaldía y en Medellín, hay autoridad y orden”.
El mandatario local agradeció el desempeño policial y advirtió en redes: “quieren de nuevo incendiar a Colombia 🇨🇴. No se los permitiremos”.
En un video difundido junto a su mensaje, el alcalde reafirmó: “En nuestra Alcaldía hay autoridad y orden. ¿Quieren más pruebas de que quieren incendiar el país? Pues miren, este tipo era uno de los capuchos de ayer, de los terroristas de ayer, porque hay que decirlo así: son terroristas. Están ligados al ELN”.
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Gutiérrez detalló el seguimiento policial: “Este tipo era uno de los que se escondía con capucha de manera cobarde dentro de la Universidad de Antioquia y desde ahí, miren como le disparaba a nuestra policía desde adentro. Gracias a nuestra policía, gracias a nuestras cámaras de seguridad, seguimos a este tipo hasta que después el tipo, como siempre, cobarde, se visten, se cambian de ropa, sale, toma un taxi, seguimos el taxi y llegando por allá a Castilla fue interceptado y fue capturado”.
La autoridad municipal concluyó que el capturado portaba armas, munición y propaganda, y vinculó los hechos a actividades del ELN.
¿Qué dijo la Secretaría de Seguridad?
El secretario de Seguridad y Convivencia de Medellín, Manuel Villa Mejía, aclaró que los sucesos no correspondieron a una protesta social: “No era una protesta, mucho menos una protesta social o pacífica”.
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Villa precisó que los encapuchados lanzaron “papas bomba, bombas molotov y otros elementos contra la fuerza pública”. Además, informó que se activó un Puesto de Mando Unificado y un despliegue policial sobre la calle Barranquilla para contener la situación y evitar que los disturbios se extendieran a otros sectores.
El funcionario calificó lo ocurrido como “actos terroristas, actos vandálicos, actos propios de criminales, de ilegales y de delincuentes que se escudan en un territorio universitario para creer que son intocables”.
De acuerdo con la Secretaría, la intervención policial permitió contener los enfrentamientos y evitar afectaciones mayores al orden público. Villa confirmó la captura de dos personas: una por obstruir procedimientos policiales y otra identificada mediante cámaras de seguridad tras abandonar el campus.
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Según el reporte, el segundo capturado portaba un arma de fuego y prendas utilizadas durante los disturbios, elementos que ahora forman parte de la investigación. Las autoridades subrayaron que las acusaciones sobre el uso de armas y la participación en actos violentos corresponden a la versión oficial y deberán ser esclarecidas en los procesos judiciales.
Las investigaciones continúan para determinar la responsabilidad de los implicados y el posible vínculo con organizaciones ilegales, mientras la Universidad de Antioquia intenta retomar la normalidad tras el episodio de violencia.