Mauricio Lizcano anunció que no apoyará a ninguno de los dos candidatos que disputarán la segunda vuelta presidencial del 21 de junio de 2026 en Colombia y lanzó una plataforma de control ciudadano para vigilar al próximo gobierno.
El excandidato justificó su decisión en un diagnóstico de máxima tensión política: dijo que el país está “al borde de una guerra civil y política” y planteó que su nuevo espacio buscará defender las instituciones democráticas.
Lizcano precisó que no se sumará ni a la campaña de Abelardo de la Espriella ni a la de Iván Cepeda, y afirmó que la veeduría empezará de inmediato. También informó que el movimiento se llamará Colombianismo, el mismo nombre con el que, según dijo, recogieron 1,8 millones de firmas.
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El exministro dijo que no acompañará a ninguno de los finalistas y que creará una veeduría política sobre el hombre gane la elección. La tensión central de su anuncio es que renuncia a intervenir en la disputa electoral directa, pero se reserva un rol activo de vigilancia sobre el próximo presidente.
Al explicar su decisión, Lizcano afirmó que tomó distancia de ambos proyectos por el clima que observa en el país. “He tomado la decisión que no voy ni con el uno ni con el otro”, dijo, sin referencia a un medio identificable, antes de sostener que “Colombia está realmente al borde de una guerra civil y política”.
Colombianismo será una plataforma de vigilancia sobre el próximo presidente
Lizcano señaló que su iniciativa no será un partido político, aunque sí buscará convocar sectores sociales y económicos. “Voy a conformar una plataforma ciudadana, una veeduría política a cualquiera de los dos candidatos que ganen”.
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En su descripción del alcance del proyecto, agregó que esa estructura verificará y analizará los planes de gobierno para establecer si el futuro mandatario cumple lo prometido y protege las instituciones democráticas. La tarea, según indicó, arrancará “desde el día de hoy”.
El excandidato también detalló la base de apoyo que pretende convocar para esa nueva instancia. “Vamos a invitar a todos los colombianos, a la academia, a los gremios, a los empresarios, a los ciudadanos, a los trabajadores”, sin referencia a un medio identificable, sobre una convocatoria que definió como una “gran veeduría” para proteger la democracia y exigir cumplimiento a los elegidos.
La iniciativa tendrá tres ejes y pondrá el foco en tecnología e inteligencia artificial
Lizcano ordenó su propuesta en tres frentes de acción. El primero será un observatorio sobre el próximo presidente para revisar el cumplimiento de sus políticas públicas y de sus promesas de campaña.
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El segundo eje, según explicó, estará dedicado a soluciones basadas en tecnología. En ese punto sostuvo que el objetivo será dejar atrás la confrontación política para concentrarse en respuestas prácticas para el país.
El tercer componente estará centrado en la inteligencia artificial, que Lizcano definió como un bien público. “Vamos a hacer de la inteligencia artificial un bien público”, agregó. Sobre ese punto, añadió que trabajará para que los colombianos se apropien de esa herramienta, la usen de manera correcta y reciban formación para incorporarla a sus actividades productivas.
También señaló que la propia veeduría utilizará tecnología e inteligencia artificial para controlar lo que prometan y ejecuten los candidatos que lleguen al poder.
El excandidato cerró su anuncio con una definición política sobre el lugar que buscará ocupar frente al próximo gobierno. “No será una oposición por deporte, pero tampoco vamos a hacer gobierno por conveniencia”, dijo Mauricio Lizcano, sin referencia a un medio identificable.
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Esa formulación resume la posición con la que pretende intervenir después de la elección: sin adhesión electoral en la segunda vuelta y con una estructura de seguimiento sobre quien resulte elegido el 21 de 2026.