Como cada cuatro años, la fiebre de los álbumes mundialistas regresó a Colombia y, con ella, una campaña ambiental que busca crear conciencia y modificar la forma en que los aficionados viven esta tradición.
Greenpeace Colombia centró su llamado en un efecto menos visible del entusiasmo futbolero: los residuos que dejan los sobres y empaques de las populares “monas”. La organización recordó que estos materiales pueden reciclarse e invitó a las personas a repensar sus hábitos durante la temporada.
Colombia genera cada día cerca de 33.938 toneladas de residuos sólidos, una cifra citada en informes oficiales y en llamados de organizaciones ambientalistas. Aunque una parte de ese volumen tiene potencial de recuperación, muchos desechos se mezclan con basura común o se disponen de forma incorrecta, lo que dificulta el reciclaje.
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El reto del reciclaje en el contexto mundialista
“El Mundial nos une alrededor del fútbol, pero también puede unirnos en algo sencillo: disfrutarlo generando menos residuos. Intercambiar láminas, separar bien los sobres o reutilizar materiales son pequeñas acciones que, sumadas, hacen una diferencia y apoyan el trabajo de quienes sostienen el reciclaje en Colombia”, expresó Laura Caicedo, coordinadora de campañas de Greenpeace Colombia.
A pesar de la magnitud del problema, la conversación no gira en torno a prohibir la tradición o limitar a los fanáticos, sino a transformarla. La organización insiste en que es posible celebrar el Mundial y, al mismo tiempo, reducir el volumen de desechos. Para ello, hace falta cambiar rutinas desde lo más cotidiano, como adoptar la costumbre de intercambiar láminas repetidas y evitar compras impulsivas para completar el álbum en periodos más cortos.
Colombia apenas recupera el 16,9% de sus residuos sólidos ordinarios, según el Departamento Nacional de Planeación. Lo que representa un avance paulatino en materia de economía circular, sin embargo, la mayor parte de las aproximadamente 12 millones de toneladas anuales de desechos termina en rellenos sanitarios donde es imposible recuperar algún material.
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Esta baja tasa de aprovechamiento pone en evidencia la urgencia de educar a la sociedad sobre la correcta separación y disposición de materiales reciclables.
Impacto ambiental de los empaques del álbum
Greenpeace advierte que cerca de 153.000 toneladas de residuos plásticos se vierten cada año en ecosistemas del país, mientras que el 36% de los plásticos globales se destinan a envases de un solo uso.
Muchas personas desconocen que los sobres y empaques suelen estar hechos de papel reciclable, siempre que se mantengan secos y limpios. Algunos incluso incluyen sellos FSC y símbolos PAP, lo que facilita su identificación como materiales aprovechables.
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La organización subraya que más de 74.000 recicladores de oficio sostienen gran parte de la cadena de reciclaje en el país, y que separar correctamente residuos como los sobres del álbum puede marcar una diferencia significativa para este sector.
Recomendaciones para una temporada responsable
Frente a este panorama, existen opciones para reducir el consumo de materiales, como optar por la versión virtual del álbum Panini, accesible desde la aplicación digital, que permite coleccionar estampas sin utilizar papel ni plástico. Otra alternativa sostenible es compartir un solo álbum entre los miembros de una familia, disminuyendo así la producción de residuos vinculados a este pasatiempo tradicional.
También, durante la temporada mundialista, abundan las reuniones familiares y de amigos para ver partidos. Greenpeace propone reducir el uso de empaques desechables en estos encuentros y optar por botellas reutilizables y recipientes duraderos.
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Implementar puntos de recolección en edificios, oficinas o conjuntos residenciales para reunir sobres y empaques facilita que estos materiales lleguen a recicladores de oficio, evitando que terminen en sitios inadecuados y reduciendo la contaminación.