La primera vuelta presidencial celebrada el 31 de mayo de 2026 dejó un resultado sin precedentes en términos de respaldo electoral para un candidato en Colombia.
Con el 99,50% de las mesas informadas, Abelardo de la Espriella obtuvo 10.316.370 votos, equivalentes al 43,72% del total, una cifra que lo convierte en el aspirante presidencial con la mayor votación registrada en la historia del país.
Los resultados reportados por la Registraduría ubicaron en el segundo lugar a Iván Cepeda, candidato del oficialismo, con 9.656.799 votos, correspondientes al 40,92%. En la tercera posición quedó Paloma Valencia, quien alcanzó 1.633.217 sufragios, equivalentes al 6,92% de la votación.
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Pese al récord alcanzado por De la Espriella, ninguno de los candidatos superó el umbral exigido por la Constitución de 1991 para obtener la Presidencia en primera vuelta, que corresponde al 50% más uno de los votos válidos. Por esta razón, el país deberá acudir a una segunda vuelta presidencial programada para el próximo 21 de junio.
Un registro sin antecedentes
La votación obtenida por Abelardo de la Espriella supera las marcas alcanzadas por quienes anteriormente habían liderado los procesos electorales presidenciales en Colombia. Los más de 10 millones de votos obtenidos representan la cifra más alta conseguida por un candidato en una primera vuelta presidencial.
Hasta ahora, uno de los referentes históricos en materia de votación presidencial había sido Álvaro Uribe Vélez, aunque por haber llegado a la Casa de Nariño en primera vuelta. En las elecciones de 2002 logró ese triunfo con el 53% de los votos, equivalente a cerca de 5,8 millones de sufragios, derrotando a Horacio Serpa.
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Cuatro años después, en 2006, Uribe volvió a imponerse en primera vuelta durante su proceso de reelección. En esa ocasión alcanzó el 62% de la votación, con aproximadamente 7,3 millones de votos, superando a Carlos Gaviria.
Comparación con la elección de Petro en 2022
La votación conseguida por De la Espriella también supera ampliamente los registros obtenidos en la primera vuelta presidencial de 2022. En aquella elección, Gustavo Petro encabezó la jornada electoral con 8.527.768 votos, resultado que le permitió avanzar a la segunda vuelta frente a Rodolfo Hernández.
Petro concentró entonces una parte importante de su respaldo en la región Caribe, el suroccidente del país y Bogotá. Esa votación representó un incremento cercano al 30% frente a los resultados obtenidos por su coalición en las consultas de marzo de ese mismo año, cuando alcanzó 5.818.375 sufragios.
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Ninguno de los presidentes elegidos en las últimas décadas logró asegurar la Presidencia en la primera ronda electoral. Gustavo Petro venció a Rodolfo Hernández en segunda vuelta; Iván Duque derrotó a Gustavo Petro bajo el mismo mecanismo; Juan Manuel Santos obtuvo la reelección tras superar una segunda vuelta electoral, luego de avanzar desde la primera ronda; y ahora, Abelardo de la Espriella logró vencer, por ahora, a Iván Cepeda en primera vuelta.
Habrá segunda vuelta en Colombia
Los resultados de la jornada electoral de 2026 confirmaron la conformación de la fórmula que disputará la Presidencia en la segunda vuelta. Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda serán los candidatos que volverán a medirse en las urnas el 21 de junio.
El proceso de escrutinio avanzó con rapidez durante la jornada. Como referencia, en las elecciones de 2022 fueron necesarios cerca de 15 boletines y más del 90% de las mesas informadas para establecer que Gustavo Petro y Rodolfo Hernández disputarían la segunda vuelta.
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Sin embargo, para estas elecciones, la Registraduría Nacional del Estado Civil y el Consejo Nacional Electoral habían proyectado que hacia las 6:30 p. m. se contaría con un preconteo consolidado que permitiera establecer si alguno de los candidatos obtenía la mayoría necesaria para imponerse en primera vuelta o si, por el contrario, sería necesario acudir a una segunda jornada electoral. No obstante, el panorama quedó definido mucho antes de lo previsto: hacia las 5:30 p. m., con un porcentaje significativo de mesas informadas, ya era evidente que ningún aspirante alcanzaría la votación requerida para ganar en primera vuelta, por lo que el país se encaminaba a una segunda vuelta presidencial.