La construcción del Metro de Bogotá alcanzó un hito histórico con la realización de sus primeras pruebas técnicas y de pasajeros en el tramo elevado de la Línea 1, una obra que ha concentrado la atención de ciudadanos y autoridades por su impacto esperado en la movilidad de la capital.
En medio de una jornada marcada por la expectativa y el seguimiento mediático, la cantante y actriz Juliana Velásquez protagonizó un momento que rápidamente se viralizó: se convirtió en la primera artista en interpretar una canción a bordo de uno de los nuevos trenes del sistema.
El evento se desarrolló en la mañana del 29 de mayo en el suroccidente de la ciudad, en una fase destinada a evaluar el comportamiento de los trenes sobre el viaducto, así como los sistemas de energía, seguridad y operación. A la jornada asistieron invitados especiales, entre ellos periodistas, influenciadores y personalidades como el alcalde Carlos Fernando Galán y el embajador de China en Colombia, Zhu Jingyang.
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El recorrido permitió a los asistentes conocer de primera mano el interior de los vagones, la distribución de asientos y las características tecnológicas que tendrá el sistema una vez inicie su operación comercial, prevista para 2028.
Durante el trayecto, Juliana Velásquez interpretó de manera acústica su éxito El achantado, dotando de un matiz cultural una jornada orientada principalmente a aspectos técnicos. La actuación, difundida en redes sociales, generó de inmediato un amplio debate. Por un lado, algunos usuarios consideraron la presentación como un símbolo de cercanía y apropiación ciudadana del proyecto. Para otros, el gesto fue motivo de crítica y comparación con dinámicas habituales en otros sistemas de transporte público, como TransMilenio, donde es común la presencia de músicos y artistas callejeros.
Los comentarios en plataformas como X oscilaron entre quienes celebraron el hecho como un hito simbólico y quienes expresaron preocupación ante la posibilidad de que el nuevo sistema experimente problemáticas similares a las del transporte público actual, tales como ventas ambulantes o presentaciones no autorizadas dentro de los vagones. Frente a este debate, las autoridades distritales han reiterado su compromiso con la implementación de estrategias de control, seguridad y cultura ciudadana para garantizar el buen funcionamiento del Metro de Bogotá.
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Cabe aclarar que la actividad artística de Velásquez formó parte de una agenda institucional y controlada, exclusiva para la fase de socialización del proyecto. No corresponde al inicio formal de la operación comercial, que aún se encuentra en etapa de construcción y pruebas técnicas.
El avance del proyecto ferroviario representa una transformación significativa para la ciudad. Los trenes de la Línea 1 serán completamente eléctricos y automatizados, capaces de alcanzar velocidades de hasta 80 kilómetros por hora y reducir los tiempos de desplazamiento entre el sur y el norte de Bogotá a menos de media hora. Cada tren, compuesto por seis vagones, podrá movilizar hasta 1.800 pasajeros, con espacios adaptados para personas con movilidad reducida y zonas señalizadas para usuarios prioritarios.
La infraestructura, que ya supera el 75 % de ejecución, contempla 16 estaciones a lo largo de 24 kilómetros y conectará localidades como Bosa, Kennedy, Puente Aranda, Antonio Nariño, Mártires, Santa Fe, Chapinero y Suba. La alcaldía ha defendido el modelo elevado del metro, argumentando que permite menores tiempos de construcción y mayor eficiencia en la operación y el mantenimiento.
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Durante las pruebas, los invitados pudieron observar el funcionamiento preliminar de los sistemas automáticos, la accesibilidad, el diseño interior de los vagones y las vistas panorámicas que ofrecerá el viaducto. A pesar del entusiasmo por el avance de la obra, algunos comentarios en redes sociales expresaron reparos sobre el impacto visual del viaducto en el entorno urbano, mientras otros destacaron el valor transformador del proyecto para la ciudad y el país.
La primera prueba con pasajeros marca un paso decisivo hacia el inicio de la operación oficial del Metro de Bogotá, previsto para marzo de 2028.