El ataque contra Wendy Yohana Sepúlveda sacudió a la ciudad de Neiva, después de que la joven madre fuera rociada con gasolina y quemada presuntamente por su expareja en el barrio Obrero, lo que la dejó con quemaduras graves y un estado de salud crítico.
Según información de medios regionales, la víctima debió ser trasladada de urgencia a Medellín para atención médica especializada, en medio de alarmas por la violencia de género en la región.
El hecho, perpetrado en medio de una discusión, le provocó quemaduras de segundo y tercer grado en casi todo el cuerpo y generó reacciones en la comunidad y en organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres.
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El estado de salud de Wendy Yohana tras el ataque
El último reporte médico citado por Diario del Huila indica que Wendy Yohana Sepúlveda se encuentra en estado crítico y con pronóstico reservado en la unidad especializada del Hospital Pablo Tobón Uribe, en Medellín.
La joven fue trasladada en ambulancia aérea tras recibir los primeros auxilios en el Hospital Universitario Hernando Moncaleano Perdomo de Neiva.
Nelly Narváez, madre de la víctima, relató a El Tiempo que su hija “está viva de milagro, pues tiene quemaduras profundas en todo su cuerpo”.
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La familia teme posibles daños en órganos vitales como riñones, pulmones y el sistema cardíaco.
El traslado se realizó con acompañamiento médico y bajo protocolos para casos de quemaduras graves. El equipo de salud de la Alcaldía de Neiva ofrece apoyo psicológico y asesoría jurídica tanto a la madre como al hijo de cuatro años de la víctima, según detalló la secretaria de Salud, Lilibet Johana Galván, a El Tiempo. La situación médica de Wendy Yohana se mantiene bajo vigilancia constante.
Antecedentes judiciales y respuesta de las autoridades
El presunto agresor, apodado el ‘Mudo’, había salido de prisión hace unos 15 días tras cumplir una condena de cinco años por tentativa de homicidio.
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Durante su estadía en prisión, conoció a Wendy Yohana y comenzó una relación de la que nació su hijo. Familiares informaron al diario que la joven había intentado poner fin al vínculo y que, tras su liberación, el hombre envió mensajes amenazantes a la familia, advirtiendo sobre posibles agresiones.
Después de prenderle fuego a Wendy Yohana Sepúlveda, el atacante huyó en motocicleta y, cuando era perseguido por la policía, se entregó voluntariamente a la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de la Fiscalía.
El comandante de la Policía Metropolitana de Neiva explicó al El Tiempo que el hombre no pudo ser retenido porque no existía captura en flagrancia ni orden judicial vigente.
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Fue interrogado y liberado bajo investigación mientras avanza el proceso judicial. Desde la administración municipal, la secretaria de la Mujer de Neiva, Clara Eugenia Peña Perdomo, se pronunció sobre el caso: La funcionaria remarcó en El Tiempo que la violencia de género “no se puede normalizar en este país”.
Las autoridades municipales demandan agilidad en el proceso judicial y protección para los allegados de la víctima. La madre de la víctima declaró al medio citado: “Él le enviaba mensajes amenazantes al celular diciendo que podía hacerle daño a la familia y hasta quemarnos la casa”, afirmó.
Impacto social y alarmas por violencia de género
La agresión contra Wendy Yohana Sepúlveda provocó conmoción entre vecinos, colectivos ciudadanos y organizaciones defensoras de los derechos de la mujer en Neiva, quienes advierten que este tipo de crímenes impacta en el entorno social.
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El llamado de la comunidad es a persistir en la denuncia de toda amenaza o ataque y a exigir que los responsables sean procesados con el máximo rigor, para exigir protección y acceso a la justicia para víctimas y familias.