Un juez especializado declaró inocentes a tres policías del antiguo Esmad, acusados por la Fiscalía de violar a Alison Salazar tras su detención en Popayán la noche del 12 de mayo de 2021, y el fallo, descartó violencia sexual en un caso que durante años marcó el debate público por la muerte de la joven de 17 años, que se suicidó pocas horas después de haber sido retenida en un CAI.
La decisión, conocida por Semana, llegó después de cinco años de proceso, y benefició a Víctor Hugo Martínez, John Jader Montenegro y Julián Andrés Martínez, que habían sido señalados públicamente como responsables de violación y homicidio. De acuerdo con el medio, el juez sostuvo que las pruebas practicadas en juicio dejaron sin sustento la acusación formulada por la Fiscalía.
El elemento central del fallo fue el informe de necropsia médico-legal citado por el juez. De acuerdo con el medio de comunicación, el documento indicó que la menor presentaba “rastros o huellas de violencia”, pero que se trataba de lesiones leves, no inusitadas, y que no se estableció una relación directa con lo ocurrido el día anterior; además, descartó cualquier tipo de violencia sexual.
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“No hubo una situación física en contra de la integridad sexual de la víctima”, sostuvo el análisis forense citado en el fallo. El juez también precisó que el procedimiento policial fue legal en su objetivo de mantener el orden público, aunque cuestionó el uso de la fuerza y la falta de identificación clara de los agentes del Esmad.
El despacho añadió: “No se aprecia que hubo conocimiento e intención de causar sufrimiento o dolores a la menor de edad con el fin de castigarla o reprenderla por un acto que ya haya cometido”.
El fallo rechazó la acusación por delitos sexuales y mantuvo reparos sobre el procedimiento
La respuesta central del caso quedó fijada en la sentencia: los tres uniformados no fueron hallados responsables de agresión sexual contra Alison Salazar. El juez basó esa conclusión en la prueba forense y en la valoración de los elementos presentados durante el juicio.
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El caso había adquirido dimensión nacional después de que el entonces senador Gustavo Bolívar atribuyera públicamente a los agentes una violación, según Semana.
El medio reprodujo una declaración suya en la que afirmó: “Tengo mucha rabia, tengo mucho pesar, tengo mucho dolor y mucha indignación por la muerte de Alison, la niña de 17 años a la que cuatro malditos policías, cerdos policías, la ultrajaron sexualmente y después la niña apareció como si se hubiera suicidado. Digamos que se suicidó. No resistió la indignación que le produjo el ultraje de estos miserables”.
Esas afirmaciones se hicieron sin pruebas y se propagaron de forma inmediata en medio del estallido social de 2021. Para los policías procesados, el efecto fue duradero aun después del fallo absolutorio.
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El intendente Víctor Hugo Martínez dijo a Semana que la sentencia representa una reparación tardía: “Ahora sí se hizo justicia con nosotros. Fuimos difamados y tachados de violadores y asesinos sin ningún tipo de pruebas. Estas acusaciones por parte de la Fiscalía no debieron suceder. Ese 12 de mayo salimos a trabajar con el compromiso que hasta el día de hoy tengo con mi institución y con el país”.
Martínez relató al medio que, tras las imputaciones, él y sus compañeros recibieron amenazas de muerte, insultos y señalamientos continuos. También afirmó que la Fiscalía presentó un escrito de acusación por dos delitos graves, los dejó sin libertad y sin trabajo, y pidió una medida de aseguramiento que finalmente no fue acogida por el juez, lo que les permitió enfrentar el proceso en libertad.