La Fiscalía General de la Nación anunció un nuevo golpe contra las estructuras dedicadas al hurto de celulares en Bogotá tras la judicialización de cuatro presuntos integrantes de la organización delincuencial conocida como Los Rojos, señalada de cometer robos mediante la modalidad de cosquilleo en estaciones y portales de Transmilenio, así como en conciertos y otros eventos de alta afluencia de público.
De acuerdo con las investigaciones, los capturados habrían participado en al menos siete hechos delictivos ocurridos durante el último año en diferentes sectores de la capital del país.
Las acciones criminales se habrían concentrado principalmente en las localidades de Teusaquillo, Santa Fe, Usaquén y Chapinero, lugares en los que aprovechaban las aglomeraciones para despojar a las víctimas de sus dispositivos móviles sin que estas se percataran de inmediato.
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Los procesados fueron identificados como Jina Patricia Cantor Muñoz, Leidy Tatiana Sánchez Ramírez, Francisco Orlando Ramos Cortés y Carmen Yaniber Hernández Gaitán. Según la Fiscalía, todos harían parte de una estructura organizada que utilizaba estrategias previamente coordinadas para actuar en espacios concurridos, dificultando la movilidad de las personas y generando distracciones que facilitaban los hurtos.
Las autoridades señalaron que la investigación permitió recopilar comunicaciones y otros elementos probatorios que evidenciarían la forma en que operaba el grupo delincuencial. Entre los casos documentados figura un hurto cometido durante un concierto realizado en el estadio Nemesio Camacho El Campín, uno de los escenarios más importantes para espectáculos masivos en Bogotá.
La captura de los presuntos integrantes de Los Rojos se produjo durante diligencias simultáneas de registro y allanamiento realizadas en tres inmuebles de la ciudad.
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Durante los procedimientos, las autoridades incautaron teléfonos celulares, tarjetas bancarias y documentos de identidad que ahora hacen parte del material probatorio del proceso judicial.
Una fiscal de la Estructura de Apoyo (EDA) de la Seccional Bogotá presentó a los cuatro capturados ante un juez de control de garantías y les imputó los delitos de concierto para delinquir y hurto agravado, pero ninguno de los procesados aceptó los cargos.
Durante las audiencias concentradas, la Fiscalía argumentó que los investigados representan un riesgo para la sociedad debido a la continuidad y la frecuencia de las conductas ilícitas que se les atribuyen.
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“Nótese cómo estos hechos generan en la comunidad zozobra y aumenta la percepción de delincuencia. Y es que estas cuatro personas aquí referenciadas presentan un peligro, porque están realizando la actividad de hurto a celulares en modalidad cosquilleo desde hace mucho tiempo, por lo menos en esta indagación desde hace un año y dos meses, sin importar el daño social y con ello se evidencia que hay una falta absoluta de respeto por la comunidad en general y por los mandatos del legislador. Es decir, que estos ciudadanos son irreverentes frente a las disposiciones del legislador, a punto de estar irrespetando las normas básicas de la sana convivencia pacífica en la sociedad”, expuso la fiscal durante la diligencia judicial.
La representante del ente acusador también advirtió que las acciones de esta organización no solo afectaban a adultos que se movilizaban por la ciudad, sino que incluso habrían tenido entre sus víctimas a menores de edad.
“Inclusive muchas víctimas son menores de edad. A niños de colegio incluso le han hurtado celulares a plena luz del día en el transporte público, donde los usuarios del sistema masivo de transporte se encuentran en peligro”, señaló la funcionaria al referirse al impacto que tendrían estos delitos en la ciudadanía.
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Las investigaciones permitieron establecer que los integrantes del grupo presuntamente cumplían funciones específicas durante cada hurto. Mientras algunos identificaban a las posibles víctimas y vigilaban sus movimientos, otros ejecutaban el robo y, posteriormente, entregaban el dispositivo a un cómplice para dificultar su recuperación.
Uno de los testimonios recopilados por la Fiscalía describe con detalle la forma en que operaban los presuntos delincuentes en medio de la multitud. La declaración corresponde a una de las víctimas que denunció haber sido despojada de su celular mientras transitaba por una zona concurrida.
“Estos dos aprovechan la distracción de las personas. Ellos se dan cuenta cuando uno guarda sus elementos para de manera hábil gustarlos. El hombre que iba con jean y medía aproximadamente 1,75, fue el que pasó frente mío, pasó a mi lado, a mi izquierda, justo donde estaba mi celular en la chaqueta. Esta persona se encarga de sacar el celular del bolsillo de la chaqueta de manera audaz. La segunda persona es una mujer de aproximadamente 1,62 de estatura, contextura media y es la encargada de guardar el elemento cuando me lo robaron. Ella se encontraba atrás mío y pasa por mi derecha dirigiéndose hacia la caseta de las mazorcas, esto para huir del lugar y perderse entre la multitud”, relató la víctima en su declaración.
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Tras valorar los elementos presentados por la Fiscalía, el juez decidió imponer medida de aseguramiento en establecimiento carcelario contra los cuatro procesados mientras avanza la investigación.