La difusión de un video viral sobre la muerte de Alexander Avendaño, un joven de 22 años que cayó al embalse de El Peñol-Guatapé tras una riña en un planchón, ha reorientado la investigación sobre el caso.
Las imágenes revelan agresiones previas y voces incitando ataques, lo que genera inquietudes sobre posibles responsabilidades legales adicionales. La circulación del video ha cambiado la percepción de los hechos, pues tanto las agresiones registradas como los gritos de “ahóguenlo” evidencian instigación directa hacia la víctima y señalan la aparente omisión de auxilio por parte de los presentes.
Esta nueva prueba audiovisual obliga a las autoridades a revisar hipótesis iniciales y valorar si la conducta de los implicados podría derivar en nuevas consecuencias penales.
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La desaparición de Avendaño fue informada el domingo 24 de mayo, luego de que cayera al agua en el sector El Marial, municipio de El Peñol, Antioquia.
Días después, organismos de socorro hallaron su cuerpo sin vida, como confirmó el medio regional Mi Oriente.
¿Qué muestra el video de la agresión a Alexander Avendaño?
El metraje, compartido en redes sociales, documenta una pelea a bordo del planchón, en el que varios jóvenes atacan reiteradamente a Avendaño. Se observa a la víctima sin pantalón, sometida a golpes e insultos.
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Durante la grabación, una mujer grita en repetidas ocasiones “ahóguenlo”, en referencia a Avendaño, según señalaron ambos medios.
El miedo de la víctima y su búsqueda de escape resaltan el nivel de violencia ejercida contra él.
Finalmente, el video muestra a Avendaño, visiblemente asustado, saltando al embalse para alejarse de los golpes. Ninguna de las personas presentes intervino para auxiliarlo en ese momento.
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Posibles implicaciones legales y respuesta de las autoridades
Luego de la caída al agua, Semana subraya que, aunque algunos gritaron pidiendo ayuda porque Avendaño no sabía nadar, nadie actuó para salvarlo. La embarcación continuó su camino y nadie prestó asistencia.
Este comportamiento ha llevado a plantear interrogantes sobre la omisión de auxilio y la responsabilidad penal de los ocupantes.
Las autoridades serán las encargadas de determinar si la incitación a la violencia y la falta de auxilio pueden influir en la calificación legal de los hechos. Hasta ahora, no se han esclarecido las causas de la pelea ni quién respondería ante la ley.
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No es la única tragedia del Peñol-Guatapé
El embalse Peñol-Guatapé arrastra un historial de ahogamientos que llevó a las autoridades a mantener la prohibición de nadar y a exigir el uso obligatorio de chaleco salvavidas en todas las embarcaciones turísticas, ante los riesgos de un cuerpo de agua que supera las 2.262 hectáreas y alcanza hasta 45 metros de profundidad.
De acuerdo con cifras citadas por el medio, cerca de 50 personas han muerto ahogadas en el embalse durante la última década.
Entre los casos recientes figuran la muerte de un pescador de 20 años en agosto de 2024 tras el naufragio de una embarcación, la de un menor de 15 años de nacionalidad venezolana días después de ese hecho y, en 2025, el fallecimiento de Pablo Muñoz, conocido en la zona por sumergirse en busca de objetos perdidos.
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El embalse es considerado uno de los complejos turísticos y náuticos más importantes del país. Esa relevancia convive con advertencias reiteradas de las autoridades sobre los peligros de ingresar al agua fuera de las condiciones permitidas.