En una operación coordinada en el suroccidente de Colombia, las autoridades informaron la captura de Yeison Quirá Córdoba, conocido como alias Tabares, identificado como uno de los principales cabecillas del frente Carlos Patiño, estructura armada de las disidencias de las Farc que opera en el departamento del Cauca.
El arresto, realizado el 28 de mayo en las calles principales del municipio de El Tambo, fue presentado como un golpe relevante a la capacidad criminal de este grupo armado ilegal.
Según información oficial, la captura se llevó a cabo con la participación de la Policía Nacional, la Fiscalía General de la Nación, la Fuerza Aeroespacial Colombiana y el Ejército Nacional. Alias Tabares, de 22 años y oriundo de El Tambo, figuraba como uno de los hombres de confianza de alias Marlon, cabecilla del Bloque Occidental Jacobo Arenas, y estaba requerido por el delito de concierto para delinquir agravado, dentro de una investigación de la Fiscalía Especializada Contra el Crimen Organizado.
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La trayectoria criminal de alias Tabares se remonta a casi una década. Inicialmente, habría pertenecido a estructuras del ELN, para luego incorporarse al frente disidente Carlos Patiño, en la que se le atribuye la coordinación de acciones armadas en municipios como El Tambo, Argelia, Balboa y El Patía. En ese recorrido, las autoridades le atribuyen participación en múltiples ataques violentos contra la Fuerza Pública, incluidas acciones en el corregimiento de El Plateado, donde, en diciembre de 2022, tres soldados murieron durante enfrentamientos.
Alias Tabares es señalado como principal reclutador de menores en el sur del Cauca. Las investigaciones indican que el capturado habría vinculado a cerca de 50 niños, niñas y adolescentes a las filas del frente Carlos Patiño. Además, se le atribuye responsabilidad en el ataque perpetrado con drones explosivos en julio de 2024, hecho en el que murió un menor cuando un artefacto cayó sobre una cancha donde jugaba con otros niños.
La acción judicial que condujo a la detención de alias Tabares se desarrolló en el contexto de un operativo en el que participaron unidades de la Sijín de la Policía, junto con organismos judiciales y el Ejército Nacional.
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De acuerdo con la versión oficial, “en desarrollo de operaciones militares en El Tambo, Cauca, tropas del Batallón de Operaciones Terrestres N.° 13 de la Brigada 29, en coordinación con la Policía Nacional, lograron la captura de alias ‘Tabares’, señalado como uno de los presuntos cabecillas del GAO-r Carlos Patiño, estructura criminal al servicio de alias Iván Mordisco que delinque en los municipios de Argelia y El Tambo”.
El historial delictivo atribuido a alias Tabares incluye su presunta responsabilidad en ataques con drones explosivos y la coordinación de acciones armadas contra bases policiales y militares. Las autoridades lo vinculan con hechos registrados durante la recuperación territorial por parte de la Fuerza Pública en El Plateado en 2024, donde un militar perdió la vida, varios soldados resultaron lesionados y se reportaron afectaciones a la población civil.
Además, se le adjudica la participación en el secuestro de 28 policías y un militar en marzo de 2025 durante disturbios en la zona del Cañón del Micay, acción que intimidó a la población e impidió el despliegue de tropas en la región. El nombre de alias Tabares también figuraba en el cartel de los más buscados del Cauca por delitos como reclutamiento ilícito de menores, homicidio, extorsión y amenazas contra habitantes del Cañón del Micay.
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La versión oficial destacó que “esta captura representa una afectación significativa a las capacidades criminales de esta estructura y fortalece la seguridad en el suroccidente colombiano”. Tras su detención, Yeison Quirá Córdoba fue puesto a disposición de las autoridades competentes, y un juez le impuso medida de aseguramiento privativa de la libertad en centro carcelario.
El caso pone en evidencia la persistencia de la violencia armada y el reclutamiento forzado en zonas rurales de Colombia, donde estructuras disidentes mantienen influencia y capacidad de acción, con impactos directos sobre la seguridad de la Fuerza Pública y la población civil.