Colombia afronta una probabilidad superior al 90% de que el fenómeno de El Niño se consolide entre el segundo semestre y finales de 2026, con proyecciones de alcanzar una intensidad fuerte, según las advertencias emitidas por las autoridades nacionales.
De acuerdo con la información del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), la situación climática podría provocar impactos directos en sectores estratégicos como el energético, el agrícola y el sanitario. Las alertas advierten sobre el riesgo de una crisis energética, ya que la mayor parte de la electricidad del país depende de las hidroeléctricas y los embalses.
La reducción de las precipitaciones obligaría a recurrir con mayor frecuencia a plantas termoeléctricas, alimentadas por gas y carbón, lo que elevaría el costo de producción y las tarifas para los usuarios, reportó la entidad. Las autoridades recalcaron la importancia de que los gobiernos locales implementen planes de contingencia ante posibles escenarios de racionamiento.
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Incluso el sector agrícola enfrenta también amenazas relevantes por la disminución de las lluvias, lo que afectaría la oferta de alimentos y presionaría al alza los precios de la canasta familiar, con efectos directos sobre la inflación. Y en el ámbito de la salud pública, las variaciones térmicas asociadas al fenómeno pueden facilitar la propagación de virus, epidemias y un incremento de enfermedades respiratorias.
Ante esto, el Gobierno nacional instó a los alcaldes y gobernadores a activar medidas preventivas para proteger a las poblaciones vulnerables y contrarrestar los impactos económicos.
Por qué actuó tarde el Gobierno Petro
No obstante, todo parece indicar que el Gobierno Petro empezó a actuar tarde para contrarrestar la situación. Por lo menos, así lo dejó entrever el exministro de Minas y Energía Amylkar Acosta, expresidente del Senado de la República.
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El exfuncionario mostró preocupación porque la categoría del fenómeno está entre fuerte o muy fuerte. Además, se pasó de ser una “posibilidad” a ser una “certeza”, que fue el término que utilizó la directora del Ideam
Recordó que se preveía que el mismo podía llegar hacia septiembre, pero se adelantó y ahora se espera que a partir de junio ya se sienta, por lo que expresó que el país no está preparado para afrontarlo.
“La verdad es que el país no está preparado y, sobre todo, este sector energético no está preparado para enfrentar ese fenómeno. No está preparado por múltiples razones. La primera y más importante es que este sector energético ha estado sumido en una gran crisis, crisis que se manifiesta en situaciones como el déficit que tenemos de oferta de energía en firme”, afirmó.
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Preocupa más debido a que, de acuerdo con el operador del Sistema Interconectado Nacional XM, se está hablando de un déficit de energía de 2,7%, a diferencia del anterior fenómeno de El Niño que se tuvo en 2023 y 2024, que se tuvo cierta holgura.
La capacidad de las hidroeléctricas
“XM, de cara al fenómeno de El Niño, recomendó que las hidroeléctricas debían estar hacia el 80% para el mes de septiembre, que era cuando se esperaba que llegara el fenómeno de El Niño. Pero ahora que sabemos que va a llegar en junio, el espacio de tiempo para llegar a ese ochenta por ciento se reduce, porque el agregado de los embalses está alrededor del 64″ o 68%”, precisó.
Según dijo, para que las hídricas puedan llegar a ese 80%, es indispensable que dejen de generar energía, pero la energía que dejan de generar las hídricas la tiene que suplir el parque térmico de generación. Y si bien el parque térmico, según lo apuntaron los gremios del sector, está listo para operar, las plantas no pueden operar sin el combustible que es el gas natural.
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Asimismo, el exministro Acosta se refirió a la situación del gas en Colombia. Lamentó que en este momento se tiene una escasez y se importa desde diciembre de 2024 y solo hay una única regasificadora para importarlo y está operando al límite.
“Cuando las plantas térmicas pasen del 15%, que es el promedio en que ellas operan normalmente, y lleguen hasta un 55%, que fue al que llegó en el pasado fenómeno de El Niño, va a requerir consumir mucho más combustible. No hay capacidad para mayores importaciones porque, desafortunadamente, por políticas del Gobierno, no disponemos de otras facilidades de importación”, apuntó el exfuncionario.
Decisiones del Ministerio de Minas
Acosta responsabilizó al Gobierno Petro por esa falta de capacidad de importación al recordar decisiones de los ministros de turno. Incluso, confirmó que en un informe se manipularon cifras.
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Señaló primero a la hoy ministra encargada de Ambiente, Irene Vélez. Esto debido a que cuando fungió como ministra de Minas y Energía, “mandó a elaborar en la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) un informe manipulando las cifras, que la llevó a concluir que aquí no había nada de qué preocuparnos en materia de gas, porque gas teníamos hasta después del año 2040″.
Y en segundo lugar, apuntó contra el exministro Andrés Camacho, que la reemplazó, y “la respuesta a los gremios y a quienes sosteníamos que ya teníamos una escasez de gas en el país, que teníamos un déficit de gas, fue que aquí no había ninguna escasez, ningún déficit, que aquí lo que había era un acaparamiento por parte de algunas empresas del gas. Y si no había escasez ni déficit, pues no había necesidad de importarlo. Y por eso no se decidió oportunamente ampliar la capacidad de importación”.
Destacó que, a pesar de las aseveraciones del ministro Camacho, siendo todavía el ministro, Colombia empezó a importar gas para satisfacer la demanda esencial desde diciembre de 2024.
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Gestión del Gobierno Petro
Ante esto, criticó la forma en que el Gobierno gestionó la situación.
Dijo que se pudo haber tomado la decisión oportunamente de montar otras plantas regasificadoras que ya estarían entrando a operar. “Pero perdimos casi tres años en ese negacionismo y cuando por fin dieron su brazo a torcer, ya finalizando el año anterior (2025), y admitieron que sí, que teníamos que seguir importando gas y que tenemos que importar cantidades cada vez mayores y que había que ampliar la capacidad de importación con otras plantas regasificadoras, ya es tarde”.
Según él, ninguna de ellas, incluso la primera que se contrató, que fue la de Ecopetrol en el Pacífico, entrará antes de finalizar 2026. Y criticó que las otras, como la que lidera el Grupo de Energía de Bogotá y otra que lidera Ecopetrol en Cartagena, no van a estar antes del primer o segundo trimestre de 2027.
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