El Gobierno de Gustavo Petro alertó de nuevo sobre los efectos de la sequía generada por el fenómeno de El Niño y sostuvo que la única vía para proteger al país ante la crisis climática y la inestabilidad de los combustibles fósiles es avanzar de forma decidida en la transición energética. Resaltó que el empleo vinculado a la economía verde genera miles de puestos de trabajo y que la capacidad de energía solar instalada mejoró de manera notable en los últimos años.
Insiste en la postura debido al impacto actual del fenómeno de El Niño, que incrementa la demanda de energía y pone en tensión los embalses nacionales. Y es que la coyuntura, sumada a las guerras energéticas globales y la volatilidad en los precios del petróleo y el gas, llevó al Gobierno a plantear la transición energética como una respuesta urgente para preservar la estabilidad económica y asegurar el acceso a la energía en Colombia.
Llamado del Gobierno ante la crisis climática
Durante el Gran Foro sobre condiciones laborales en el sector minero energético, el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, manifestó que “el fenómeno de El Niño ya está golpeando al país. Aumenta la demanda de energía, presiona los embalses y demuestra que la crisis climática dejó de ser una teoría para convertirse en una realidad que enfrentamos todos los días”.
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Remarcó el funcionario que “hoy el mundo vive guerras energéticas por el petróleo y el gas. Colombia no puede seguir dependiendo de un modelo vulnerable a las crisis internacionales y al cambio climático”.
Reiteró la posición del Gobierno sobre la industria petrolera: “Nunca hemos dicho que vamos a apagar mañana la industria petrolera. Lo que estamos haciendo es planear responsablemente una transición energética justa que proteja el empleo y garantice el futuro energético del país”.
Asimismo, hizo un llamado al sector energético y a las organizaciones sindicales, ya que “la transición energética no es una moda ni un discurso político. Es una respuesta necesaria frente a la crisis climática, la volatilidad de los combustibles fósiles y los cambios que ya están transformando la economía mundial”.
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Principios y avances en la transición energética
De acuerdo con el Gobierno, la transición energética se posiciona como política central para asegurar el suministro en el largo plazo y blindar la economía frente a factores externos. Las autoridades manifestan que el reto es diversificar la matriz energética sin desmontar de forma abrupta la industria petrolera, en un proceso con justicia social y protección al empleo.
Las oportunidades laborales relacionadas con la economía verde muestran un crecimiento sostenido en Colombia. Según cifras oficiales divulgadas por el ministro Palma, el país ya cuenta con cerca de 197.000 empleos en economía verde.
En cuanto a capacidad de generación, Colombia pasó de 200 megavatios a cerca de cuatro gigavatios de energía solar instalada en los últimos años. Este avance ha posicionado al país como uno de los referentes regionales en la adopción de energías limpias y renovables.
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De igual manera, el Gobierno de Gustavo Petro insiste en que la transición hacia fuentes limpias debe planificarse con la participación de todos los actores del sector minero energético y las organizaciones de trabajadores para que los nuevos modelos productivos respondan a los desafíos tecnológicos y ambientales.
Nueva normativa para proyectos de energía limpia
Con el fin de fortalecer la respuesta energética y agilizar la integración de fuentes renovables, la Unidad de Planeación Minero-Energética (Upme) expidió la Resolución 000358 de 2026. La normativa establece un procedimiento especial para la asignación rápida de capacidad de transporte a proyectos de generación con compromisos energéticos y licencias ambientales ya cumplidas.
La medida facilita la conexión más ágil de proyectos estratégicos al Sistema Interconectado Nacional (SIN), con el objetivo de garantizar el abastecimiento ante el incremento de la demanda proyectado para 2029 y 2030, y dar respuesta tanto al fenómeno de El Niño como al crecimiento económico.
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Dentro de los principales aspectos destacan:
- Cronogramas definidos para acelerar la evaluación y asignación de proyectos.
- Criterios técnicos actualizados para robustecer la red ante una mayor penetración de energías renovables.
- Mecanismos destinados a permitir obras de expansión y resolver cuellos de botella en la infraestructura eléctrica.
El nuevo reglamento da prioridad a proyectos con obligaciones energéticas y licencias ambientales en firme, haciendo posible una entrega más rápida de energía limpia a hogares, industria y regiones.
“Colombia no puede seguir atrapada en trámites que frenan los proyectos estratégicos para la transición energética. Esta resolución permite darle prioridad a las iniciativas que ya tienen compromisos con el país y viabilidad ambiental, para que la energía limpia llegue más rápido a los hogares, a la industria y a las regiones”, afirmó el ministro Edwin Palma.
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Asimismo, la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) remarcó la urgencia de facilitar la entrada de nuevas capacidades para garantizar el abastecimiento nacional. El marco actualizado regula los criterios y plazos para la asignación, incorpora metodologías de simulación para diferentes escenarios de demanda, y adapta los estándares técnicos para las Fuentes No Convencionales de Energía Renovable (Fncer).