Estudiante de la UIS contó el calvario que vivió tras la mordedura de una araña, tuvieron que importar el medicamento de México: “Al borde del colapso”

La coordinación internacional permitió estabilizar su estado y avanzar en su recuperación en el Hospital Universitario de Santander

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Un estudiante de la UIS fue mordido por una araña venenosa en Mesa de los Santos, generando una emergencia médica internacional en Santander - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Lo que comenzó como un fin de semana de una salida universitaria en Mesa de los Santos terminó convirtiéndose en una carrera contrarreloj para salvar la vida de un estudiante universitario de Santander. El joven, de 21 años y estudiante de la Universidad Industrial de Santander (UIS), sufrió la mordedura en la cabeza de una araña venenosa conocida como viuda negra, que le provocó una grave reacción en cuestión de horas y obligó a movilizar un operativo médico internacional para conseguir el antídoto que necesitaba.

La emergencia ocurrió durante el fin de semana del 9 de mayo en esa zona turística santandereana. Aunque en un principio el universitario fue atendido en un centro asistencial cercano, el avance acelerado del veneno en su organismo obligó a trasladarlo rápidamente al Hospital Universitario de Santander, en Bucaramanga, donde los médicos comenzaron a enfrentar un problema adicional, en Colombia no había disponible el suero específico para tratar este tipo de intoxicación.

La falta del antídoto necesario en Colombia obligó a coordinar un operativo internacional para salvar al joven afectado por la mordedura de araña - crédito @HUSantander/X

La situación encendió las alarmas dentro del equipo médico. Con el paso de las horas, el estado del joven empeoraba y el hospital confirmó que no contaba con el antídoto requerido para neutralizar el veneno de la araña. Tampoco había existencias en Santander ni en otros puntos del país, lo que obligó a activar contactos internacionales de emergencia para evitar una tragedia.

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Mientras el estudiante permanecía bajo observación médica, comenzaron las gestiones entre autoridades sanitarias y organismos diplomáticos para localizar el medicamento en el exterior. Finalmente, el suero fue encontrado en México, país desde donde se coordinó un traslado urgente hacia Colombia. La operación logística incluyó el trabajo conjunto de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, el Ministerio de Salud colombiano, el Ejército Nacional y la aerolínea Avianca, entidades que facilitaron el transporte del medicamento hasta Santander en tiempo récord.

“De un momento a otro yo empecé a sentir los síntomas, un dolor de cabeza intenso en la parte de atrás, me faltaba la respiración, me dolían las articulaciones, cadera, tobillo, rodillas, hombros, codos, no podía respirar”, relató el estudiante sobre los primeros momentos tras la mordedura de la araña. El joven contó además que permaneció siete días en cuidados intensivos y otros tres en recuperación. “Eso fue un polo a tierra, el antídoto, definitivamente pasé de yo estar al borde del colapso y ahora como estoy así me encuentran un día después de tener el antídoto”, afirmó al recordar la evolución que tuvo luego de recibir el medicamento traído desde México.

El caso llamó la atención no solo por la gravedad de la intoxicación, sino por las dificultades que existen en Colombia para acceder a tratamientos especializados frente a mordeduras o picaduras de animales venenosos poco frecuentes. Aunque los hospitales cuentan con protocolos para distintos tipos de emergencias toxicológicas, algunos antídotos específicos son escasos o deben ser importados debido a su baja disponibilidad en el mercado nacional.

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El suero antiveneno se localizó en México, desde donde fue trasladado a Bucaramanga gracias a una colaboración entre autoridades de ambos países - crédito @HUSantander/X

De acuerdo con el reporte médico, el joven presentó complicaciones derivadas de la rápida propagación del veneno, lo que obligó a mantenerlo bajo estricta vigilancia clínica durante varios días. La prioridad de los especialistas era estabilizar su organismo mientras llegaba el medicamento desde México. Cuando finalmente el antídoto arribó al país y fue aplicado, el estudiante comenzó a mostrar señales de mejoría. Poco a poco logró superar la fase crítica y permanecer en recuperación dentro del Hospital Universitario de Santander hasta que los médicos consideraron que estaba fuera de peligro.

El Instituto Nacional de Salud (INS) confirmó que Colombia actualmente no produce el suero antiarácnido necesario para tratar mordeduras de arañas altamente venenosas como la viuda negra, motivo por el que fue necesario importar el medicamento desde México. La directora del INS, Diana Marcela Pava, explicó en Blu Radio que este antídoto hace parte del listado de medicamentos vitales no disponibles del Invima y señaló que, aunque años atrás sí existía disponibilidad en el país, actualmente no hay proveedores autorizados con permisos vigentes para comercializarlo.

Además, advirtió que en departamentos como Santander ya se han registrado contactos con especies de importancia médica como la viuda negra y la araña platanera, por lo que insistió en la necesidad de fortalecer la capacidad de respuesta frente a este tipo de emergencias toxicológicas.

La rápida propagación del veneno causó complicaciones clínicas graves y mantuvo al estudiante bajo estricta vigilancia médica durante varios días - crédito AP

Más allá del desenlace favorable, el episodio volvió a poner sobre la mesa la importancia de fortalecer la disponibilidad de medicamentos especializados para emergencias poco comunes en el país. Médicos y expertos han advertido en distintas ocasiones que algunos hospitales enfrentan dificultades para acceder rápidamente a ciertos antídotos, especialmente cuando se trata de toxinas raras o casos de alta complejidad.

Mesa de los Santos, donde ocurrió el incidente, es uno de los destinos turísticos más visitados de Santander por sus paisajes, clima y actividades al aire libre. Sin embargo, especialistas recuerdan que en zonas rurales o de abundante vegetación pueden encontrarse especies venenosas como arañas, escorpiones y serpientes, por lo que recomiendan mantener precauciones básicas durante caminatas, campamentos o estadías en espacios naturales.