En Colombia, la Ley 820 de 2003 no contempla, por regla general, un periodo de días o meses gratuitos de pago automático para los inquilinos al finalizar un contrato de arrendamiento. La regulación fija normas claras para la terminación y liquidación del arriendo, tanto para propietarios como para quienes ocupan una vivienda. La norma expone que quienes ocupan el inmueble están obligados a pagar el canon correspondiente hasta la fecha exacta en que entreguen la vivienda, salvo un acuerdo concreto entre las partes.
La obligación sigue vigente, incluso, después del preaviso de desalojo, y solo puede modificarse por negociación documentada.
Es sabido que el mercado de arriendo creció de forma constante en Colombia. Por eso, factores como el alto precio de adquisición de vivienda y condiciones crediticias restrictivas llevaron a millones de personas a optar por esta modalidad. El 40,4% de los hogares vive en arriendo o subarriendo, lo que representa a más de 21 millones de personas y cerca de siete millones de familias.
PUBLICIDAD
Dicho incremento de contratos generó dudas regulares sobre los derechos y deberes al finalizar la relación contractual. Una de las principales confusiones es la creencia de que tras el preaviso es posible quedarse en la vivienda por algunos días o incluso un mes sin pagar.
Qué dice la Ley 820 de 2003 sobre el preaviso y el pago del arriendo
La Ley 820 de 2003 regula los contratos de arrendamiento de vivienda urbana en Colombia y establece directrices claves para la terminación y el preaviso. La normativa estipula: “El arrendador debe informar al inquilino con una anticipación mínima de tres meses sobre la terminación del contrato”.
Esto significa que al decidir no renovar, el propietario debe notificarlo por escrito en el plazo respectivo.
PUBLICIDAD
Durante el periodo de preaviso, la ley exige que “el arrendatario debe continuar realizando el pago del canon mientras ocupe el inmueble, incluso durante el periodo previo a la entrega definitiva”. De esta manera, los arrendatarios deben cumplir esta obligación económica hasta la restitución del inmueble, sin que existan días exentos de pago tras el preaviso.
Días o meses gratis
El mito de un periodo “gratis” o meses de gracia persiste entre quienes arriendan vivienda. Sin embargo, la ley es enfática al disponer que “No existen días gratuitos ni meses de gracia obligatorios establecidos por la ley”. Esto implica que la obligación de pago permanece intacta mientras se ocupe la vivienda, incluida la etapa posterior a un preaviso de desalojo.
El contrato termina en la fecha establecida en el preaviso y el inquilino debe entregar el inmueble y cubrir todas las obligaciones contractuales en ese plazo. El pago se debe hacer “hasta la fecha exacta en la que se haga la restitución de la vivienda y se entreguen formalmente las llaves”.
PUBLICIDAD
La única forma de acceder a un periodo sin pago es mediante un acuerdo explícito entre arrendador y arrendatario. Dichos pactos deben documentarse de forma previa y voluntaria.
Excepciones y acuerdos privados en los contratos de arrendamiento
Hay que destacar que existe una única excepción reconocida por la ley: si el arrendador decide terminar el contrato antes del vencimiento, sin que haya incumplimiento del inquilino, “la ley lo obliga a indemnizar al arrendatario con el valor equivalente a tres meses de arriendo”.
En este caso, el inquilino puede permanecer en la vivienda, descontando ese tiempo del monto de la indemnización. Se trata de una compensación fijada por ley y no de un periodo “gratis”. Fuera de esa excepción, el acceso a días o meses de exención en el pago depende de un acuerdo escrito y voluntario entre las partes.
PUBLICIDAD
La recomendación de la Ley 820 de 2003 es que cualquier modificación en el pago o condición especial quede documentada, para prevenir conflictos y otorgar protección jurídica a ambas partes involucradas.