Luego de la sorpresa general que se registró tras la intervención de Fiscalía General de la Nación en las instalaciones de las tiendas de Lili Pink por la presunta participación de la empresa en un entramado de contrabando y lavado de activos, los comercios fueron asumidos por la Sociedad de Activos Especiales.
Bajo la administración momentánea del Estado, que se mantendrá hasta que se concluya el caso, en las tiendas de ropa interior femenina se ha registrado un cambio que ha sido notado por los clientes, solo aceptan pagos en efectivo.
La explicación de ello es que, tras el escándalo, las autoridades deben tener un control total sobre las ventas que se hagan en estos lugares y para ello es fundamental dejar de utilizar las cuentas anteriores.
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La empresa está siendo administrada, por designación de la SAE, por Sebastián Ulchur, que publicó un video en el que pidió que la ciudadanía siguiera apoyando los más de 400 locales de la marca.
Este caso ha hecho que se recuerde lo ocurrido con otras empresas intervenidas, como Drogas La Rebaja, pero a diferencia de la época en la que se registró la intervención de las farmacias, en la actualidad es crucial tener datáfonos en los comercios, lo que sería actualizado en las próximas semanas.
Otro motivo por el que se buscaría acelerar el proceso es que, de acuerdo con El Tiempo, la Fiscalía General de la Nación tendría información sobre movimientos sospechosos que se están registrando en las tiendas de Lili Pink.
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“Es casi imposible que se tenga control en tiempo real del efectivo que está ingresando a las 400 tiendas y a la Fiscalía llegó información según la cual los cerebros de la megaoperación de contrabando y lavado seguirían recibiendo dividendos”, informó una fuente al medio citado.
¿Por qué las tiendas de Lili Pink pueden seguir funcionando?
Lili Pink podrá seguir funcionando a pesar del proceso de extinción de dominio sobre más de 400 de sus locales por presunto lavado de activos y contrabando, debido a que la administración de estos bienes fue asumida por la Sociedad de Activos Especiales (SAE), que se encargará de gestionar 405 locales, 40 inmuebles y vehículos y una sociedad con presencia en 59 ciudades, con el objetivo principal de garantizar la sostenibilidad comercial y proteger los derechos laborales de más de 2.000 empleados durante la transición.
La razón fundamental para que las tiendas continúen abiertas radica en que el proceso de extinción de dominio no implica una sanción automática ni una condena anticipada, sino que se trata de una acción judicial patrimonial, donde lo que se investiga es el origen de los recursos y no la actividad comercial en sí misma.
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Por este motivo, mientras el proceso judicial avanza, la SAE administra provisionalmente los activos de la empresa, asegurando la continuidad operativa y la protección de terceros de buena fe, como trabajadores, proveedores, acreedores y arrendadores.
El caso de Lili Pink fue comparado con lo sucedido con Drogas La Rebaja, empresa que también fue intervenida por el Estado tras vínculos con actividades ilícitas, pero que siguió funcionando bajo administración oficial porque generaba ganancias lícitas y protegía empleos. En esta línea, la intervención sobre Lili Pink no supone el cierre de la empresa ni una declaración de culpabilidad, sino una administración temporal mientras un juez determina si existen fundamentos para la extinción de dominio.
En conclusión, Lili Pink podrá seguir funcionando porque la ley colombiana privilegia la continuidad empresarial bajo administración controlada, evitando el cierre de empresas viables y procurando el equilibrio entre la lucha contra actividades ilícitas y la protección de la economía real y el empleo.
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