La llegada de Tesla al mercado colombiano ha alterado en forma significativa el panorama automotriz del país, impulsando cifras de ventas e interés por los vehículos eléctricos que no tienen precedentes recientes.
En tan solo cuatro meses, la marca estadounidense consiguió aproximadamente 24.000 pedidos, un volumen que, de acuerdo con la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), equivale a la totalidad de vehículos matriculados por todo el sector automotor nacional en un mes.
Esta magnitud llevó a la SIC a calificar el fenómeno como uno de los movimientos más contundentes en la historia reciente de la industria automotriz colombiana.
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La comparación es aún más relevante ante el promedio de 25.000 unidades que componen el registro mensual de matrículas automotrices en el país, según explicó Cielo Rusinque, superintendente de Industria y Comercio, en diálogo con Blu Radio.
Rusinque resaltó que “estamos hablando de un agente que llegó pisando fuerte”, en referencia al crecimiento que experimentó Tesla desde su desembarco oficial en Colombia entre noviembre de 2025 y marzo de 2026.
Entre enero y abril de 2026, la expansión de Tesla contribuyó a un salto histórico en la matriculación de vehículos eléctricos: 14.541 unidades registradas en ese periodo, lo que representa un incremento del 207% respecto al mismo lapso del año anterior.
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Solo en abril se vendieron 5.192 carros eléctricos, una cifra que refleja la consolidación de este segmento en el mercado colombiano, según la información recopilada por la SIC.
Dentro de este auge, el Tesla Model Y ocupó el primer lugar de ventas algunos meses de 2026, superando incluso a modelos de combustión de larga trayectoria en el país. El fenómeno no solo evidencia la aceptación del público, sino el cambio de percepción y tendencia de consumo hacia tecnologías más limpias y sostenibles.
El notable éxito comercial de la marca vino acompañado de una serie de reclamos por parte de los compradores. La superintendente, Cielo Rusinque detalló al medio citado que la Dirección de Protección al Consumidor de la SIC adelantó una indagación preliminar tras recibir múltiples quejas, principalmente asociadas a retrasos en las fechas de entrega y deficiencias en la información proporcionada a los usuarios.
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La investigación identificó que más de 1.800 vehículos que debían ser entregados entre febrero y marzo de 2026 continuaban pendientes al cierre de abril del mismo año.
“La SIC Del Cambio ordenó a Tesla Colombia ajustar información sobre tiempos de entrega, garantías e infraestructura de carga de sus vehículos eléctricos, para proteger los derechos de los consumidores y fortalecer la transparencia en ventas por comercio electrónico”, publicó la Superintendencia en sus redes sociales.
También se reportaron gastos adicionales en los que incurrieron algunos compradores debido a la demora en la entrega, lo que incluyó problemas relacionados con créditos y viajes programados en torno a la adquisición de los automóviles.
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Como resultado, la SIC dictó una orden administrativa que obliga a Tesla a efectuar varios ajustes en su operación nacional.
Entre las exigencias principales se encuentra la aclaración de que las fechas de entrega difundidas por la empresa deben ser consideradas tentativas y no definitivas, la adecuación de los sistemas de atención y respuesta a quejas, la mejora de la información sobre condiciones de garantía y la actualización de los datos respecto a la infraestructura de carga.
La compañía deberá además entregar un calendario con los plazos previstos para cumplir con los pedidos pendientes y ofrecer reembolsos completos a quienes decidan no continuar con la compra.
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Rusinque remarcó que “la empresa tendrá que devolver el dinero sin ningún descuento” a los consumidores que soliciten la cancelación por incumplimientos en la entrega.
La magnitud de los hechos descritos por la Superintendencia de Industria y Comercio posiciona la entrada de Tesla como uno de los casos de mayor impacto en la historia reciente de la automoción en Colombia, tanto por su contribución al avance de los vehículos eléctricos como por las nuevas exigencias regulatorias y de servicio que deberá afrontar de ahora en adelante en el país.