El traslado de Eduardo David Ramos a Caracas, Venezuela, marcó un nuevo capítulo en el caso por la muerte de Yulixa Toloza en Colombia. Ramos, que había ejercido como barbero en Venezuela, es señalado por las autoridades como el supuesto responsable de una cirugía estética en un centro comercial ilegal en el sur de Bogotá, sin contar con formación profesional.
La captura de Ramos en Maracay se sumó a la de otros cuatro implicados: Edison José Torres Sarmiento y María Fernanda Delgado Martínez, propietarios del centro de estética, junto con Jesús Hernández y Kelvis Sequera Delgado, relacionados con el traslado del vehículo donde fue llevada la víctima. Con estas detenciones, la Fiscalía completó las cinco órdenes de captura previstas en el marco de la investigación.
La solicitud de extradición de Ramos, Torres y Delgado se tramitará con base en el Tratado Bolivariano de Extradición de 1911, aunque la constitución venezolana impide extraditar a sus nacionales. Mientras tanto, los tres permanecen privados de libertad en Venezuela a la espera de definiciones legales.
PUBLICIDAD
Las autoridades confirmaron que Ramos, el principal señalado, actuaba como barbero y estilista, pero carecía de formación médica reconocida. Su implicación en la intervención practicada a Toloza lo expone a delitos como homicidio, omisión de socorro y desaparición forzada, bajo los cuales avanza el proceso judicial, según informó Red+ Noticias.
La coordinación entre las fiscalías de Colombia y Venezuela resultó determinante para avanzar en las detenciones y recopilar pruebas que permitan dilucidar el destino de la víctima. Las órdenes de captura, cinco en total, reflejan el alcance de la red de responsables y la complejidad que rodea el caso.
El hallazgo de un Chevrolet Sonic abandonado en un barrio de Cúcuta marcó un punto de inflexión en la pesquisa sobre la desaparición y muerte de Yulixa Toloza. Ese automóvil, localizado cerca de la frontera con Venezuela y con restos de pintura verde reciente, permitió a las autoridades reconstruir el recorrido de los involucrados desde Bogotá y establecer conexiones que hasta entonces permanecían ocultas.
PUBLICIDAD
La investigación se aceleró a partir de la localización de ese vehículo, pues su aparición facilitó la captura de dos hombres cuando intentaron recuperarlo. Según las fuentes, ambos fueron detenidos en el sitio y enfrentan cargos por desaparición forzada y ocultamiento de pruebas. El dato fue clave para seguir la pista de los responsables y desmontar la versión inicial ofrecida por el centro estético.
Cronología de los hechos: de la cirugía a la desaparición
El 13 de mayo, Toloza, de 52 años, ingresó al centro estético Beauty Láser, en Tunjuelito, para someterse a una lipólisis láser. Horas después, sus allegadas no lograron contactarla. El personal del local ofreció explicaciones inconsistentes: primero indicaron que la mujer permanecía en observación y, más tarde, que se había marchado sola.
La falta de respuestas motivó la denuncia y, al día siguiente, la policía y los bomberos intervinieron el establecimiento. No encontraron a Toloza pero sí a otra mujer, de 34 años, encerrada en una habitación tras una cirugía. Las autoridades detectaron que el local operaba sin registro mercantil ni permisos sanitarios, lo que agravó las sospechas sobre sus actividades.
PUBLICIDAD
Luego, se encontraron videos de cámaras de seguridad que delataron la falsedad de las declaraciones del centro estético. Los videos mostraron a dos hombres sacando a Toloza inconsciente, con signos de desorientación y labios morados, y subiéndola a un automóvil. Testigos ratificaron que la víctima no podía valerse por sí misma.
La ruta del vehículo permitió a los investigadores identificar un intervalo de cinco horas entre la salida del local y el paso por el peaje Andes, a la 1:50 a. m. del 14 de mayo. Finalmente el cuerpo fue hallado en la tarde del 19 de mayo en una carretera vía Apulo, Cundinamarca.