Hay alerta máxima en el departamento del Cauca, después de que el Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric) denunciara en la mañana del lunes 18 de mayo sobre el robo de un vehículo oficial asignado a la guardia indígena del municipio de Cajibío.
Según informó la organización indígena, los hechos ocurrieron sobre las 10:23 p. m. del domingo 17 de mayo cuando sujetos armados interceptaron la camioneta de placas NQK680 de color blanco.
Una vez detuvieron el automotor, los delincuentes habrían intimidado a sus dos ocupantes que, según el Cric, son un coordinador de la guardia indígena y un wike thegna, también conocido como guardián.
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“Hacia las 10:23 de la noche del domingo 17 de mayo de 2026, en el sector el Cofre, municipio de Cajibío, fue interceptada por hombres armados la camioneta asignada a la Guardia Indígena Regional, perteneciente a la Unidad Nacional de Protección, de placas NQK 680, color blanco”, señaló el Cric en un comunicado.
La organización aseguró que ambos líderes fueron retenidos por varios minutos y habrían sido intimidados para abandonar el automotor, por lo que exigieron la Gobierno nacional mayores garantías para ejercer su soberanía en el territorio.
“En el vehículo se transportaban el coordinador de la guardia y un el Kiwe Thegna, quienes fueron amenazados y retenido por varios minutos por hombres armados, posteriormente fueron abandonas en el lugar, mientras los responsables se llevaron el vehículo. Exigimos garantías de seguridad y el respeto por la labor humanitaria y de control territorial que ejerce la Guardia Indígena Regional (sic)”, concluyó el Cric.
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Entretanto, desde el Gobierno nacional no se ha emitido pronunciamiento sobre lo ocurrido en la noche anterior, mientras que el departamento del Cauca se mantiene en vilo por los recientes hechos de violencia.
De hecho, en simultáneo al robo de la camioneta de la UNP, las autoridades reportaron un atentado con explosivos en el municipio de El Bordo, cabecera de El Patía, lo que intensificó la alarma por la crisis de seguridad en el sur del departamento.
Según se conoció, una patrulla de la Policía Nacional fue blanco de un ataque directo cuando dos hombres a bordo de una motocicleta lanzaron una granada que cayó en el platón del vehículo oficial, dejando como resultado a un uniformado y un civil heridos.
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Las víctimas del atentado —trasladadas de inmediato a centros asistenciales de la región— aún permanecen bajo observación médica. Hasta el momento, las autoridades mantienen la reserva sobre la gravedad puntual de las lesiones sufridas tanto por el policía como por el civil alcanzado por la detonación.
El municipio de El Patía, y en particular su cabecera El Bordo, se ha convertido en escenario frecuente de este tipo de hechos violentos. Las autoridades atribuyen la escalada de ataques a estructuras armadas ilegales como el Frente Carlos Patiño, una disidencia de las antiguas Farc con presencia activa en corredores rurales estratégicos de la región. En ocasiones anteriores, atentados similares han dejado víctimas mortales y decenas de heridos en las inmediaciones de instalaciones policiales.
Tras el atentado ocurrido este fin de semana, las autoridades reforzaron la vigilancia con unidades especiales de la Policía y el Ejército desplegadas en los principales corredores viales del sur de Cauca.
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Así mismo, equipos antiexplosivos inspeccionaron minuciosamente el lugar del ataque a fin de descartar la presencia de otros artefactos y recolectar pruebas para esclarecer el modus operandi de los responsables.
En respuesta al ataque, la comunidad de El Bordo hizo un llamado urgente para que el Estado aumente su presencia en la zona y adopte nuevas medidas a fin de restablecer la tranquilidad pública.
De acuerdo con líderes sociales y habitantes, el clima de inseguridad afecta gravemente la movilidad, el comercio y la vida cotidiana, y ha consolidado un ambiente de temor permanente para cientos de familias.
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