La polémica propuesta de Donald Trump de convertir a Venezuela en el estado número 51 de Estados Unidos, provocó una rápida reacción del presidente Gustavo Petro. El mandatario colombiano cuestionó la idea impulsada desde Washington y aseguró que va en contravía del pensamiento de Simón Bolívar y de la historia independentista venezolana.
La controversia se desató luego de que Trump publicara en su red Truth Social una imagen del mapa de Venezuela cubierto con la bandera estadounidense y acompañado de la frase “51º State”. La publicación apareció mientras el mandatario viajaba hacia China para participar en una cumbre internacional de alto nivel y volvió a agitar el debate geopolítico en la región.
El mensaje llegó apenas un día después de que Trump afirmara en una entrevista con Fox News que estaba considerando “seriamente” incorporar a Venezuela como un nuevo estado estadounidense. Según el presidente republicano, los venezolanos “lo aman” y Estados Unidos mantiene actualmente una influencia determinante sobre el país sudamericano tras la captura de Nicolás Maduro en enero durante una operación militar estadounidense.
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Frente a ese escenario, Petro respondió desde su cuenta de X con un mensaje cargado de referencias históricas y políticas. “Este trino oficial de la Casa Blanca es una idea completamente contraria a la de Simón Bolívar”, escribió el presidente colombiano.
El mandatario también sostuvo que cualquier decisión relacionada con Venezuela debe depender exclusivamente de sus ciudadanos y no de intereses externos. “Esta nueva idea en el gobierno de los EEUU no se puede hacer sin la voluntad del pueblo de Venezuela al que habría que pedirle la traición a su hijo: Simón Bolívar, el fundador de la Gran Colombia y de la libertad de Venezuela”, agregó Petro en su publicación.
Las declaraciones del jefe de Estado colombiano se suman a otras reacciones que ha provocado la propuesta de Trump. Desde Venezuela, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, rechazó públicamente la posibilidad de una anexión y defendió la soberanía del país. “Eso no está previsto, jamás estaría previsto, porque si algo tenemos los venezolanos es que amamos nuestro proceso de independencia”, afirmó.
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La idea de convertir a Venezuela en el estado 51 no es nueva dentro del discurso de Trump. Desde marzo de 2026, el mandatario había lanzado comentarios similares tras resultados deportivos de la selección venezolana y posteriormente volvió a mencionar el tema haciendo referencia a las reservas petroleras del país sudamericano.
Aunque expertos consideran jurídicamente inviable una anexión de este tipo sin aprobación del Congreso estadounidense y sin el consentimiento de Venezuela, el tema genera reacciones en América Latina, especialmente por el contexto político que vive el país vecino tras la captura de Maduro y el aumento de la presión de Washington sobre Caracas.
Las exigencias de Petro en su visita a la Casa Blanca
Luego de la visita del presidente Gustavo Petro a la Casa Blanca, comenzaron a conocerse detalles de las gestiones diplomáticas que adelantó el Gobierno colombiano antes del encuentro oficial con Donald Trump. La información, revelada por Blu Radio, indicó que la Embajada de Colombia en Washington envió varias notas diplomáticas a las autoridades estadounidenses con el propósito de garantizar que el desplazamiento presidencial se desarrollara sin inconvenientes administrativos, migratorios o financieros.
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Entre los puntos incluidos en esas comunicaciones, uno de los más sensibles estuvo relacionado con la lista Ofac, conocida popularmente como “lista Clinton”. Según el reporte, Colombia solicitó claridad sobre cualquier posible restricción que pudiera afectar el ingreso, la permanencia o el regreso del mandatario durante su estadía en Estados Unidos. De acuerdo con la emisora, una de esas comunicaciones tuvo fecha del 14 de enero de 2026, apenas días después de la conversación telefónica entre ambos mandatarios, diálogo que terminó abriendo la puerta al encuentro bilateral en Washington.
Durante esos días también circularon versiones sobre posibles preocupaciones del presidente colombiano frente a eventuales complicaciones legales al ingresar a territorio estadounidense. Aunque el mandatario negó públicamente esas versiones, los documentos diplomáticos sí evidenciaron que el Gobierno tomó medidas preventivas para blindar la visita.
Dentro de las solicitudes, Colombia pidió que se garantizara la movilidad completa del jefe de Estado y de su comitiva, incluyendo su salida del país “sin ningún impedimento”. Además, se tramitó la expedición de una visa diplomática tipo A1 para los integrantes de la delegación oficial.
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Las notas enviadas por la representación colombiana también incluyeron requerimientos logísticos ligados a la operación de la aeronave presidencial, entre ellos permisos para abastecimiento de combustible y facilidades para utilizar el sistema financiero estadounidense durante la agenda oficial. Según lo revelado, el Gobierno colombiano argumentó además el “cambio significativo en las relaciones bilaterales” entre ambos países y la importancia de fortalecer los canales de cooperación en temas estratégicos como seguridad, comercio y lucha contra el narcotráfico.