La Asociación Madres del Catatumbo confirmó la liberación del menor de 16 años, Yormay Sebastián Contreras, luego de 26 días retenido por el Ejército de Liberación Nacional (ELN). El regreso del joven fue anunciado el lunes 11 de mayo y puso fin a casi un mes de incertidumbre y presión humanitaria en la región de Tibú, Norte de Santander.
La noticia, que generó expectativa en el país, fue confirmada mediante un comunicado de la organización que lideró las gestiones para la liberación. El documento, autorizado expresamente por la familia, destacó:
“Con profundo alivio y esperanza, y con autorización expresa de su familia, informamos a la opinión pública nacional e internacional, a las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, así como a todas las personas que acompañaron este proceso humanitario, que Yormay Sebastián Contreras Castillo recuperó su libertad, luego de permanecer durante 26 días retenido por el Ejército de Liberación Nacional (ELN)”.
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La organización agradeció el acompañamiento de entidades humanitarias, la Iglesia católica, la Defensoría del Pueblo, la Consejería de Paz de Norte de Santander y organismos internacionales como la Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf) y Unicef.
Según el comunicado, la articulación de estos actores permitió abrir canales de diálogo y mantener la presión por la liberación.
El secuestro y la incertidumbre: 26 días de angustia
Yormay Sebastián fue retenido el 7 de abril en un retén ilegal ubicado en el kilómetro 25 de la vía a Tibú. Hombres armados del ELN lo obligaron a descender de una motocicleta y, tras revisar su teléfono móvil, lo llevaron consigo. Desde ese momento, el paradero del menor permaneció desconocido, lo que generó preocupación y movilización en la región.
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La madre del joven, Blancanieves Castillo, acudió al lugar rápidamente, pero solo recibió respuesta al día siguiente, cuando los captores indicaron que entregarían al menor “de uno a dos meses y que ellos lo iban a educar”.
La situación llevó a que la presidenta de la Asociación Madres del Catatumbo por la Paz, Carmen García, tía de Yormay, organizara un plantón y movilizara a la comunidad para exigir su liberación.
En declaraciones recogidas por El Espectador, Carmen García relató que el mensaje que desencadenó la retención correspondía a una conversación en la que un amigo de Yormay le indicaba que había trabajado “en una cocina de la disidencia de las Farc”. Según García, esa interacción fue motivo suficiente para que los hombres del ELN decidieran investigar al joven.
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Acción humanitaria y presión social
La Asociación Madres del Catatumbo creó una comisión humanitaria y sumó el respaldo de la ONU y la Defensoría del Pueblo, que exigieron respeto por la vida y la integridad de Yormay. La retención del menor fue señalada como una grave vulneración de los principios del Derecho Internacional Humanitario.
Durante las semanas de cautiverio, la presidenta de la asociación, junto a organizaciones sociales y cerca de 200 campesinos de la zona, mantuvo un plantón permanente en la vía donde ocurrió el secuestro. La movilización, sumada a los pronunciamientos nacionales e internacionales, mantuvo la presión sobre el grupo armado.
De acuerdo con el último reporte de la ONU del 16 de febrero, el reclutamiento de menores en Colombia aumentó un 300% en los últimos cinco años. La región del Catatumbo se ha visto particularmente afectada por el control de grupos armados y el reclutamiento forzado de niños y adolescentes.
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Petición de privacidad y llamado a la protección de la niñez
Tras la liberación, la organización solicitó respeto por la privacidad y el proceso de recuperación emocional de la familia Contreras Castillo. A través de su comunicado, la organización expresó:
“Por solicitud expresa de la familia, y en respeto a su intimidad, seguridad y bienestar emocional, nos abstendremos de entregar información adicional sobre el caso. Pedimos comprensión, sensibilidad y respeto frente a este momento de reencuentro familiar y recuperación emocional”.