El hallazgo del cuerpo de la ciudadana Gloria Emilce García en el río Medellín, en el sector del Puente de la Madre Laura, en la zona norte de la ciudad, activó el protocolo judicial para esclarecer las circunstancias de su muerte.
La identificación plena de la víctima, una mujer de 45 años, marcó el primer avance en el proceso investigativo que ahora lideran las autoridades forenses.
Durante la tarde del martes 5 de mayo, una llamada de alerta movilizó a los equipos de emergencia hacia el sector norte, en el barrio Tricentenario, entre las estaciones Caribe y Tricentenario del Metro.
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Las imágenes captadas por algunos testigos muestran que el cadáver flotaba boca abajo, apenas vestido con una pantaloneta. Alrededor del cuerpo, diversas aves de rapiña rondaban la escena, lo que incrementó la inquietud entre quienes presenciaron el hallazgo.
El incidente fue reportado por ciudadanos que transitaban por el sector y que notaron la presencia del cuerpo en el afluente. Tras los avisos, los organismos de socorro se desplazaron rápidamente para asegurar la zona y coordinar el operativo de recuperación.
Al llegar, una patrulla de la Policía confirmó la presencia de un cuerpo flotando boca abajo, parcialmente atrapado por la corriente del río.
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La extracción del cadáver requirió la intervención de los Bomberos de Medellín. Posteriormente, agentes de la Sijín llevaron a cabo la inspección técnica del cuerpo en el sitio antes de su traslado.
Los primeros reportes describieron a la víctima como una mujer de tez blanca, contextura gruesa, vestida con ropa interior verde y una blusa negra con estampados blancos.
La llegada del cuerpo al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses permite ahora un análisis científico que será determinante.
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Los especialistas deberán precisar si la muerte de Gloria Emilce García fue producto de un homicidio, un accidente, un suicidio o si la herida en la cabeza fue causada por el arrastre del río o por un ataque anterior.
Las autoridades mantienen bajo reserva las hipótesis hasta contar con los resultados de la autopsia. La comunidad del sector permanece a la expectativa de novedades, mientras el caso suma interrogantes sobre la violencia y los riesgos en la zona ribereña del río Medellín.
Hallazgo de otro cuerpo en el río Medellín
La aparición de dos cuerpos femeninos en el río Medellín, en menos de una semana, ha reavivado la inquietud en el Valle de Aburrá por el uso reiterado del afluente como lugar de disposición de cadáveres.
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Las autoridades han confirmado que, en lo que va del año, 13 cuerpos han sido hallados en diferentes puntos del río, aunque hasta ahora no se ha podido determinar la causa exacta de las muertes.
El subcomandante de la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá, coronel Juan Carlos Sierra, informó que los cuerpos encontrados recientemente no presentan signos evidentes de violencia, según los primeros reportes oficiales. A pesar de ello, la incertidumbre sobre los motivos detrás de estos fallecimientos mantiene en alerta a los organismos de seguridad y a la población local.
Las autoridades han remitido los cuerpos a medicina legal para que, a través de la necropsia, se establezca si las muertes fueron violentas o si obedecen a otras causas.
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Sierra puntualizó: “Son 13 cuerpos y de esos 13 occisos, en lo que va corrido del año, no se puede determinar sus causas de muerte”, resaltando la dificultad de esclarecer las circunstancias en que ocurrieron estos hechos.
Las investigaciones continúan su curso, sin que se descarte ninguna hipótesis. Los voceros policiales señalaron que, aunque por ahora no hay pruebas de homicidio en los casos más recientes, no se excluye la posibilidad de que las muertes estén relacionadas con la delincuencia común o con el consumo de estupefacientes.