La figura de Luis Gilberto Murillo, exministro de Relaciones Exteriores de Colombia y actual aspirante a la Casa de Nariño, planteó críticas y reconocimientos sobre el liderazgo del presidente Gustavo Petro.
Durante una entrevista en Caracol Radio, Murillo sostuvo que el mandatario ha impulsado cambios sociales significativos, aunque persisten retos en materia de gestión y comunicación.
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El candidato afirmó que “no se puede estar provocando y generando conflicto todo el tiempo”, en alusión al estilo confrontativo del presidente.
Cuando le consultaron sobre la actitud del jefe de Estado en redes sociales, el exembajador respondió entre risas que le quitaría X al presidente y que, durante momentos de crisis, su equipo llegó a pedirle: “Ya, pero no trinee más”. Añadió que el uso de X por parte del presidente ha complicado negociaciones, ya que “nos dañan las negociaciones que estamos haciendo”.
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Murillo también fue cuestionado sobre si considera que la gestión de Iván Cepeda, figura clave del oficialismo y candidato presidencial del Pacto Histórico, sería una simple continuidad del actual gobierno.
Murillo respondió que observa a Cepeda como “alguien muy serio, muy reflexivo”, pero lo percibe más identificado con la noción de continuidad que con la de cambio. Según el exembajador, la prioridad política no debe centrarse en prolongar una administración, sino en “la evolución del país”.
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Durante la conversación, Murillo matizó que su visión sobre Petro reconoce tanto logros como defectos. “Admiro buena parte de lo que socialmente ha hecho, reconociendo también que tiene sus defectos”, puntualizó.
Al referirse a las formas, Murillo insistió en que el estilo de liderazgo presidencial genera tensiones innecesarias y subrayó que la discusión debe trascender la figura del mandatario y enfocarse en el desarrollo institucional de Colombia.
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“La Paz Total fracasó”: esto dijo Luis Gilberto Murillo sobre la iniciativa del Gobierno Petro
El aspirante presidencial Luis Gilberto Murillo criticó de manera contundente la política de Paz Total promovida por el Gobierno nacional, al afirmar que el modelo actual “no funcionó”.
Durante una entrevista con revista Semana, Murillo propuso desmontar las mesas de negociación existentes y avanzar hacia una estrategia centrada en los territorios, con instituciones fortalecidas en las zonas más afectadas por la violencia.
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Murillo declaró que “la Paz Total fracasó”, y anunció que, en caso de llegar a la presidencia, suspendería los diálogos activos para revisar sus resultados y definir un nuevo marco jurídico. Su propuesta busca combinar seguridad y desarrollo, aplicando acciones inmediatas en al menos 14 regiones críticas del país.
El candidato sostuvo que el mayor problema del modelo vigente es su visión centralista. “La Paz Total se planteó desde una perspectiva centralista. Se diseña desde Bogotá y se negocia desde Bogotá, sin entender las realidades de los territorios”, expresó.
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Frente a esto, planteó una “paz territorial” fundamentada en acuerdos directos en las regiones y en planes de desarrollo ajustados a las necesidades locales.
Murillo asoció el centralismo a una forma de racismo estructural. “El país sigue siendo muy bogocéntrico. Ese centralismo también es una expresión de racismo porque no atiende los problemas de nuestras regiones”, señaló, haciendo énfasis en la situación del suroccidente colombiano.
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Durante su intervención, rechazó los recientes atentados en Valle del Cauca y Cauca, y expresó solidaridad con las víctimas. “No le podemos permitir a la criminalidad un centímetro del territorio. La gente está viviendo con miedo, encerrada en sus barrios”, dijo.
El candidato advirtió que la violencia en estas zonas es histórica y se agravó por la ausencia estatal sostenida. “Tenemos territorios que viven como en el siglo XIX, otros en el XX y otros en el XXI. Esa desigualdad también se refleja en la seguridad”, explicó.
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Murillo criticó el envío temporal de tropas, alegando que “las Fuerzas Militares llegan, pero no se quedan. Las comunidades lo saben y los grupos ilegales también. Cuando se retiran, vuelven a tomar el control”.
Entre sus propuestas, incluyó la creación de un Consejo Nacional de Coordinación Territorial con decisiones vinculantes, contratos territoriales e inversiones específicas. Además, insistió en modernizar la Fuerza Pública y en la cooperación internacional en inteligencia. “Hoy la guerra cambió. Colombia no puede quedarse rezagada”, concluyó.